Con los avances tecnológicos y el uso dispositivos electrónicos, uno de los servicios básicos y necesarios es la conexión inalámbrica a Internet. ¡Pero cuidado que los demás pueden querer aprovecharse de tu wi-fi! Lee estos consejos para protegerlo.

 

¿Tu Internet se está a poniendo más lento de lo normal? ¿Sucede en horas específicas y de manera repetitiva? ¿Ya confirmaste que la compañía a la que le contratas este servicio no tiene ningún inconveniente y que tu router se encuentra en perfectas condiciones? Si esto es así, lo más probable es que algún extraño se esté aprovechando de tu Internet inalámbrico.

1.-PON ATENCIÓN

El simple hecho de que tu computadora se tarde en cargar las páginas web y ejecutar acciones en la red, no es normal. Es por ello que si está presentando estos problemas tienes que estar pendiente porque lo más probable es que se estén aprovechando de tu wi-fi.

Una pista clave de la que también debes estar pendiente es del funcionamiento de tu router. Cuando problemas así se presentan, una de las recomendaciones es que apagues y prendas este aparato ya que quizás los problemas de conexión son consecuencia de alguna falla del dispositivo.

En estos casos, aprovecha y desconecta también los otros artefactos inalámbricos que tengas en tu hogar y chequea en el router si las luz el WLAN, aquella que indica la actividad del wi-fi, sigue parpadeando aun cuando todo esté apagado. Si es así, puedes estar seguro que de alguien está abusando de tu red inalámbrica.

Ten en cuenta también la velocidad y el tipo de Internet que te brinda la compañía a la que le contratas este servicio y si existe la posibilidad que sea un problema de su plataforma. Otro aspecto que puede influir es la cantidad de dispositivos inalámbricos conectados (si tienes muchos teléfonos celulares, laptops o tabletas conectados al mismo wi-fi, quizás esta sea la razón) o incluso algún impedimento por el espacio físico (hay que colocar el router estratégicamente para poderle sacar mayor provecho a la señal).

2.- ENCUENTRA AL LADRON

Ahora que tienes estas pistas que refuerzan tus sospechas y ya descartadas todas las posibilidades que te planteamos en el párrafo anterior, tienes que encontrar a la persona que se está robando tu Internet.

¿Cómo? Para ello puedes ayudarte de ciertas aplicaciones, que pueden ser descargadas en todo tipo de dispositivos inalámbricos, para poder determinar cuáles son los aparatos que están utilizando la señal de tu wi-fi. Aquí te recomendados algunas de estas aplicaciones según el tipo de sistema operativo que usan:

Teléfonos celulares inteligentes

-Sistemas iOs: Fing, IP Network Scanner o iNet.

-Sistema Lollipop (Android): Fing, Discovery o Net Scan.

Computadoras (ordenadores)

-Para dispositivos de Apple: Angry IP Scanner o Wireshark

-Para dispositivos de Microsoft: Wireless Network Watcher o Microsoft Netwok Monitor

Como ya comentamos, la función de todos estos programas es indicar la cantidad de aparatos que están conectados a la red inalámbrica. Esto se logra ya que cada uno de ellos se encuentra  identificado con una dirección IP específica y una etiqueta numeral que se relaciona con una interfaz asignada a tu dirección MAC y a tu router.

Estas dos últimas especificaciones son rasgos únicos que identifican la tarjeta de red y es asignada por la compañía a la que pertenecen los aparatos.

3.- DESCUBRE SI SE HABÍA CONECTADO ANTES

Si bien los programas mencionados son capaces de detectar a posibles ladrones, pueden hacerlo únicamente si el ladrón se conecta al mismo tiempo que tú. Es por ello que si quisieras saber si el intruso se conectó en otro momento del día, debes hacerlo con tu router.

Busca la dirección IP del mismo, que es una serie numérica organizada en cifras de tres números separados por puntos.

Luego de que lo consigas, lo pones en tu navegador para poder entrar a la página web del router. Escribe la contraseña del mismo y podrás acceder al registro de conexiones que se han realizado.

4.- ASEGURA TU INTERNET

Una de las soluciones para este problema es proteger tu wi-fi. Dejar la red abierta o tener una contraseña sencilla te expone a que cualquiera tenga acceso a tu Internet o peor aún, a toda la información que mantengas guardada en los aparatos conectados.

Cambia la contraseña que trae el router y combina números, signos de puntuación y letras para así hacerla compleja e indescifrable. A su vez, la longitud es importante, mientras más larga sea la frase, mejor. Otra opción es configurar este aparato para que permita únicamente la conexión de los dispositivos que le asignes.

De esta manera, luego de seguir todas estas recomendaciones, podrás alejar a los intrusos y proteger a tu wi-fi de los ladrones de redes inalámbricas.