¿Te sientes sin falta de energía, con pesadez corporal y a veces con profunda tristeza? Puede que tu estado vaya más allá que un simple estar triste o cansado y se trate de una depresión atípica. ¿Cómo saberlo? Te contamos en qué consiste esta condición psicológica.

 

Solemos a veces decir que nos encontramos tristes, pero tenemos la capacidad de sentir también felicidad, en ciertos momentos y de comprometernos con todas nuestras actividades cotidianas. ¿Qué pasaría si no se trata de una simple tristeza? ¿Por qué debes prestar atención a estos estados de ánimo cuando se vuelven frecuentes?

La Depresión Atípica

Es un tipo de depresión. Consiste en un fenómeno psicológico complejo, que arroja una sintomatología que hace que la confundan, con gran frecuencia, con otras dolencias.

Recibe el nombre de depresión atípica, porque a pesar de que comparte síntomas con la depresión mayor, también arroja otra serie de ellos que no son típicos de esta alteración psicológica.

Con cualquier tipo de depresión, por ejemplo, sentirás una profunda tristeza, incapacidad de sentir placer y falta de voluntad, pero en la depresión atípica, eres capaz de sentir felicidad de acuerdo con los acontecimientos que has vivido, tal vez tu apetito aumente, duermas más, sientas pesadez en tus extremidades y te vuelvas sensible a la respuesta de terceros, pero podrás retomar tus actividades cotidianas y laborales.

Es muy probable que si sufres de depresión atípica, te quejes de molestias físicas, agotamiento y pesadez.

Características más destacadas de esta condición psicológica

1.- Eres totalmente capaz de responder a estímulos positivos, así que, en ciertas situaciones, podrás sentir alegría y felicidad, situaciones que no son nada comunes en la depresión mayor.

2.- Puede que presentes síntomas como: excesiva desconfianza, inquietud y nerviosismo, que son típicos de otras condiciones psicológicas como: el trastorno bipolar y  la ansiedad.

3.- El exceso de sueño es otra de las características de la depresión atípica. Sientes una necesidad muy grande de dormir. Puede que te levantes tarde en las mañanas y tal vez, tengas algunas dificultades de rendir adecuadamente en tus actividades laborales.

Es muy probable, que sin importar el número de horas que duermas, siempre te sientas cansado y con falta de energía, lo cual puede confundirse, por ejemplo, con un padecimiento de anemia.

4.- Sensación de una gran pesadez en las extremidades superiores e inferiores, muy probablemente llegando incluso a sentir dolor y dificultad de movimiento.

5.- Ante cualquier acontecimiento negativo, sientes que es tu culpa. Por lo que te vuelves hipersensible a las reacciones de los otros y a ciertas situaciones, determinando que son el resultado de algo que has hecho, cuando la realidad es que no tienen nada que ver contigo.

6.- En la depresión atípica, se presenta un aumento del apetito, caso contrario a lo que sucede con la depresión mayor, en la que la persona no es capaz de comer bocado alguno, presenta una actitud pasiva y falta de iniciativa.

Esa necesidad de comer puede estar asociada a los estados ansiosos, por lo que puede ser que sientas mucha hambre, como vía de escape para distraer a tu mente de ese estado de ansiedad en el que posiblemente te encuentras.

¿Qué puede dar origen a la Depresión Atípica?

El origen exacto de la depresión atípica aún no se ha podido precisar, pero puede resultar de una combinación de factores: biológicos, psicológicos, genéticos y culturales.

Suele aparecer en la adolescencia, mucho más temprano que la depresión mayor y su duración puede extenderse mucho más en el tiempo.

Puede existir una cierta predisposición cuando te encuentras sometido a factores de riesgo, tales como: antecedentes de trastorno bipolar, experiencias traumáticas durante la infancia, sometimiento a tensiones ambientales, abuso de alcohol y drogas recreativas.

depresión atípica

Otras causas que se podrían mencionar son:

Alteración de las sustancias químicas del cerebro, con el consecuente cambio en el comportamiento de los receptores y de los sistemas nerviosos.

Contar con familiares consanguíneos que han sufrido de cualquier tipo de depresión.

Encontrarse sometido a eventos estresantes propios del ciclo de la vida, tal como la pérdida de un ser querido.

Complicaciones que la Depresión Atípica puede generar

Tal como ocurre con la depresión mayor y los otros tipos de depresión, si la depresión atípica no es atendida a tiempo, puede dar origen a problemas que afecten todas las áreas de tu vida.

La Depresión Atípica estará asociada: al aumento de peso derivado de la excesiva necesidad de comer, a problemas en las relaciones personales y laborales debido al desarrollo de una hipersensibilidad al rechazo, riesgo de consumo de drogas y alcohol como forma de evadir los problemas, surgimiento de otro tipo de trastorno mental, como la ansiedad y en última instancia, pero bastante grave, el suicidio como resultado de sentimientos depresivos.

¿Cómo prevenir la Depresión Atípica?

1.- Mejora la autoestima, la capacidad de resiliencia y encuentra la forma de manejar eficientemente los estados de estrés a los que puedas estar sometido.

2.- En los momentos de crisis, o en los que te encuentres atravesando por episodios malos, busca el apoyo de familiares, amigos o de un profesional.

3.- Ante la presencia de síntomas que te indiquen que puedes estar sufriendo de depresión atípica, no dudes en buscar la ayuda necesaria o tratamiento, para que la situación no empeore.

4.- Si te encuentras sufriendo de depresión atípica y estás sometido a un tratamiento, considera recibir apoyo a largo plazo, para prevenir la reaparición de los síntomas de esta condición psicológica.

¿Cómo tratar la Depresión Atípica?

La Depresión Atípica puede mejorar con una adecuada terapia cognitivo-conductual, con la que aprenderás a controlar tus hábitos, creencias, ideas y pensamientos, lo que te permitirá mejorar la interacción con tu entorno y las personas que te rodean. Asimismo, te ayudará a cambiar el modo en el que percibes e interpretas lo que te ocurre.

Por otro lado, existe el tratamiento farmacológico, con el uso de antidepresivos como los inhibidores de la recaptación de la serotonina (ISRS) y los inhibidores de   monoamino oxidasa (IMAO). Los mismos, solo pueden ser usados bajo prescripción médica y su consumo debe ser supervisado por profesionales de la salud especializados.

Fuente:

Psicología y Mente 

Mayo Clinic 

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    La depresión atípica puede afectarnos con más frecuencia de lo que pudiéramos pensar, por lo tanto, presta mucha atención a sus síntomas y si piensas que puedes estar sufriéndola, no dudes en contactar con personas de confianza, amigos, familiares o con un especialista.

    Una detección temprana de este trastorno psicológico puede ofrecerle a quien lo padece la posibilidad de poder contar con las estrategias y herramientas adecuadas para hacerle frente, permitiéndole así, poder tomar el control de su vida y una oportunidad de encontrar mayor bienestar y seguridad.

    Si te ha sido de utilidad esta información, compártela en tus redes sociales para que otros tomen conciencia sobre la existencia de la depresión atípica y cómo deben afrontarla.

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