¿Cuándo te sientes angustiado, triste o deprimido te da por comer? ¿Comes para tapar tus emociones o porque te gusta? Descubre por qué debes aprender a diferenciar entre comer por ansiedad o hacerlo por hambre.

 

En la sociedad actual solemos estar sometidos a muchas presiones o estrés, son muy pocos los que logran vivir una vida relajada, lo que trae consigo algunos problemas asociados, entre ellos, la ansiedad por comer con la finalidad de calmar nuestro estrés y ansiedad.

Comer nos produce una sensación de bienestar y placer que nos ayuda a apaciguar nuestras penas, tristezas y nerviosismo, por lo que comemos para relajarnos, sentirnos calmados y evadir los problemas. Pero esta es una acción que produce un efecto temporal y de corto tiempo, una vez que éste pasa, vuelven otra vez a manifestarse los sentimientos negativos que nos impulsaron a ingerir alimentos.

Es por ello por lo que, si sientes mucha ansiedad por comer, puede que por detrás se encuentren emociones o situaciones sin resolver. El no atenderlas podrá traer consigo serios problemas de salud, entre ellos el comer de forma compulsiva y el aumento de peso.

¿Cómo detectar si comes por ansiedad o porque tienes hambre?

La ansiedad relacionada con los alimentos puede desembocar en una peligrosa combinación, que podrá repercutir de forma negativa en tu estado de salud. Si presentas estos síntomas, ha llegado la hora de parar y de buscar ayuda.

1.- Recurres a la comida cada vez que te sientes triste, aburrido, deprimido. Cuando estas emociones negativas se manifiestan, sientes una gran necesidad de comer. Es así como te diriges a la cocina y comes lo primero que se te cruce por delante o compras algún dulce y lo devoras, porque normalmente, cuando sentimos ansiedad, nos da por recurrir a alimentos poco saludables, ricos en grasas y azúcares.

2.- Ingieres los alimentos de forma atropellada. Lo normal, cuando comes porque sientes hambre, es que ingieras los alimentos de forma pausada para poder degustarla. Cuando comes por ansiedad, lo que suele suceder es que ingieres los alimentos de forma atropellada, lo que puede producir el peligro de atragantamiento.

3.- Dicen que es preferible levantarse de la mesa con un poco de hambre que harto de comer. Cuando comes por ansiedad, lo haces hasta que te sientes extremadamente lleno, hasta el punto de generarte malestar físico.

4.- Después de pegarte un atracón de comida, lo siguiente que suele suceder es que además del malestar físico, surja también la culpa, generando a su vez, malestar psicológico.

5.- Sueles usar tu malestar emocional, para picar entre horas, y así, siempre encuentras la excusa perfecta para pasar todo el día comiendo.

6.- Comer se convierte en una conducta compulsiva. La comida nunca abandona tu cabeza y se convierte, junto con otras preocupaciones, en el eje en torno al cual, gira tu vida.

7.- Surgen los atracones nocturnos de alimentos. La ansiedad impide que quien la sufre descanse las horas necesarias, porque en medio de la noche, aparecen la preocupaciones, reales o imaginarias. Para calmar este estado ansioso, es usual sentir una imperiosa necesidad de recurrir a la comida para lograr calmarte.

Estos atracones nocturnos, suelen pasarle factura al cuerpo, ya que el mismo no será capaz de quemar todas las calorías que le estás introduciendo a través de los alimentos.

¿Cómo controlar la ansiedad por comer prestando atención a tus emociones?

Entender qué emoción hay detrás de la ansiedad por comer es fundamental para poder controlarla.

– Lo primero que debes hacer para entender tu ansiedad por comer, es saber cómo funciona tu cerebro.

Cuando comienzas a sentir emociones como la ansiedad, la tristeza, la depresión, inseguridad o impotencia por no poder solventar algún problema, el cerebro se lanza a buscar soluciones para poder mitigar o reducir la sensación que dichas emociones generan.

Una de las soluciones más primitivas que el cerebro encuentra para reducir ese malestar, aunque sea de manera temporal, es la comida. Una vez la obtienes, se encarga de enviar sangre hacia el estómago, asegurándose de que podrás sobrevivir un tiempo más y te produce una sensación de calma.

Lo que sucede posteriormente, es que el estómago se vacía, y vuelve la ansiedad, porque el problema que la genera no ha sido resuelto.

Comida y ansiedad, pueden pasar a convertirse en un círculo vicioso que puede destruirte la vida.

– Los trastornos alimenticios, tales como el comer de forma compulsiva, son el resultado de carencias afectivas que se vienen arrastrando desde la infancia. En estas situaciones, el acto de comer se utiliza como un mecanismo defensivo.

Esas carencias afectivas suelen generar también problemas de autoestima, con los que sueles sentirte inseguro e insatisfecho y lo que sucede es que esas sensaciones son las que te impulsan a comer para taparlas o tratar de evadirlas.

Cuando cuentas con una autoestima sana, con la que existe el autorrespeto y la confianza en ti mismo, sientes que tienes el control de tu vida, así que no tendrás la necesidad de recurrir a la comida o a otros mecanismos para mejorar tu bienestar.

– Las emociones tienen un peso muy importante en los casos de ansiedad por comer o cualquier otro tipo de trastorno alimenticio. Por lo que, lo imprescindible para ti será, resolver la cuestión de cuál emoción es la que te está haciendo comer, ya que comer para tapar el problema no te ayudará a resolverlo.

Aprender a distinguir y analizar qué es lo que te hace comer sin apetito real, es lo que te ayudará realmente a mitigar esa necesidad psicológica. Por lo tanto, nunca deberás plantearte dejar de comer como una solución, para resolver tu problema alimenticio.

cómo afrontar la ansiedad por comer

Consejos que te ayudarán a calmar la ansiedad por comer

1.- Aprende a controlar tus emociones y a aceptar que sentirte mal forma parte de la vida. Muy probablemente, podrás pasar por diversos duelos en tu vida y deberás vivirlos plenamente, para superarlos de la forma adecuada. Evadir sus etapas, porque no deseas vivir esas emociones, no te ayudará a sanar.

Por lo tanto, atiende los síntomas que muestra tu cuerpo cuando estás pasando por un momento no muy bueno en tu vida y no intentes taparlo con la comida. Recurre a la aceptación y busca mecanismos más saludables que te ayuden a salir de esa situación que te perturba.

2.- Practica la respiración profunda y consciente. Cuando te encuentras en un estado ansioso, tu respiración tiende a volverse rápida e inadecuada, por lo que una pauta básica para controlar la ansiedad será prestarle atención a tu respiración y aprender a controlarla.

3.- Realiza ejercicio físico. En los casos de ansiedad, puede ayudarte a descargar las tensiones y finalmente, a sentirte más relajado, lo que evitará que recurras a la comida para lograr algún tipo de calma.

4.- Acéptate tal como eres.  Trabaja en quererte más, respetarte y aceptarte. Cuídate tanto por dentro como por fuera, obtendrás la energía y vitalidad necesaria que te ayudará a evitar que uses la comida para escapar de tus problemas.

5.- No te guardes tus emociones, exprésate. Cuando sientas la necesidad de hablar y expresar cómo te sientes, saca a flote todas tus emociones, ya sea con un amigo, un familiar o con un terapeuta. Hacer esto te proporcionará un estado de alivio importante que evitará que recurras a la comida, como solución para dejar de sentirlas.

6.- Aprende a lidiar con tus preocupaciones. Mantén una mente más positiva. Controla tus pensamientos y aléjate de las personas negativas, que puedan empeorar tu condición.

7.- No lleves a cabo dietas muy limitantes. Comer debe ser un placer y no una especie de castigo, por lo que, si te encuentras haciendo dieta, procura que la misma no sea demasiado restrictiva, al punto de que, si te la saltas de vez en cuando, te genere algún tipo de culpa o ansiedad.

8.Haz que la comida forme parte de tu vida y no que se convierta en la vida misma.

Come sano, planifica tus comidas, aliméntate con mayor frecuencia, pero con menos cantidad, ingiere los alimentos de forma pausada. Convierte cada momento de tu alimentación en un instante de placer, pero no permitas que tu vida gire en torno a la comida.

Aviso: Las recomendaciones que te ofrecemos en este artículo son meramente informativas. Si sientes que no tienes el control sobre tu vida y específicamente sobre la comida, el paso ideal para superar el problema será buscar la ayuda de un especialista.

Fuente:

Mujer Hoy 

Vivir sin Ansiedad