Sufrir de ansiedad en el trabajo puede pasarle a cualquiera en algún momento de su vida. En los tiempos actuales, es muy común. Lo malo es cuando ésta comienza a afectar tu calidad de vida. ¿Sufres de Ansiedad en el Trabajo? Te contamos algunos consejos eficaces para controlarla.

 

Vives sometido constantemente al estrés, sin importar el día de la semana en el que te encuentres. Regresas a casa con la sensación de no haber hecho todo lo que tenías planificado y tienes serias dificultades para concentrarte, sufres de insomnio. ¿Te encuentras identificado con alguna de estas situaciones?

Puede que estés padeciendo de estrés en el trabajo, lo cual puede comprometer no solo tu desempeño laboral, sino además, tu calidad de vida.

El sufrir de ansiedad se ha vuelto un problema común, que afecta a una gran cantidad de personas debido al ritmo acelerado en el que vivimos, si ésta no es controlado a tiempo puede progresar a una enfermedad más grave, como lo es la depresión.

¿Cómo puede influir la ansiedad en tu desempeño laboral?

La ansiedad puede tener un gran impacto en tu desempeño laboral, ya que puede hacer que rechaces importantes oportunidades de trabajo porque representan un mayor compromiso, dedicación y un aumento en el nivel de estrés.

Podrá generar dificultades con tu memoria a corto plazo. Te hará inventar excusas para no ir a las reuniones, para no viajar (aunque tu puesto lo requiera), para no asistir a los almuerzos, eventos o reuniones con tus compañeros de trabajo e incluso podrá influir en tu capacidad de lidiar con los problemas y de culminar tus obligaciones laborales en las fechas previstas.

Formas de ansiedad

La ansiedad puede ser de gran utilidad cuando nos encontramos en situaciones reales de peligro, ya que nos permite una mejor preparación para enfrentarlas, pero cuando ésta es excesiva y surge sin motivos reales aparentes, puede generar gran sufrimiento en la persona que la padece.

Algunas de las formas de ansiedad existentes son:

  • Enfermedad Obsesiva Compulsiva.
  • Estrés Postraumático.
  • Pánico.
  • Ansiedad generalizada.
  • Ansiedad social.
  • Ansiedad por separación.

Asimismo, sabemos que la ansiedad es una emoción que conlleva a desarrollar sentimientos de tensión, inseguridad, preocupación y que también, suele venir acompañada con algunos síntomas físicos.

Síntomas de la Ansiedad

Los principales síntomas que están relacionados con la ansiedad en el trabajo suelen coincidir con el cuadro diagnóstico de un Trastorno de Ansiedad Generalizada y suelen ser:

Tensión muscular, irritabilidad, fatiga, insomnio, sudoración excesiva, falta de aire, nerviosismo constante.

Causas de la Ansiedad en el Trabajo

Para las personas que sufren de ansiedad su día a día puede resultar realmente desgastante. El tener que cumplir con plazos, en ocasiones irreales o demasiado cortos, desorganización, sobrecarga laboral, son algunas de las causas de la ansiedad.

En ocasiones, la ansiedad puede tener una causa evidente, pero existen situaciones en las que no parece tener causa aparente. En estos casos se piensa que la ansiedad puede tener un origen genético.

El hecho de que se presenten problemas estresantes y la incapacidad de lidiar con ellos, también puede contribuir al surgimiento de la ansiedad en el trabajo.

Las dificultades personales de inserción en la sociedad, los conflictos internos que se puedan padecer en el ámbito afectivo, emocional o incluso sexual, son elementos que deben considerarse como causas de la sintomatología.

10 consejos para controlar la Ansiedad en el Trabajo

Sin importar si logras identificar la causa de tu ansiedad o de si sufres del trastorno de ansiedad generalizada, existen cosas que puedes hacer para intentar controlarla y mantenerla a raya.

Aplicar los siguientes consejos aumentará tu sensación de control sobre las situaciones y reducirá los molestos (y a veces inhabilitantes) síntomas que la ansiedad provoca.

1.- Cambia tu rutina.

Tal vez el simple hecho de incluir en tu rutina diaria una sesión de ejercicios relajantes o la práctica de yoga o meditación pueda ayudarte.

Cambia de silla, usa una mejor postura al estar sentado, abraza un nuevo desafío, aprende algo nuevo, cambia de espacio de trabajo si es posible, deja el carro más lejos de la empresa para que puedas ejercitarte más.

Pequeños cambios en tu rutina diaria puedan hacer una gran diferencia.

2.- Evita las bebidas estimulantes.

Bebidas demasiado dulces, té verde, café, bebidas energizantes pueden contribuir a que tu ansiedad se dispare, por lo que intenta reducir su consumo o simplemente deja de ingerirlas.

ansiedad en el trabajo

3.- Respira.

Cuando la ansiedad hace acto de presencia, tu respiración se acelera. Uno de los métodos más simples para calmarla es el tomar consciencia de nuestra respiración. E incluso puedes poner en práctica el método de la Respiración Diafragmática o Respiración Abdominal.

Esta te ayudará a llevar una gran cantidad de oxígeno a los pulmones, activar la respuesta de relajación del organismo, estimular la circulación y la respiración, masajear los órganos y mejorar el tránsito intestinal.

4.- Da un paseo para desestresarte.

Una de las formas de controlar la ansiedad es ponerte en movimiento, el dar un paseo relajante y alejarte de lo que te está provocando la ansiedad puede ayudarte a calmarte y a despejarte.

Hacer esto te permitirá volver al trabajo con fuerza para lograr enfrentar la presión a la que te encuentras sometido, te dará un nuevo enfoque y te volverás más productivo.

5.- Desconéctate y relájate.

Con el avance de las nuevas tecnologías, podemos estar conectados en todos lados, lo que puede ser una tentación para que decidas llevarte trabajo a casa.

No lo hagas… Toma tu tiempo en el hogar para relajarte y desconectarte de todo lo que te estresa en tu ámbito laboral.

6.- Habla con alguien para desahogarte.

Sea un amigo, un colega de trabajo o un profesional, no dudes en hablar con alguien, e incluso podrías animarte a realizar un curso de autoayuda.

Podrás obtener consejos, desahogarte y calmarte, con lo que podrás darle un nuevo enfoque a tu problema.

7.- Organízate.

Si el motivo de tu ansiedad es el millón de cosas que tienes pendientes, organízate. Establece cuáles son las prioridades y no te obsesiones con lograr resolver todas tus tareas en tiempo récord.

No quieras abarcar todo de una vez.

8.- Evita bloquearte.

Cuando no logramos encontrar la solución de un problema, fácilmente podemos bloquearnos, lo que inmediatamente genera ansiedad. Pon distancia, aléjate y tal vez, con más calma, llegue a ti la inspiración.

9.- Que nada te haga perder la sonrisa.

Sonreír nos levanta el ánimo, nos activa y nos permite afrontar las situaciones con una actitud más positiva. Ser positivo siempre ayuda, así como no pensar que es el fin del mundo.

Adoptando una actitud positiva, con toda seguridad, te ayudará a encontrar otra perspectiva para solventar tu problema.

10.- Busca ayuda profesional.

Si sientes que no puedes controlar la ansiedad, que ya se ha salido de tu control, busca ayuda profesional.

No dejes que el problema se prolongue, porque correrás el riesgo de que la ansiedad evolucione a una patología más grave y difícil de tratar.

Con la ayuda de un especialista, tendrás la oportunidad de conocerte mejor, de entender el origen de la ansiedad en el trabajo y de encontrar mecanismos eficientes que te ayuden a lidiar de forma positiva con tu situación.

Podría parecer que son simples cosas las que debes aplicar en tu vida para controlar la ansiedad, pero lo cierto es que, a partir del cambio de pequeñas actitudes, puedes obtener una verdadera transformación de tu vida.

Recuerda que a pesar de que la ansiedad en el trabajo es algo muy común, debes aprender a controlarla.

Si logramos ver la ansiedad de una forma más positiva, se podría decir que:

«[La ansiedad] está ahí, ayudándonos a ser nuestra mejor versión. Está ahí, recordándonos las cosas que nos importan en la vida y todas las otras cosas que están enfrente de nosotros. Nos ayuda a recordar las cosas a las que no les estamos poniendo atención, pero que también son importantes. Y nos recuerda nuestras metas y las cosas que más nos importan.” Dr. Alicia Clark.

Fuente:

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