La sinusitis es una enfermedad común que puede afectar, la calidad de vida, bienestar físico y psicológico de quienes la padecen. ¿Quieres saber de qué se trata esta enfermedad? ¿Deseas conocer sus causas, síntomas y tratamiento? Continúa leyendo…

 

La sinusitis es una enfermedad que requiere de un tratamiento específico y el mismo debe ser supervisado por un médico u otorrinolaringólogo.

Te contamos todo sobre esta enfermedad y cómo puedes prevenirla.

¿Qué es la sinusitis?

La sinusitis resulta de la inflamación de los senos paranasales, originada generalmente, por una infección provocada por bacterias, hongos o bacterias.

Es una enfermedad muy común y puede influir de forma significativa en la calidad de vida y en el bienestar, tanto físico y/o psicológico de la persona que la sufre.

Para entender mejor la enfermedad, debes tener más o menos una noción de qué son los senos paranasales y cómo se relacionan con ésta.

En tal sentido, los senos paranasales son cavidades llenas de aire cubiertas por una membrana o mucosa, ubicada dentro de los huesos que se encuentran alrededor de la nariz. A través de pequeños orificios los senos paranasales pueden comunicarse con las cavidades nasales.

La mucosidad que se produce en estas cavidades se drena por la nariz y su función es proteger las vías respiratorias.

La sinusitis aparece cuando se produce una inflamación de esta zona, es decir, los senos paranasales, se bloquean acumulando moco, lo que termina por generar la infección, acompañada de dolor. Respirar por la nariz puede volverse difícil y el área de los ojos suele inflamarse y sentirse sensible.

Sinusitis: ¿Cuáles son sus causas?

Las causas de la sinusitis pueden estar relacionadas con cualquier factor que impida el drenaje adecuado de las secreciones nasales, de forma natural.

De una manera general, podemos decir que las causas de la sinusitis tienen que ver con la presencia de virus, bacterias o incluso hongos y algunas de ellas, son las siguientes:

1.- Gripe.

Esta puede inflamar y engrosar las membranas de los senos paranasales y bloquear el drenaje de la mucosidad.

2.- Cambios del clima.

Los choques térmicos, principalmente con el frío y la humedad, pueden provocar la acumulación de moco en los senos paranasales.

3.- Pólipos nasales.

Estos crecimientos de tejido pueden provocar el bloqueo de los conductos nasales o los senos paranasales.

3.- Alergias respiratorias.

Son una causa importante y frecuente de la sinusitis. La inhalación de polvo, pelos de animales y polen, contribuyen activamente en el desarrollo de esta enfermedad.

4.- Lesiones en la nariz.

Las mismas pueden ocurrir por cambios extremos de presión, tales como los que sufrimos en los vuelos o inmersiones repentinas.

5.- Tabique nasal desviado.

Un tabique desviado puede restringir y hasta obstruir los conductos de los senos paranasales, llegando a empeorar los síntomas de la sinusitis.

6.- Contaminación del aire.

La inhalación de gases provocada por los automóviles, puede ser otra causa de la inflamación de los senos paranasales y en consecuencia, de la aparición de la sinusitis.

7.- Producto de otras enfermedades.

Las complicaciones generadas por la fibrosis quística, el VIH y otras enfermedades que puedan estar relacionadas con el sistema inmunitario pueden provocar la obstrucción nasal.

8.- Mala higiene nasal, el cigarrillo, el uso excesivo de descongestionantes y la natación pueden aumentar el riesgo de la aparición de esta enfermedad respiratoria.

Síntomas de la Sinusitis

Debes tener en consideración que existen dos tipos de sinusitis: la aguda y la crónica.

La primera tiene un tiempo de duración corto y se caracteriza por la presencia de los síntomas durante un período inferior a 4 semanas. Mientras que la sinusitis crónica, puede prevalecer tres meses o más a pesar del tratamiento.

Una vez que logras asimilar las causas de la sinusitis, es muy importante que conozcas cuáles son los síntomas que te permitirán detectarla:

1.- Fatiga y/o cansancio.

2.- Tos y carraspera.

3.- Fiebre. (No es síntoma de la sinusitis crónica, pero puede serlo de la sinusitis aguda).

4.- Congestión.

5.- Sensación de moco que drena por la garganta.

6.- Sensación de presión en la cabeza, nariz y la zona que se encuentra entre los ojos.

7.- Disminución del gusto y el olfato.

8.- Mal aliento.

9-. Dificultad de respirar la nariz.

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Otros síntomas relacionados pueden ser:

a) Dolor de oído.

b) Dolor en la mandíbula superior y en los dientes.

c) Dolor de garganta.

Debemos decir que, tanto la sinusitis aguda, como la crónica tiene síntomas similares, pero la primera es una infección temporal de los senos paranasales muy frecuentemente asociada con el resfriado, mientrasque en la segunda los síntomas pueden durar, al menos, 12 meses.

Asimismo, puede darse el caso, de que existan diversos episodios de sinusitis aguda, antes de que se desarrolle la sinusitis crónica.

Generalmente, la sinusitis crónica suele presentar menos síntomas que la sinusitis aguda, pero pueden existir excepciones, por lo que es importante que te encuentres atento a cualquiera de los síntomas que te hemos mencionado.

¿Cuándo acudir al médico?

Si ves que tienes varios de los síntomas de la sinusitis, debes conversar con tu médico de confianza para que pueda establecer el tratamiento adecuado.

Existen síntomas que podrían indicar que estás ante la presencia de una infección grave, como lo son: fiebre, hinchazón y sensibilidad alrededor de los ojos, dolor de cabeza intenso, inflamación de la frente, desorientación, visión doble u otros cambios en la visión, rigidez en el cuello.

Ante ellos, deberás recurrir a tu médico de inmediato.

Complicaciones de la Sinusitis

Puede que la sinusitis no pase de los síntomas que te hemos mencionado, pero no es así. Se trata de una infección y si la misma no es tratada de forma oportuna, puede originar complicaciones graves en tu salud, como lo son:

1.- Problemas de visión: Si la infección se propaga a la cuenca del ojo, podría existir una disminución de la visión o incluso, ceguera permanente.

2.- Meningitis: Inflamación de las membranas y del líquido que rodea el cerebro y la médula espinal.

3.- Infección en los huesos.

4.- Infección cutánea grave.

¿Cuál es el tratamiento de la sinusitis?

El tratamiento de la sinusitis va a depender de la causa que la origina. Sin embargo, generalmente se realiza con antibióticos orales, descongestionantes y analgésicos.

El uso de aerosoles nasales salinos o corticosteroides nasales (fluticasona, triamcinolona, budesonida, mometasona y beclometasona) puede ayudar a aliviar la congestión nasal, al igual que los analgésicos, podrán hacer lo suyo con el dolor de cabeza y la sensación de presión en la cara.

Si el tratamiento anterior no resulta eficaz, el médico podría recomendarte un lavado con una solución (solución salina mezclada con gotas de budesónida) o usar un vaporizador nasal para la solución.

También podrán ser sugeridos corticosteroides orales o inyectables, inmunoterapia.

Si existe una infección bacteriana se requerirá de la administración de antibióticos.

El tratamiento deberá siempre estar indicado por un médico, para que sea más eficaz. Así que el tratamiento que lleva a cabo un amigo tuyo puede no ser el adecuado para ti.

Cuando los tratamientos no son eficaces o no logran acabar con la sinusitis puede ser necesaria una intervención quirúrgica.

¿Cómo prevenir la sinusitis?

Si eres una de esas personas que suele sufrir siempre de congestión nasal, debes usar descongestionantes orales con cierta frecuencia en lugar de elegir aerosoles nasales.

Además de esto, debes tener cuidado al sonarte la nariz, para que no provoque una subida de las secreciones.

Si la sinusitis es producto de una alergia, debes consultar a un médico, para que éste pueda indicarte el tratamiento más adecuado. En este caso, es importante que te realices algunas pruebas para que puedas distinguir la sustancia a la que eres alérgico.

Otra forma de prevenir la sinusitis es tomar bastante líquido durante el día, porque de esta forma, las secreciones nasales se mantendrán más fluidas.

Evita al máximo la inhalación directa de gases contaminantes, así como el aire muy frío o caliente.

Mantén una alimentación sana, rica en vitaminas y minerales, que te ayude a reforzar el sistema inmunitario.

Reducir el estrés.

Ahora que ya estás debidamente informado sobre esta enfermedad, no dejes de tomar las medidas necesarias para prevenirla y así aumentar tus niveles de bienestar, tanto físico como emocional.

Fuente:

Mayo Clinic

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