Empezar un emprendimiento no es fácil, y menos cuando quieres basarlo en una de tus pasiones. Es por eso que te damos algunos consejos para guiarte en este proceso y tomar las mejores decisiones para lograr hacer de lo que más te guste un negocio.

 

DECIDE QUÉ ES LO QUE QUIERES

Antes de hacer una planificación de productos, servicios, mercado, marketing o cualquier otro aspecto de un negocio, tienes que tomar la decisión de comprometerte con el proyecto que estás a punto de emprender.

Tomar esta responsabilidad no es fácil puesto que no sólo estás apostando a crear una empresa, sino que estás decidiendo basarte en una de tus pasiones para hacerlo, por lo que debes preguntarte antes de empezar si realmente estás dispuesto a embarcarte en este plan y a todo lo que implica. No siempre saldrán las cosas como tú esperas, pero el secreto está en la lucha y la perseverancia y si no estás completamente comprometido no lograrás lo que planeas.

 

NO ESPERES, ACTÚA YA

Ya que decidiste empezar con tu emprendimiento debes comenzar a actuar. Muchas veces nos quedamos en las palabras, en el “quisiera hacer” por lo que sí ya te comprometiste contigo mismo a hacer tu pasión un negocio, no te puedes quedar sólo planeando. Ponte fechas límites, objetivos, pasos y metas a largo y corto plazo. No importa si te equivocas en el camino, es mejor hacer que no hacer.

 

DEFINE TU PRODUCTO

Uno de los primeros pasos que tenemos que tomar cuando queremos convertir algo que nos apasiona en un negocio emprendedor es sentarnos a concretar de qué manera tomamos eso que nos encanta hacer y convertirlo en un producto que las demás personas necesiten. De manera que, si esta pasión se convierte en algo que ayuda a otras personas a lograr un objetivo o resolver un problema, las personas querrán tenerlo y pagarte por ello.

No es fácil darle la vuelta y encontrar la vía de ayudar a mejorar la vida de otras personas a través de tu pasión, por lo que te recomendamos pensar bien la manera en que lograrás esta meta porque lo importante no es tener un producto, sino que ese producto llegue a ser necesario para el resto de las personas.

 

APUESTA POR LA CALIDAD

Una vez que estableciste cuál será tu producto, debes trabajar por ofrecer la mejor versión del mismo y tratar de ir mejorando cada vez más. Hoy en día en cualquiera de los rubros te encontrarás un mercado muy competitivo así que tienes que enfocarte en que el fuerte de tu producto o servicio sea la calidad. La ventaja es que si se trata de una de tus pasiones la dedicación y el amor hacia tu emprendimiento te llevará a querer mejorarlo.

 

PON UN PRECIO

Si bien puedes estar basándote en alguno de tus pasatiempos para llevar a cabo tu emprendimiento, eso no quiere decir que por hacer algo que te apasiona regalarás tu trabajo, y esto se lo tienes que hacer entender a la gente. Si tu objetivo es realmente poder vivir de tu negocio, tienes que tomar en cuenta todo el esfuerzo y la dedicación que le inviertes aunque disfrutes hacerlo. Así que, ponle un precio al producto o al servicio que ofreces.

 

ESTABLECE EL PERFIL DE TU CLIENTE    

Una vez que hayas establecido cómo convertirás tu pasión en producto, debes seguir y definir a quién dirigirás tu empresa, quiénes serán tus clientes, quiénes necesitan de tus servicios.

Lo importante de este consejo es que siempre que definas al público al que te diriges (pensando en edad, género, profesión, necesidades, problemas…), podrás llegarles de mejor manera y darles un mensaje directo que haga que se conecten con aquello que les quieren vender. Establece un par de perfiles, describe su situación, necesidades y así podrás alcanzar a tus clientes ideales.

 

BUSCA UN MENSAJE

Ya establecido lo anterior y sentadas las bases para tu emprendimiento, lo siguiente que tienes que hacer es buscar un mensaje sencillo pero efectivo con el cual le puedas explicar a tus potenciales clientes el producto o servicio que les quieres ofrecer. Es importante que te enfoques en la claridad, ve al punto, sé directo y expresa de manera fácil para que las personas puedan entender rápidamente de qué se trata tu negocio.

A su vez, tienes que buscar en las ventajas de tu producto o de tu servicio, qué te diferencia de los demás, por qué es mejor que lo que ya se ofrece en el mercado, cómo solucionas los problemas de tus clientes y ayudas a hacer su día a día más sencillo

Finalmente, luego de que hayas establecido tu mensaje, empieza a hacer publicidad con el mismo. No tengas miedo a volverte repetitivo, publícalo, compártelo, inclúyelo en tu página web, en los boletines que envíes, redes sociales…