La presbicia es un fenómeno natural que se da con los años, es muy común en la gente a partir de los 35 años: descúbrala a tiempo y evite sus consecuencias leyendo este artículo.

 

Con el tiempo, el cristalino del ojo va perdiendo su elasticidad y no puede enfocar con precisión los objetos cercanos, lo que obliga a las personas a alejar el texto que se está leyendo, o a buscar más luz para hacer algo. También se conoce este fenómeno como “vista cansada”.

Durante la niñez, el cristalino comienza a endurecerse lentamente y a perder la capacidad de cambiar de forma. A partir de los 35 años de edad, el cristalino ya puede tener problemas para enfocar a una distancia corta, lo que produce visión borrosa al tratar de realizar tareas que requieren un enfoque de cerca, como leer o enhebrar una aguja. Luego, el cristalino continúa endureciéndose hasta alrededor de los 65 años.

¿Cuáles son lo síntomas a tener en cuenta? Fatiga visual, dolores de cabeza, problemas para leer las letras chicas y ver objetos cercanos, tener que sostener lo que estás leyendo a una distancia más larga del brazo.

La presbicia no se puede prevenir, pero se puede corregir con anteojos de cristales progresivos, la solución ideal, ya que te permite ver perfectamente a todas las distancias con el mismo par de gafas: La parte alta del cristal sirve para ver de lejos, la del medio para la visión intermedia y la parte baja del cristal para la visión de cerca.

Si tenés estos síntomas, visitá al oftalmólogo (algo que hay que hacer de todas maneras pasada la barrera de los 40) para que te haga un examen completo, y así poder disfrutar de una visión saludable.

Fuente: http://www.alainafflelou.es/salud/visual/defectos/presbicia

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