¿Comienzas a realizar un proyecto y no lo has terminado cuando ya estás saltando hacia otro? ¿Cambias de metas y propósitos con facilidad sin haber culminado los que ya te habías propuesto? Puede que sufras del síndrome de los objetos brillantes. Quédate con nosotros y conoce de qué se trata.

 

¿Qué es el síndrome de los objetos brillantes?

Te has propuesto alcanzar determinados objetivos y te sientes emocionado porque comenzarás tu gran proyecto, pero más pronto que tarde te encuentras buscando un nuevo modelo de negocios, un nuevo curso, un nuevo mentor.

Sin haberte dado cuenta estás cambiando tu enfoque, tus prioridades, para concentrarte en otro proyecto o en otra tarea, sin haber terminado por completo tu idea original.

A cada paso que das, te vas encontrando con objetos que brillan y que llaman tu atención, al punto de desviarte de tu meta inicial. Sientes que tienes que dejar de hacer lo que estás haciendo para atender otra cosa que ha despertado tu interés por un breve período de tiempo.

Dicho objeto y/o proyecto mantendrá tu atención el tiempo suficiente hasta que aparezca otro objeto y/o proyecto “brillante” que desvíe tu foco y sientas la necesidad de ver de qué se trata.

Esta situación termina por ser algo frustrante, pues el tiempo se te escurre entre los dedos y vas saltando de proyectos en proyectos sin terminar ninguno en particular y terminas con la sensación de que tu productividad no ha sido lo que esperabas que fuera.

¿Cómo darte cuenta de que sufres del síndrome de los objetos brillantes?

Cuando sufres del síndrome de los objetos brillantes serás víctima de una serie de señales que si las conoces podrás identificarlas y comenzar a trabajar para superar este síndrome y volverte más productivo.

Cuando sufres del síndrome de los objetos brillantes encontrarás que:

1.- No puedes concentrarte en una tarea a la vez.

2.- Vas saltando de objetivo en objetivo sin terminar ninguno, porque te emocionan las ideas nuevas, pero eres incapaz de llevarlas a un feliz término.

3.- Te encuentras comprando nuevos cursos que nunca terminas, nuevas páginas web que luego abandonas porque aparecen otras que atrapan tu atención.

4.- Te encuentras a ti mismo diciendo que “sí” a cualquier oportunidad que te pasa por delante.

Esto es muy común entre los emprendedores que normalmente quieren ser todo y abarcarlo todo, lo cual es imposible de alcanzar.

Para que puedas ser un emprendedor exitoso deberás internalizar que tienes que hacer el trabajo duro para llegar a tus sueños.

Todos tenemos sueños potentes, la diferencia entre unos y otros es que existen los que están dispuestos a hacer grandes sacrificios para alcanzarlos.

Cuando vas cambiando de proyecto en proyecto, de curso en curso, de método en método, lo que está sucediendo es que estás rechazando tu propia responsabilidad, cuando eres tú el que debe convertirse en el creador de tus sueños.

No puedes esperar que sean otros los que solucionen tus problemas, ni construyan un negocio que funcione. Debes ser tú quien se compromete a trabajar y conseguir los resultados que deseas.

¿Qué hacer para no caer preso del síndrome de los objetos brillantes?

Si te sientes perdido y a la deriva, ha llegado el momento de que tomes el control del timón de tu vida y de tu emprendimiento y te pongas rumbo a aquello que quieres realmente, sin importar las múltiples distracciones que te encontrarás por el camino.

¿Cómo lograrlo?

1.- Elige solo UN modelo de negocio.

El modelo de negocio que elijas deberá ir en función de tus deseos y habilidades. Una vez que lo has elegido, no deberás cambiarlo.

Mejora tu entendimiento de las necesidades de tus clientes y esmérate por hacer crecer tu mercado.

Desarrolla una visión a largo plazo para alcanzar tus objetivos y ten paciencia en la ejecución de lo que te has propuesto.

Cuando tengas más dinero, inviértelo en tu propio negocio, contrata a más personas, crea nuevos productos, nuevas experiencias.

Tu concentración debe estar puesta en alimentar tu proyecto inicial. Es estar pendiente de tu proyecto, cuidarlo y cultivarlo, ya que es lo que finalmente, lo hará crecer.

síndrome de los objetos brillantes

2.- Limita tus objetivos.

Tener muchos propósitos dividirá tu atención en diferentes direcciones, lo que probablemente hará que termines fatigado, saturado, desmotivado y posiblemente volcando tu atención a otra cosa que no tenga nada que ver con tu meta siguiente.

Establece un límite de hasta 3 objetivos, así como los tiempos para ejecutarlos y planifica minuciosamente lo que harás cada día.

Hacer esto evitará que comiences a divagar por otras tareas, que te deslumbrarán con su “brillo”, pero que no serán nada productivas.

3.- No te aceleres en la toma de decisiones.

Analiza muy bien lo que quieres hacer. No te dejes deslumbrar por los objetos brillantes que se van cruzando por tu camino. Cuando brincas demasiado rápido terminas dándote cuenta de que no todo lo que brilla es oro.

Piensa cómo la adopción de una idea en particular puede afectar tu tiempo, tus objetivos y tu negocio.

4.- Encuentra la forma de resistir a las tentaciones.

El síndrome de los objetos brillantes se reduce a una distracción que te hace pensar que debes tomar una decisión importante en un determinado momento. Pero lo que necesitas, en realidad, es mantenerte enfocado y dentro del camino que te conducirá hacia tu meta. Solo así podrás obtener los resultados que deseas.

Una forma inteligente de evitar las distracciones es el premiarte por cada proyecto terminado con éxito. Dicho premio puede ser grande como un viaje, o pequeño como un día de descanso. Lo que sí es que ese premio debe ser lo suficientemente interesante para mantenerte enfocado en continuar con las tareas que te quedan por delante.

Cada proyecto que termines te dará la sensación del deber cumplido. Estarás en el humor correcto para premiarte y sentirás que esa recompensa es bien merecida.

5.- Tómate un descanso de las redes sociales.

Las redes sociales pueden convertirse en una gran distracción cuando estás haciendo todo lo posible por mantener tu foco en un objetivo concreto.

Puede que las redes sociales lleguen a inspirarte o por el contrario pueden hacer que comiences a compararte con otros y hacerte intentar copiar su idea provocando tu desvío de tu proyecto inicial.

Tómate un descanso de las redes sociales, que te permita lograr la claridad que necesitas tanto en tu vida personal como profesional. A final de cuentas, si estás pendiente de lo que están haciendo los demás, difícilmente podrás concentrarte en tus cosas.

6.- Aprende a diferenciar un objeto brillante de una oportunidad legítima.

Cuando logres establecer la diferencia entre un objeto brillante y una oportunidad legítima, contarás con el tiempo suficiente para ejecutar cada una de las tareas que te conducirán a tu meta y será mucho más fácil el poder mantenerte enfocado en tu objetivo.

Entrénate para tomar un proyecto y llevarlo hasta el final, antes de comenzar otra cosa y evita dejarte influenciar por los demás.

¿Cómo mantener el foco en tu proyecto?

Destierra la idea de la multitarea y adopta el mantenerte enfocado en un solo objetivo. Allí se encuentra el truco de mejorar tu productividad.

Una técnica que podría ayudarte a no perder el foco es la de Técnica del Pomodoro, que consiste en estar concentrado en una sola tarea por un espacio mínimo de 25 minutos, con descansos de 5 minutos entre períodos de trabajo.

En conclusión: Toma la decisión de ser consciente de quién eres, de lo qué quieres y especialmente, hazte responsable de tus propios actos y de tu poder de ser un ente creador. Deja atrás las multitareas y mantén el foco de atención en tu sueño.

Fuente:

Entrepreneur 

La Transformateca