¿Sufres de dolores en la parte baja de la espalda? Descubre lo sencillo que es prevenirlos y aprende a tratar este tipo de lesiones.

 

La lumbalgia es una patología que puede afectar tanto a niños como adultos y es tan común que, 8 de cada 10 personas, la tienen o la sufrirán en algún momento de sus vidas.

Dicho dolor, puede a veces estar asociado con la ciática (dolor lumbar) irradiado al glúteo o a la pierna, y puede llegar a inhabilitar a quien lo padece durante algún tiempo.

Incapacidad de ponerse de pie totalmente derecho o dificultad de adoptar una posición correcta al caminar, son señales de la existencia de la lumbalgia, así como, la aparición de molestias en la zona lumbar, tales como: rigidez, dolor intenso, sensación de ardor, entre otras.

Con frecuencia, el dolor lumbar suele ser transitorio, es decir, aparece y luego de algún tiempo, termina por desaparecer lentamente, pero en otras pocas ocasiones, puede ir y venir, hasta volverse crónico.

Si el dolor lumbar te acompaña con frecuencia, debes saber cuáles son las causas que pueden estar afectando la parte baja de tu espalda.

Causas de la Lumbalgia

1.- Una de las causas más comunes de la lumbalgia puede ser la distensión muscular de un músculo de la espalda o de algún ligamento (en donde se producen pequeños desgarros), que pueden aparecer con la ejecución de un movimiento brusco, levantar cosas pesadas o torcerse.

El grado de dolor debido a una distensión muscular, puede variar de muy leve a incapacitante. Normalmente, se curan por sí solos con la ayuda de: descanso, aplicación de frío/calor, antiinflamatorios, estiramientos leves y progresivos, así como con la práctica de ejercicios apropiados para la parte inferior de la espalda.

Síntomas (ciática):

  • Es un dolor que se intensifica por unos días y luego va desapareciendo.
  • Puede ser peor en la pierna, el pie que en la parte inferior de la espalda.
  • Por lo general, se siente en una sola pierna o en un solo glúteo.
  • Es un dolor que empeora cuando nos levantamos después de estar mucho tiempo sentados o de estar mucho tiempo de pie y mejora a medida que caminamos.
  • Es un dolor más fuerte (hormigueo, ardor) en vez de un dolor sordo.
  • Puede estar acompañado por dificultad o debilidad para mover el pie o la pierna afectada.

2.- Otra de las causas más frecuentes de la lumbalgia es la hernia discal.

Cuando una raíz nerviosa de la zona lumbar de la columna es comprimida, produce dolor y adormecimiento del nervio ciático mayor, que es el que provee de nervios a los glúteos, las piernas y los pies. La hernia discal puede ser una de las causantes de este problema.

Síntomas:

  • El dolor puede ir de leve a intenso y puede durar de unos pocos días a meses.
  • La intensidad del dolor puede catalogarse de molesta a grave.
  • El dolor de la espalda aumenta al sentarse.
  • El movimiento puede generar cierto alivio.

3.- Discartrosis. Cuando los discos intervertebrales lumbares, comienzan a deteriorarse, el disco dañado puede, no solo generar inflamación, sino cierta inestabilidad en la parte inferior de la espalda. Esto puede provocar dolores, espasmos y a veces, la ciática.

Síntomas:

  • Es un dolor que empeora al inclinarse hacia atrás y que se irradia hacia los glúteos y la parte posterior de los muslos.
  • Produce sensación de cansancio, adormecimiento u hormigueo en las piernas, especialmente, después de caminar.
  • Músculos isquiotibiales tensos, que hacen bastante difícil tocarse la punta de los pies.
  • Se siente alivio del dolor al sentarse, especialmente haciéndolo con cierta inclinación hacia atrás.

4.- Espondilolistesis ístmica. Ocurre cuando se da el desplazamiento hacia delante de una vértebra de la parte inferior de la espalda, por encima del espacio intervertebral vecino inferior.

Es frecuente al nivel L5-S1 y puede ser causante de la lumbalgia debido a la compresión de algún nervio o a la inestabilidad de la columna en esta zona.

Movimientos críticos del día que pueden generar una lumbalgia

Existen dos momentos críticos del día para la zona inferior de tu espalda y que pueden ponerla en riesgo.

A) El primero es el de la mañana.

Debido al descanso, es posible que tu espalda haya acumulado más líquido del debido, produciendo un exceso en los elementos que componen tu columna vertebral.

Entre estos elementos se encuentran los discos intervertebrales, que son como una especie de cojín que amortigua el impacto producido por el movimiento y las cargas soportadas por la columna.

Un movimiento tan simple como, inclinarte hacia adelante o girar el torso, tan pronto despiertas, puede causar un daño sustancial a los discos y músculos de la parte baja de la espalda.

Así es, parece increíble que un movimiento tan simple, que has repetido miles de veces, pueda ser el causante de un dolor tan agudo y a veces insoportable.

B) Otro momento crítico para la zona baja de tu espalda es el de sentarte.

Los viajes largos, sea en avión o en carro, pasar mucho tiempo sentado y apoyado en tu escritorio, son momentos que pueden convertirse en una amenaza real para tu columna.

Los ligamentos y los tendones de tu espalda han estado estirados durante mucho tiempo, lo que aumenta la sensibilidad de los nervios y las estructuras circundantes de la zona lumbar, lo que provocará una sensación de dolor, que podrá ser punzante, tan intenso que probablemente te hará contener la respiración.

Si tu espalda se encuentra vulnerable, estos eventos pueden contribuir a la aparición del dolor lumbar.

lumbalgia

Formas de evitar la lumbalgia

1.- Dormir bien por la noche y en una cama súper cómoda.

2.- Al despertar haz pequeños movimientos de calentamiento, que activen suavemente tus articulaciones y los músculos, esto con la finalidad de dispersar el exceso de líquido acumulado.

3.- Realiza una caminata corta.

4.- Masajea tu espalda utilizando la palma de las manos y dale tiempo a tu cuerpo para que se despierte.

Recuerda que los movimientos repentinos y de gran alcance pueden generarte serios problemas.

5.- Al sentarte, adopta una postura lo más recta posible.

No dejes caer el tronco hacia adelante, sobre la computadora, el escritorio o sobre la mesa reclinable del avión.

6.- Utiliza un soporte lumbar. Pudiendo ser un rollo o una toalla enrollada para que te ayuden a mantener tu espalda lo más recta posible.

Cuanto más tiempo permanezcas sentado y peor sea la silla en la que te encuentras, más riesgo corres de desarrollar una lumbalgia.

7.- Cuando viajes en carro, haz paradas frecuentes cada hora (si es posible).

8.- Después de un largo viaje en avión, tómate el tiempo necesario para flexionar tu espalda. Muévela lentamente para redefinir la columna.

9.- Cuando estés de pie y tengas que agacharte para recoger algo del suelo, flexiona las rodillas en lugar de la espalda.

El cuidado de tu espalda requerirá que mantengas estos hábitos durante mucho tiempo, para evitar o reducir el riesgo de desarrollar una lumbalgia o para aliviar el dolor.

Medidas para combatir la lumbalgia

Debes buscar ayuda médica si los dolores, en la parte baja de tu espalda, no se alivian y, por el contrario, se vuelven incapacitantes.

Una medida para combatir el dolor local, utilizada con mucha frecuencia, son los antiinflamatorios, analgésicos y relajantes musculares, los cuales deberán ser recetados por tu médico de confianza, pero en ocasiones, no son suficientes.

En una primera fase, si el dolor no es muy intenso y solo afecta la espalda (no existe dolor irradiado hacia la pierna o glúteo), se recomienda analgésicos.

En una segunda fase, si los analgésicos no funcionan, se valora su sustitución por antiinflamatorios no esteroides. Su uso no deberá extenderse más allá de los 14 días.

En una tercera fase, si los antiinflamatorios no son suficientes para controlar el dolor, entonces, el médico especialista deberá valorar el uso de un relajante muscular, durante menos de una semana.

Por otro lado, tal vez puedas optar por la acupuntura o los masajes corporales. Son dos prácticas que pueden ayudarte a aliviar el dolor.

La acupuntura y el masaje son una acción terapéutica que pueden colaborar mucho en el mejoramiento de tu salud.

La acupuntura consiste en la inserción de agujas muy finas en la superficie del cuerpo, que pueden ayudar a reducir drásticamente el dolor lumbar e incluso llegar a eliminarlo.

Por su parte, los masajes son un gran aliado en la relajación muscular, alineación y recuperación funcional de la columna, llegando a eliminar el dolor lumbar.

Otras prácticas que puedes llevar a cabo para combatir la lumbalgia son:

  • Mantenerte activo el mayor tiempo posible.
  • Evita la sobrecarga de la espalda.
  • Aplica calor o frío en la zona dolorida. El frío se aplica, por lo general, después de la lesión, y el calor en la reagudización de las dolencias crónicas.

Pronóstico

En la mayoría de los casos, una lumbalgia tiene un buen pronóstico en su solución, solo en casos específicos se hace más difícil solventar esta situación de salud.

Fuente:

Cuídate Plus 

IntraMed