¿Cómo asesinar la Creatividad en tu empresa?

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¿Cómo asesinar la Creatividad en tu empresa?

Por | 2017-04-05T10:52:41+00:00 abril 5, 2017|Consultoría |Sin comentarios

Vamos hoy a hablar de un tema del que hay, por desgracia, demasiados especialistas: ¿Cómo asesinar la Creatividad incipiente?

 

Entre las muchas maneras que hay de asesinar la creatividad, de reprimir el acto creativo en los demás, hay formas abruptas pero también hay formas más sutiles, casi podríamos decir que…más creativas!

 

Si el ser humano usara en crear, o estimular la creatividad del equipo, toda la energía que usa en destruirla, sin duda estaríamos mucho más avanzados de lo que estamos.

 

Entre las abruptas formas de asesinar la creatividad, destaca en primer lugar, obviamente, el lenguaje. Las frases con las que con demasiada frecuencia responde el jefe al propósito creativo de algún colaborador con iniciativa. Lo que yo llamo…las frases creaticidas!!

 

La lista es enorme, y sin duda, la audiencia la podrá completar con frases extraídas de su experiencia personal:

 

Frases Creaticidas:

 

  • Esto no funcionará

  • Los clientes no lo querrán

  • Será demasiado caro

  • La dirección rehusará

  • No hay mercado

  • Ya hay un fabricante

  • Es demasiado nuevo

  • Es demasiado pronto para hablar de ello

  • Nuestro material no está adaptado

  • Si fuese factible ya existiría

  • Ya lo hemos intentado

  • No está previsto en el presupuesto

  • No se puede hacer de otro modo

  • No es esa nuestra vocación

  • Hace treinta años que vendemos ese producto, no hay ninguna razón para que esto cambie

  • No estamos equipados para eso

  • No nos arriesguemos

  • No es digno de nuestra imagen

  • Es demasiado pronto para lanzarse a ello

  • ¡Lo dirá vd. en broma!

  • Es demasiado tarde para lanzarse a ello

  • ¿Quién es el chalado que ha tenido esa idea?

  • No tenemos tiempo

  • Eso no tiene relación con su trabajo

  • Todo eso, hágalo por escrito

  • Va a causar más trabajo

  • Van a creer que somos artistas

  • No es nuestra responsabilidad

  • Sí, pero…

  • Va a aumentar los gastos generales

  • Nuestro personal no va a aceptarlo

  • No pretenderá vd. enseñarme mi oficio

  • Muy bien en teoría, pero ¿se puede en la práctica?

  • Demasiado moderno

  • Demasiado pasado de moda

  • Ya lo discutiremos más adelante

  • Somos demasiado pequeños para eso

  • Somos demasiado grandes para eso

  • Tenemos demasiados proyectos para eso

  • No vaya demasiado deprisa

  • ¿Por qué novedades ahora? Las ventas van bien…

 

Y así sucesivamente… Sin duda podríamos escribir un libro solo con estos magníficos ejemplos de visión empresarial.

 

De hecho, ha habido en la historia ejemplos notables de visionarios creaticidas:

 

  • La Western Union, rechazó en 1878 los derechos de comercialización del teléfono alegando:

     

    • “Qué utilidad podría sacar la compañía de un juguete eléctrico”.

       

  • En 1881 dimitió el Jefe de la Oficina de Patentes de Nueva York alegando que:

     

    • “Todo lo que la mente humana podía inventar ya ha sido inventado”.

       

  • El profesor de matemáticas de Einstein en la escuela le recomendó dejar de estudiar y aprender algún oficio.

 

Como ya vimos en la cápsula dedicada a la Innovación, el momento de pensar creativamente, y el momento de enjuiciar y valorar la idea son momentos diferentes, y así debe ser si no queremos matar el proceso antes de que haya siquiera nacido.

 

 

 

Pero, además del lenguaje hay actitudes y comportamientos, a veces más sutiles con los que podemos poner freno al espíritu creativo de nuestros colaboradores. Ahí van algunos ejemplos:

 

1.- Desanimar y penalizar la aceptación de riesgos:

 

  • Quien no promueve la iniciativa, está premiando el conformismo.

     

2.- Desanimar y ridiculizar las ideas nuevas:

 

  • No solo mata la idea actual, sino que reprime la actitud futura del colaborador.

     

3.- Rechazar y desalentar todo intento de utilizar métodos poco usuales:

 

  • Ir siempre por los caminos ya conocidos, nos lleva a lugares ya descubiertos.

     

4.- Asegurarse de que todas las comunicaciones con las personas se mantengan por canales burocráticos:

 

  • No se puede regular ni canalizar el momento creativo.

     

5.- Penalizar el inconformismo de cualquier tipo:

 

  • De nuevo, estimulamos y premiamos la actitud contraria.

     

6.- Desanimar las bromas y el buen humor:

 

  • La creatividad crece en ambientes locos, desinhibidos.

     

  • La chispa humorística es muy creativa.

     

7.- No reconocer los métodos, los aportes, las ideas, etc.

 

  • Valorar solo los logros, no la búsqueda…

     

8.- No facilitar recursos:

 

  • Toda buena idea necesita de algún recurso para convertirse en Innovación.

     

9.- Rechazar el enfoque multidisciplinar de los problemas:

 

  • Un equipo de personas que piensan igual, llegará siempre a conclusiones parecidas.

     

  • La creatividad se nutre de la diversidad de miradas

 

Por eso, un antiguo paradigma de la Creatividad dice que:

 

  • Toda regla puede desafiarse, ¡menos ésta!

 

Ninguna idea nace de la mente ya pulida y perfeccionada. Por eso, el cuestionamiento adecuado ante una idea incipiente es: ¿Y por qué no? Estiremos la idea hasta llegar a sus últimas consecuencias, y solo ahí podremos valorar si es adecuada, oportuna, interesante y válida.

 

Preguntas:

 

  • ¿Qué vas a hacer para cambiar esa actitud?

     

  • ¿Cuál es tu primera reacción ante una idea nueva, aunque sea imperfecta: la estimulas a que mejore, o la criticas y la desestimas?

     

  • ¿Sientes celos de una idea mejor que la tuya dentro del equipo?

     

  • ¿Cómo líder, estimulas la iniciativa y el pensamiento creativo?

     

  • ¿Prefieres una idea mediocre tuya a una idea buena de otro?

     

  • ¿Tienes la humildad de soltar tu idea y adoptar otra mejor?

     

  • ¿Has desperdiciado oportunidades por no valorar a tiempo una idea de algún colaborador?

 

 

Autor:

 

Rafael Calbet

Acerca del autor:

Me interesa la transformación personal, de equipos y culturas, el bienvivir, la felicidad y el desarrollo personal. Nací en España, soy psicólogo, coach profesional y escritor. Tengo 35 años de experiencia en el diseño e impartición de programas y talleres de liderazgo, desarrollo personal y directivo. Soy conferencista reconocido en diversos países de Latinoamérica. Cuento con diversas certificaciones y Masters en Coaching (Ontológico, Coaching Avanzado de Negocios, Coaching de Equipos, Coaching de Vida y Coaching Primordial), avalados por diferentes escuelas nacionales e internacionales; además de una Maestría en Ecología Emocional. Soy coach nivel PCC por la ICF. Trabajé como Senior Manager de Capacitación en PriceWaterhouseCoopers, y fui Responsable de Formación para España y Portugal en Fiat Ibérica y Nixdorf Computer. He sido profesor de Master en U. Complutense, U. Carlos III (España), U. Católica de Chile y el ITESM. Actualmente soy Profesor en diplomados de Coaching de la U. Anáhuac y la Maestría de Coaching en la U. de Londres, en México, así como la ICP de Buenos Aires y en el Instituto de Ecología Emocional para Latinoamérica. Fuí colaborador del programa Saldo a Favor, en OPUS Radio en 2015. Creé las Tertulias Café De-Mentes, sobre temas relacionales. Soy autor del libro Maestros o Aprendices, diciembre de 2011, y de Creatividad para vivir, diciembre de 2012, publicados por LID Editorial de México.

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