¿Cuánto tiempo sueles pasar sin ver o estar con tu teléfono celular? ¿Sabías que alejarte de él por unas cuantas horas es cuestión de salud y puede mejorar tus habilidades mentales? Entérate del por qué tu cerebro necesita desconectar cada cierto tiempo de este aparato.

 

El celular, dejó de ser para muchos, un recurso tecnológico y se convirtió en el mejor amigo que no podemos dejar abandonado nunca. Sucede que intentar descansar de su uso puede ayudarnos a recuperar nuestras capacidades mentales, consideradas de más alto nivel.

¿Por cuánto tiempo eres capaz de dejar tu teléfono celular? ¿Te atreverías a pasar una tarde entera sin él? ¿10 minutos? ¿una hora? Esta es una prueba que todos deberíamos hacer, pues tenemos la capacidad para ello, pero ¡cómo nos cuesta hacerlo!

Deberíamos atrevernos a ponerlo en práctica algún día y con eso quedaría demostrado el grado de dependencia que nos produce nuestro smartphone.

Prescindir del celular se ha vuelto impensable

Los teléfonos celulares se han convertido prácticamente en una extensión de nuestro cuerpo y prescindir de ellos por unas cuantas horas, para algunos, es impensable.

Estos dispositivos reciben el nombre de teléfonos inteligentes, porque efectivamente, tienen funciones importantes que nos facilitan mucho la vida, y para muchas personas, ponerlos de lado no es opción.

Pasa que, hemos llegado a un punto en el que estos aparatos están actuando como sustitutos de nuestra inteligencia, ya que les transferimos funciones que nosotros mismos tendríamos que llevar a cabo, y lo hacemos porque nos resulta más cómodo, más eficaz y más rápido para realizar nuestras tareas de la vida cotidiana.

Hace unos años, éramos capaces de aprendernos el número de teléfono de nuestro mejor amigo, trabajo, madre, hermanos, etc, porque nos veíamos en la necesidad de hacerlo, pero actualmente, le hemos dejado esa tarea a nuestro smartphone y apenas conocemos nuestro propio número.

Así como también, le dejamos a nuestro celular la responsabilidad de orientarnos, ya que no nos esforzamos por aprendernos una dirección, pues confiamos que él nos llevará de forma segura y rápida a ese lugar al que queremos dirigirnos. Con eso, lo que está sucediendo es que comenzamos a perder habilidades para la memorización y de la orientación en términos espaciales.

Si queremos ir a un sitio usamos nuestro GPS y listo, ¿para qué esforzarnos si nuestro teléfono celular puede hacerlo por nosotros?

Y así, sin temor a equivocarnos, podemos decir que ya no somos nosotros quienes controlamos nuestros celulares, sino son éstos quienes se van apoderando lentamente de muchas de nuestras competencias.

Otro fenómeno, no menos importante y que podría hasta catalogarse de alarmante, es que nuestros celulares están reduciendo nuestra motivación, nuestra energía y nuestro rendimiento.

¿Cómo puede el celular influenciar nuestro comportamiento?

Aunque no lo creas, el mundo puede vivir sin ti por unas cuantas horas. No responder ese mensaje o llamada de inmediato, no hará que tu mundo entre en crisis, no desaparecerá. Nada sucederá si decides contestar un par de horas después.

Lo que sí pasará es que se producirá una desconexión, que te hará cambiar a ti, porque dejar al celular de lado por un tiempo, solo podrá traerle beneficios a tu salud.

Puede parecernos muy lógico este pensamiento, lo difícil es ponerlo en práctica. Tanto es así, que hemos llegado a desarrollar de forma frecuente una conducta que no hemos llegado a concientizar del todo… Siempre estamos pendientes del celular.

Sea que vayamos en el carro, en el metro, estemos con amigos, estemos comiendo, trabajando, descansando, o incluso en el baño, nuestro celular está allí con nosotros, pues siempre sentimos la necesidad de echarle un vistazo a nuestro smartphone.

Nos ayuda a pensar, a resolver dudas, a mantenernos al día con las noticias, a manejar nuestra agenda, a comunicarnos con nuestros amigos, colegas de trabajo, a enviar correos, y en un sinfín de tareas más. Consume tanto nuestra atención y nuestro tiempo, que seguramente para muchos es prácticamente imposible vivir sin él. ¿Cómo podríamos organizarnos si él? ¡Cierto!

Dejar el celular por unas cuantas horas es una cuestión de salud

Efectos nocivos de los teléfonos celulares sobre nuestra salud

Nuestro cerebro necesita descansar cada cierto tiempo, si lo sometemos a estímulos tan intensos y de forma constante, como los contenidos que podemos visualizar en nuestros teléfonos inteligentes, no lo logrará. Tal necesidad no se realizará, lo cual terminará por tener efectos nocivos sobre éste.

1.- Agotamiento mental. El no permitirle a nuestro cerebro descansar, puede inevitablemente disminuir nuestra capacidad de resolver problemas, así como nuestra productividad y efectividad en las tareas que realizamos.

2.- El no solo es capaz de consumir energía eléctrica para recargar la batería, también consumirá buena parte de tus reservas cognitivas.

4.- Disminuirá nuestra flexibilidad mental.

3.- Afectará nuestra capacidad para centrar nuestra atención en tareas específicas.

4.- Nuestras habilidades de observación, reacción y orientación en una ciudad se verán fuertemente disminuidas.

5.- Evitará una conexión más cercana y humana con las personas que nos rodean.

Nuestro vínculo emocional con el celular

Hemos llegado al punto de establecer un vínculo emocional con nuestro celular, no lo dejamos para nada e interfiere en nuestras relaciones personales.

O es que no te ha pasado ver a una familia entera sentada para almorzar y en lugar de conversar, más de la mitad de sus miembros se encuentran revisando su teléfono.

Por esta razón muchos dicen que el celular acerca a personas lejanas, pero aleja a personas cercanas.

Mayor control sobre los dispositivos electrónicos

La tecnología no es para nada mala, lo malo es dejar que esta influencie nuestro comportamiento y relacionamientos de forma negativa.

Atrévete a dejar tu smartphone por unas cuantas horas, hacer esto no te dolerá. Si no lo haces, lo que sí sucederá es que, por el hecho de estar conectado de manera intensa y continuada, tu cerebro se resentirá y lo reflejará en tus niveles de agotamiento, disminución de tus competencias e incluso en tu motivación y bienestar.

Apaga tu celular y comienza a disfrutar un poco de la vida.

Fuente:

La Mente es Maravillosa