El cáncer de piel ha venido aumentado su incidencia en los últimos años, a pesar de esto, la prevención resulta ser la mejor opción para evitarnos problemas graves de salud. Conoce los síntomas para mantenerte alerta ante esta enfermedad.

 

Llega el verano y todos quieren ir a la playa para disfrutar del sol y de la arena, y es allí cuando debemos tomar más precauciones para proteger nuestra piel de los efectos dañinos de los rayos ultravioletas, ya que estos son considerados una de las causas principales del desarrollo de cáncer de piel.

Cuando pasamos mucho tiempo expuestos a los rayos del sol, nuestra piel comienza a verse seriamente afectada, puesto que esto rayos, comienzan a dañar el ADN de nuestra piel, así como sus tejidos.

En el mejor de los casos, veremos que nuestra piel comienza a mostrar señales prematuras de envejecimiento y empiezan a aparecer las arrugas, pero en el peor de los casos, los daños producidos por los rayos del sol hacen que nuestra piel se vea debilitada de forma permanente y en algunos casos se produce la aparición del cáncer.

Las exposiciones al sol pueden ser beneficiosas para nuestro organismo cuando lo hacemos por períodos cortos de tiempo y en los horarios de menor incidencia de los rayos UV. Sin embargo, hacerlo durante períodos prolongados de tiempo y sin protección, puede causar quemaduras en nuestra piel, que tienden a desaparecer, pero también se pueden producir daños irreversibles, que nos acompañarán por el resto de nuestra vida.

En la mayor parte de los casos, el cáncer de piel no produce dolor, por lo que debemos estar atentos a los cambios o señales que pueda presentar este órgano, ya que, si se lleva a cabo un diagnóstico temprano, las probabilidades de curación suelen ser más elevadas.

Conoce las Clases de Cáncer de Piel

Hoy te hablaremos de las clases de cáncer de piel, las cuales de las mencionamos a continuación:

1.- Carcinoma de Células Basales: Es uno de los cánceres de piel más comunes y considerados menos peligrosos. Se puede manifestar como:

  • Protuberancias salientes y con color, que pueden adquirir la apariencia de un blanco perla brillante,
  • una herida que nunca cicatriza,
  • una superficie rugosa que aumenta de tamaño lentamente.

2.- Queratosis Actínica: Consiste en:

  • un parche grueso,
  • de color marrón rojizo y
  • un aspecto rugoso o escamoso de la piel, que es producto de una exposición al sol durante años.

Se puede observar con mayor frecuencia en el rostro, los labios, las orejas, el dorso de las manos, los antebrazos, el cuero cabelludo o el cuello.

Conocida también como Queratosis Solar, la Queratosis Actínica, avanza lentamente y sin síntomas, exceptuando un parche que aparece en la piel y que comienza a crecer.

Estos parches suelen aparecer con mayor incidencia en personas mayores de 40 años y tercera edad.

En un 10 % a 15 % de los casos, estas lesiones suelen encontrarse en una etapa precancerosa y pueden progresar a carcinomas de células escamosas si no son atendidas, razón por la cual debe recurrirse a un tratamiento inmediato cuando son detectadas, que generalmente consiste en la extirpación quirúrgica.

3.- Melanoma: Es el tipo más grave de cáncer de piel. A diferencia de los dos tipos de cáncer anteriores, este puede afectar a personas de cualquier edad.

Puede presentarse como:

  • Una lesión pigmentada que se va oscureciendo con el pasar del tiempo.
  • Presenta contornos irregulares y colores variadas.
  • Como un bulto de color rojo o rosado.

Al ser detectado, su tratamiento debe ser inmediato, puesto que puede propagarse internamente.

El riesgo de manifestar un melanoma parece ser mayor en las personas menores de 40 años y especialmente, en las mujeres.

cancer de piel

¿Cuáles son los Síntomas más comunes del Cáncer de Piel?

Conocer las señales de advertencia del cáncer de piel puede ayudar a que los cambios producidos por éste, en dicho órgano, sean detectados de una forma temprana y puedan ser tratados antes de que el cáncer comience a diseminarse.

Para detectar un cáncer de piel y diferenciarlo de los lunares, manchas u otras señales benévolas que la piel suele presentar, puedes aplicar la regla “ABCDE”, que te ayudará al diagnóstico precoz de esta enfermedad.

A – Asimetría: Por ejemplo, si divides el lunar a la mitad y te das cuenta de que ambas partes son bastante irregulares y diferentes, es recomendable consultar con tu médico.

B – Bordes irregulares: Si notas que el borde es aserrado, irregular y/o no uniforme, debes mostrárselo a tu médico.

C – Color: Cuando ves que un mismo lunar presenta varios colores, es un caso que debe analizarse.

D – Diámetro: Si la mancha o lunar comienza a crecer, debes visitar inmediatamente al dermatólogo. O si encuentras lunares con más de 6 mm.

E – Evolución: Fíjate en los cambios que han sufrido tus lunares en el tiempo, ya que no solo pueden aumentar de tamaño, también pueden presentar, nuevos signos como lo son: picazón o sangrado.

Otros síntomas pueden ser:

  • Bultos pequeños, brillantes o serosos.
  • Bultos rojos y duros.
  • Heridas o bultos que sangran o desarrollan costras o cicatrices y regresa.
  • Bultos rojos, planos, ásperos, secos o gruesos que pueden volverse suaves y picar.
  • Signos gruesos o ásperos de color rojo o marrón.
  • Lesión plana con una superficie escamosa y con costras.
  • Un área grande y amarronada con pintitas más oscuras.
  • Un lunar que cambia de tamaño, color y sensación.
  • Lesión pequeña con borde irregular, cuyos colores pueden ser: rojo, rosa, blanco, azul o azul oscuro.
  • Lesión dolorosa que pica o arde.

¿Cuáles son los tratamientos para el cáncer de piel?

El tratamiento del cáncer de piel dependerá esencialmente: del tipo, de su estadio de evolución, del tamaño y de la localización. También se tomarán en consideración tu estado de salud y tus antecedentes clínicos.

Algunos suelen ser removidos cuando se lleva a cabo la biopsia y no es necesario hacer nada más, pero en el caso de que sea necesario un tratamiento extra, el médico te indicará cuáles son las opciones a las cuáles puedes recurrir.

Algunos de los tratamientos más aplicados en los casos de cánceres de piel son los siguientes:

  • Escisión simple.
  • Cirugía micrográfica de Mohs.
  • Curetaje y electrodesecación.
  • Criocirugía.
  • Terapia fotodinámica.
  • Quimioterapia tópica.
  • Inmunoterapia tópica (imiquimod).
  • Cirugía láser (poco frecuente).

Es importante que visites al dermatólogo, por lo menos, una vez al año, para estar seguro de que no hay nada dañino en tu piel, especialmente si eres de los que pasa muchas horas expuesto al sol y no sueles usar protección solar.

Programa una consulta con tu médico de confianza si adviertes en tu piel cambios inusuales. No todos los cambios en la piel, suelen ser malignos, pero recuerda que en la prevención está la llave de tu buena salud.

Fuente:

Citna 

Mayo Clinic