¿Sabes qué tipo de emprendedor eres? ¡Descúbrelo! Así sabrás qué puedes cambiar para mejorar y llegar a tener un negocio exitoso.

 

Si bien al igual que nosotros, nuestros emprendimientos son diferentes y únicos con respecto a los demás, podemos entrar en categorías generales, y esto nos permitirá poder entendernos mejor y saber cuáles son nuestras fortalezas y debilidades.

Por eso, a continuación, te quisimos compartir algunos de los tipos de emprendedores más comunes para que te identifiques con alguno, internalices cuáles son tus características y sepas qué aspecto potenciar y qué mejorar.

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Tipos de emprendedor

EL ORIGINAL

Este es un tipo de emprendedor que se caracteriza por su búsqueda para innovar y es alguien que si no lo sabe, ¡se lo inventa!. Su emprendimiento se basa en un producto servicio que se destaca por su originalidad y que bien encaminado puede llevarlo a ser el éxito del mercado. 

Para este tipo de emprendedor, sus propios sueños pueden ser su debilidad. Creer demasiado en su proyecto puede cegarlo y hacer que pierda su camino. Hay que estar consciente de las realidades del mercado al que entramos y si nuestro producto o servicio tiene una oportunidad como posible negocio. ¡Sueña, pero con los pies en la tierra!

 

EL EXPERIMENTADO

En el negocio del emprendimiento es muy común conocer a personas que se lanzaron a crear su negocio sin demasiados conocimientos y fueron aprendiendo en el camino, pero sí nos encontraremos con personas que tienen una formación especializada en la rama donde deciden emprender.

Su lucha será destacarse entre los demás ya que suelen ser profesionales en campos muy concurridos, así que deberá lanzarse e intentar crear desde lo que sabe, algo que sea diferente.

 

EL DINÁMICO

Entre los emprendedores, te encontrarás con un tipo que resalta por su actitud proactiva. Son inquietos por naturaleza y siempre buscan estar moviéndose para estar adelante de la competencia. Esto es lo que los hace extremadamente perseverantes porque harán lo que sea necesario para sacar a flote su empresa.

En este caso, los emprendedores dinámicos deben tener mucho cuidado en qué invierten, ya que muchas veces el querer hacer y sacar el mayor provecho de su situación puede llevarlos a enredarse en un mal negocio. Al mismo tiempo, es bueno que cultiven su práctica de la sana competencia. ¡Cuidado que para llegar a la cima no hay que aplastar a los demás en el camino!

 

EL OPORTUNO

Si el anterior se trata de una persona que se mueve constantemente para buscar oportunidades, este tipo de emprendedor es la contraparte racional y carismática. Son personas calculadoras que saben estar en el lugar y en el momento indicado, lo que los lleva al éxito. Poseen capacidades sociales y entienden el timing de los negocios, de manera que pueden enganchar a los demás.

En este medio hay que saber llegarle a la gente, vender tu producto, conectarte con las personas indicadas… Pero también hay que saber cuándo callar y escuchar. Para este tipo de emprendedores es bueno tener presentes valores como la humildad y la sencillez, ya que si los olvidan pueden caer por pedantes y alejar sus oportunidades de éxito o perder la oportunidad de aprender con la experiencia del otro.

 

EL APASIONADO

Se trata de esa persona que ama lo que hace y que logró hacer de esa pasión un negocio, pero más allá de esto, disfruta compartir lo que le gusta con el otro. El fuerte de este tipo de emprendedor es su capacidad de crear empatía en los clientes, ya que al hacer con tanto esfuerzo y cariño su producto o servicio podrá conectarse con su emocionalidad y compartirán el sentimiento.

El dinero suele ser un agregado para este tipo de emprendedor, por lo que debe organizarse para que su negocio se sostenga por sí mismo. Lastimosamente sólo del amor no se vive, así que hay que ser cuidadoso y hacer un plan de negocios para que se pueda vivir de lo que se ama.

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EL TECNOLÓGICO

A su vez, hay aquellos emprendedores cuyo campo es la tecnología. Esto no quiere decir que su actividad se basa únicamente en el desarrollo de productos y servicios con nuevas tecnologías, sino que también incluimos a quienes trabajan en páginas web, en las redes sociales, aplicaciones para dispositivos móviles u otros servicios en Internet.   

El reto de estos emprendedores es poder hacer su negocio rentable, ya que cuando su producto o servicio está en la web no siempre es fácil cobrar por él. En esta área, lo más común es ganar dinero a través de la publicidad, pero hay que ser creativos y saber cómo darle la vuelta a tu negocio para poder tener ingresos y estar posicionado entre los mejores