Claves de un emprendimiento exitoso

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Claves de un emprendimiento exitoso

Por | 2014-03-11T18:40:12+00:00 marzo 11, 2014|Consultoría |Sin comentarios

En mi experiencia como consultora suelen preguntarme las claves de un emprendimiento exitoso.  Habiendo estudiado tres carreras en el campo del marketing suponen que ya debo haberlo aprendido pero ciertamente no es algo que se descubra en la universidad. Se encuentran algunas pistas en los estudios que pueden llegar a orientar una empresa pero desde mi perspectiva falta el ingrediente más importante.

¿Qué se puede aprender entonces en los estudios formales que pueda marcar una diferencia en el futuro de la empresa? Principalmente el valor de la estrategia y la coordinación de la implementación, y especialmente en el timing. Se cometen muchos errores tanto en el primer tema como en el segundo. Algunos piensan que la estrategia lo es todo, se esfuerzan durante años tratando de descubrir la estrategia perfecta, entretanto pueden pasar muchas cosas, demasiadas. Puede que las variables, el entorno, la tendencia haya cambiado. Quizás lo que era novedoso entonces no lo sea ahora. El tiempo perdido no se puede recuperar y tener confianza ciega en una estrategia nos puede volver descuidados en la implementación y en entender el valor de las variables de marketing bien aplicadas.

Precio: Si la estrategia es tan buena quizás creamos que se venderá a cualquier precio, no deteniéndonos a investigar otras propuestas y determinar en qué medida será necesario un precio diferencial o no para el éxito.  También puede ocurrir que hagamos una concienzuda investigación, solo para poner exactamente el mismo precio que el resto para un producto muy distinto, no ayudando en absoluto a que sea percibido como distinto.

Producto: Normalmente los que tienen una gran idea se basan en el diseño del producto o del servicio, un factor importante sin duda pero muchas veces sobrevalorado. Interminables horas dedicadas al producto no pueden equilibrar la falta de cuidado en los demás factores: un brillante producto no se vende sin buena comunicación, adecuada distribución y precio acorde. Dicho esto también hay gente que piensa que un buen producto a mejor precio se venderá solo, llevándose sorpresas desagradables en su mayoría.

Comunicación: “No nos alcanza para eso” he escuchado decir en más de una ocasión. ¿Averiguaron acaso qué se puede hacer y cuál es su costo? Increíblemente suelen no hacerlo, sin siquiera llegar a advertir todas las opciones que hay hoy en el mercado de bajo costo y buen resultado. “Este producto se vende solo” es otra falacia que se encuentra frecuentemente en la mente del emprendedor pero pocas veces en la del comprador. ERROR: se vendería si lo descubrieran pero sin comunicación cómo se puede esperar que ocurra ese milagro? La cantidad de proyectos con brillantes productos y nula o pobre comunicación es abundante, su supervivencia en cambio suele ser corta.

Distribución: Este es otro campo donde suelen empantanarse los proyectos. Principalmente porque suscita muy poca atención. Pero para que un producto se venda tiene que estar en una góndola, en un estante, en una cartera comercial, tiene que haber un vendedor que lo comercialice y la importancia del vendedor es singular y preponderante, tanto como la elección de canales. Muchos productos básicos con brillante distribución han tenido mejores resultados que productos gloriosos con mínima distribución. Lo mínimo es ponerse a pensar en las opciones: un producto de alta gama necesita un espacio de alta gama y un vendedor que brinde una imagen acorde. Empezar con los altos costos de poner un local no suele ser el mejor campo de práctica. A quien no tenga experiencia en la venta real en el rubro que eligió para su proyecto le recomiendo que busque la manera de obtenerla, un contacto que pueda brindársela o un vendedor experimentado. Si el factor tiempo no es crítico suele ser mejor arrancar de a poco, estudiando la reacción paso a paso pero esto solo es posible si la producción puede ser en bajas cantidades y los costos fijos son bajos.

Y el ingrediente clave desde mi punto de vista es la persistencia y cumplimiento de compromisos. Los emprendedores suelen ser creativos pero cambiantes y los proyectos necesitan tiempo para madurar en cada proceso y tiempo para comunicarse. Si no generamos una agenda, un cronograma, cumplimos con las reuniones comprometidas y persistimos el tiempo necesario en las estrategias ni siquiera el planeamiento más brillante alcanzará un buen resultado. Y un último factor a destacar es la confianza. Conozco emprendedores que han pensado un proyecto durante años, incluso asociado a un cambio de vida y realización personal, sin embargo cuando tienen que invertir aunque sea lo mínimo para concretarlo se inmovilizan, aunque puedan, aunque la cifra no les cambie la vida y sea perfectamente realizable para ellos.  La pregunta es ¿Si ellos no invierten ni siquiera lo mínimo en su proyecto por qué debería hacerlo un cliente?

Los dejo con esa pregunta que es un buen punto de partida.

  • : Argentina

Acerca del autor:

Profesional en marketing estratégico y web con 20 años de trayectoria. Licenciada en Comercialización con posgrado en Marketing estratégico. Especialista en contenidos y estrategia, trabajando en equipo con profesionales de diseño gráfico y web.

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