No es ningún secreto que la luz natural es la clave de la salud, la felicidad y la productividad humanas. Por eso, no es de extrañar que cada vez seamos más los que buscamos formas de llevar la luz natural al interior.

 

La luz natural es esencial para nuestra salud y bienestar y es la única forma que puede proporcionar luz visible sin radiación electromagnética artificial (EMF). Forma parte de un conjunto de colores que necesitamos para crear un equilibrio en nuestras vidas, utilizando la cantidad adecuada en el momento adecuado.

Ahora bien, ¿cómo podemos disfrutar más de la luz natural en nuestros espacios interiores y crear un ambiente lleno de armonía y de mayor bienestar?

La iluminación en los espacios interiores puede convertirse en todo un arte que debes saber aplicar de forma asertiva para lograr resultados que marquen la diferencia.

En tal sentido, bien es sabido que para lograr una buena iluminación en los espacios interiores el papel que juegan las bombillas es esencial.

¿Cómo escoger la bombilla adecuada para tus espacios?

Muchos factores entran en juego al querer iluminar tu hogar o espacios interiores. El presupuesto, el espacio, el diseño, necesidades, entre otros; son algunos de los que debes tomar en cuenta.

Para tomar una decisión acertada debes además tener en consideración estos aspectos:

1.- El tamaño de la lámpara y la forma ideal de la bombilla que le correspondería, así como la aplicación que le darías en tus espacios.

2.- La cantidad de luz que necesitas para iluminar cada uno de los espacios.

3.- Definir, de acuerdo con el lugar que deseas iluminar, el tipo de luz que debes usar.

¿Conoces la diferencia entre luz cálida, fría y natural?

Existe una iluminación adecuada para cada espacio y es allí en donde entran en acción estos tipos de luces. Te contamos cuándo usarlas.

La diferencia entre estos tipos de luces es la sensación que el ojo humano percibe al estar en presencia de estas.

En la luz cálida predomina el color ámbar, en la luz fría predomina el color azul y la luz neutra es la más parecida a la luz natural.

¿Cuándo usar la luz cálida?

Este tipo de bombilla emite una tonalidad tenue y suave. Suele generar un ambiente de relajación y tranquilidad. Por esta razón se emplea para decorar los espacios destinados al descanso y relax.

Seguramente, la veremos con frecuencia en los cuartos de dormir, en un salón o sala de estar, en los cubículos de los spas, en restaurantes románticos o en las barras de algún bar.

Luz Natural

¿Cuándo usar la luz fría?

La luz fría genera una alta luminosidad, por lo que es la preferida en los lugares en donde se genera alta actividad. Su tono azulado suele aportar un plus de estimulación.

Este tipo de luz la verás aplicada en espacios como cocinas, pasillos, garajes, baños, gimnasios. También será favorable su uso en los espacios de estudio o en oficinas de trabajo, ya que favorecen la concentración.

¿Cuándo usar la luz neutra?

La luz neutra es la que más se asemeja a la luz natural, pues no alteramos la percepción que tenemos de ella. Suele realzar los colores y producir un efecto de alta animosidad en las personas. Lo que se traduce en mayor productividad de los empleados y más ventas. Así que la verás mucho en los espacios comerciales.

Esta luz blanca es muy usada para los vestidores, en las lámparas para maquillaje, en salas de pintura, salas de estudio, etc.

¿Cuál de estos tipos de luz es el mejor?

Todo dependerá del ambiente en el que quieras colocarlas.

Para iluminar el salón.

Las tendencias indican que la iluminación debe centrarse en las paredes / techo y evitar iluminar el suelo.

Puedes recurrir a la iluminación cálida y homogénea usando lámparas de techo y complementándolas con lámparas de pie.

Y para crear ambientes más acogedores, según tu necesidad, puedes utilizar los reguladores de intensidad.

Para iluminar el comedor.

La iluminación debe concentrarse en la mesa, por lo que utilizar una o varias lámparas apuntando hacia esta será la mejor decisión. En este caso, será preferible el uso de luz fría.

También puedes usar los reguladores de intensidad y lámparas auxiliares.

Para iluminar la cocina.

Lo más habitual es encontrarse con luz fría, esto porque necesitas ver bien cuando estás cortando o preparando tus alimentos. Es un tipo de luz que se adapta mejor a espacios en los que se desempeñan actividades prácticas.

Para evitar las sombras molestas, puedes usar luces cenitales en zonas como una mesa de desayuno, mientras que iluminas de manera puntual los espacios en los que desarrollarás la mayoría de las actividades culinarias.

Para iluminar el dormitorio.

Usa una luz más tenue y acogedora, ya que la luz cálida es más relajante para nuestros ojos.

Son muy útiles las lámparas en las mesitas de noche o los apliques junto a la cabecera de la cama.

Para iluminar el baño.

En este caso la iluminación debe ir dirigida al espejo, por lo que es importante que los apliques que uses estén colocados en el lugar adecuado, de manera de que puedas evitar las sombras.

Puedes recurrir, asimismo, a varios puntos en los que uses luz cenital, con luces predominantemente frías para facilitar la visión en este espacio.

4 errores que debes evitar cometer a la hora de iluminar tu casa

1.- No prever la ubicación de las tomas o enchufes. Al hacer una reforma de tu casa debes prever en dónde serán ubicados las tomas o enchufes.

2.- No lograr una iluminación suficiente. Una iluminación deficiente puede convertirse en un problema, porque puede generar sombras molestas. Por ejemplo, una iluminación deficiente en la cocina puede generar accidentes.

3.- Exceso de iluminación en los espacios. Esto además de ser molesto, puede golpear seriamente tu cartera.

4.- No tomar en cuenta la luz natural. Esto puede suponer un ahorro considerable si decides sacarle el mayor provecho posible.

6 estrategias para que la luz natural esté más presente en tus espacios interiores

Para mejorar la iluminación de los espacios, la gente suele olvidar aspectos básicos como los siguientes y que pueden ayudarte a mejorar la luz natural de tus espacios de manera notable.

1.- Selecciona colores claros para los techos, paredes, pisos.

2.- Opta por ventanas con aberturas con mayor amplitud.

3.- Selecciona cortinas que dejen pasar la luz y que sean claras.

4.- Distribuye el mobiliario de manera tal de que el ambiente no se sienta sobrecargado.

5.- Instala uno o más tragaluces en tus espacios interiores si es posible.

6.- Elimina los objetos exteriores que puedan estar impidiendo el paso de la luz natural al interior.

Como ves, no tienes que optar por un único tipo de iluminación en tu hogar o espacios interiores, puedes hacer una combinación de ellas para que te sientas más confortable y feliz.

Saca el máximo partido a tu iluminación interior con nuestros consejos de expertos.

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