¿Sabes qué es la cortisona, para qué sirve y cuáles son sus efectos secundarios? Te lo contamos todo a continuación.

 

La mayoría de las personas ya han escuchado sobre la Cortisona, pero también muchas de ellas no conocen realmente de qué se trata y para qué se usa. De hecho, muchas veces se le asocia más a sus efectos secundarios, tales como el aumento de peso o la inflamación, que a sus beneficios.

Por lo tanto, debemos ser conscientes de lo útil que puede ser este medicamento para ayudarnos a mantener nuestra salud.

Es de resaltar que la cortisona es capaz de tratar una amplia variedad de enfermedades, por lo que no debe verse como un producto desaconsejado. Pero también, CUIDADO, debe tomarse bajo vigilancia médica y es fundamental cumplir con la posología y duración del tratamiento.

¿Qué es la cortisona?

Consiste en una hormona que se encarga de ejercer una acción antiinflamatoria y que nuestro organismo produce de manera natural (específicamente es producida por las glándulas suprarrenales), siempre que nuestro cuerpo se encuentre bajo estrés.

Sin embargo, la cortisona también se puede producir de manera artificial con fines terapéuticos, hecho que se viene practicando desde hace 80 años.

Este corticoide viene en diversas presentaciones: inyectable, inhalable, en crema, tabletas, atomizador nasal y colirio.

Tipos de corticoides

Existen diferentes tipos de corticoides que son utilizados de acuerdo con un problema en específico:

1.- Corticoides tópicos.

Los puedes encontrar en cremas, pomadas, loción, gel y son muy utilizados para tratar problemas de la piel, tales como: alergias, dermatitis, eczema o urticaria.

Algunos ejemplos de corticoides destinados para la aplicación en la piel son: hidrocortisona, mometasona, dexametasona, betametasona.

2.- Corticoides inyectables.

Muy útiles para el tratamiento de casos de alteraciones osteomusculares, condiciones alérgicas y dermatológicas, enfermedades de colágeno, tratamiento paliativo de tumores malignos, etc.

Algunos ejemplos de corticoides inyectables con: betametasona y dexametasona.

3.- Corticoides en comprimidos.

Son muy utilizados para combatir algunas enfermedades endocrinas, osteomusculares, de colágeno, reumáticas, alérgicas, oftálmicas, dermatológicas, respiratorias, hematológicas, neoplásicas, etc.

Algunos ejemplos de corticoides orales son: prednisona o deflazacort.

4.- Corticoides en colirio.

Este medicamento se aplica en los ojos para el tratamiento de problemas oftálmicos, tales como: conjuntivitis, uveítis, para ayudar a disminuir la inflamación, enrojecimiento e irritación.

Algunos ejemplos de corticoides en colirio son: prednisolona, o dexametasona.

uso cortisona

5.- Corticoides en aerosol nasal.

Su objetivo es mejorar las condiciones de rinitis y la congestión nasal intensa.

Algunos ejemplos de corticoides en aerosol nasal son: fluticasona y mometasona.

ATENTO:

Los corticoides deben usarse bajo supervisión médica, debido a que su mal uso o su aplicación por tiempos muy prolongados puede producir efectos adversos.

Los efectos de la cortisona en el organismo van a depender de su forma de aplicación y de la duración del tratamiento.

Por ejemplo, cuando los corticoides quedan depositados en los tejidos y en los órganos, nuestro cuerpo puede demorar meses para deshacerse de estos en su totalidad, por lo que el organismo permanecerá sobre su efecto durante ese período temporal. En algunas ocasiones, esos efectos pueden llegar a volverse permanentes.

Por tal motivo, siempre debes hablar con tu médico sobre este tema, para poder calibrar cuánto tiempo se espera que estés bajo los efectos de la cortisona.

¿Cuáles son los usos terapéuticos de la cortisona?

La cortisona es un antiinflamatorio y un potente inmunosupresor, que suele ser muy útil en los siguientes casos:

1.- Para dolencias de todo tipo como antiinflamatorio. Ejemplo: enfermedad inflamatoria intestinal, reumatismo, artritis, esclerosis múltiple.

2.- Para aumentar los niveles de glucosa en la sangre.

3.- Contra las reacciones alérgicas, ya que es un antihistamínico potente.

4.- Para combatir el asma.

5.- Es muy habitual en el tratamiento contra el cáncer e incluso es usado para que los pacientes recuperen el apetito.

6.- Para aliviar el picor o enrojecimiento de la piel por una reacción cutánea adversa.

7.- En casos de insuficiencia suprarrenal.

8.- Para el tratamiento de infección por herpes, enfermedades autoinmunes, hepatitis, colitis ulcerosa, entre muchas otras afecciones.

Efectos secundarios causados por el uso de cortisona

La cortisona es una hormona sintética que actúa no solo en la parte del cuerpo que se desea tratar, sino que su efecto se hace notar en todo nuestro organismo. Por lo tanto, un uso excesivo o inadecuado de esta sustancia puede provocar dependencia, entre otros posibles efectos secundarios, como lo son:

Aumento de la tensión arterial, acné, diabetes, retención de líquido, aumento de peso, alteración del ciclo menstrual, osteoporosis, cataratas, náuseas, problemas en el hígado, ansiedad, depresión, difícil cicatrización, mayor riesgo de infección, debilidad muscular, cansancio, insomnio, agitación, nerviosismo, indigestión, úlcera estomacal, inflamación del páncreas y del esófago, reacciones alérgicas locales, aumento de la presión intraocular, entre otros.

Contraindicaciones originadas por el uso de la cortisona

Tomando en consideración sus múltiples efectos secundarios, la cortisona solo debe tomarse bajo estricta vigilancia médica y cumpliendo con las dosis indicadas y la duración del tratamiento.

Este medicamento está contraindicado en personas alérgicas a la cortisona o con infección fúngica sistémica o no controlada.

Esta sustancia debe evitarse también durante el embarazo y en el período de lactancia.

Asimismo, deben tener precaución al utilizar este medicamento, personas con: hipertensión, insuficiencia cardíaca, insuficiencia renal, osteoporosis, epilepsia, úlcera gastroduodenal, glaucoma, diabetes, psicosis u obesidad.

Fuente:

Ok Diario 

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