¿Sabías que la productividad de tu negocio puede mejorar con la adecuada gestión de tu tiempo? Aprender a organizarte y priorizar las tareas, es indispensable. Sigue estos consejos de la gestión del tiempo para Emprendedores y vuélvete más eficaz.

 

Como emprendedor responsable de tu propio negocio, debes tener un control absoluto de tu tiempo y hacerlo rendir de la forma más eficiente, para que tu emprendimiento funcione sin problemas.

El tiempo es el activo más valioso con el que puedes contar, pero es irrecuperable, por lo que debes ser muy sabio en la manera como lo gastas.

Por más que quieras, no podrás abarcar todos los aspectos de tu negocio y las miles de tareas que debes realizar, si no cuentas con un plan de acción basado en la organización.

En tal sentido, podrás trabajar muy duro, pero si no valoras tu tiempo, y no lo gestionas de forma inteligente, los resultados que obtendrás probablemente no serán los esperados.

13 Consejos para gestionar tu tiempo de forma inteligente

Los Emprendedores son personas bastante ocupadas, por lo que deben hacer una buena gestión de su tiempo para lograr cumplir con todos sus compromisos diarios.

Si eres emprendedor y deseas gestionar mejor tu tiempo, pon en práctica estos infalibles consejos:

1.- Para poder saber cómo invertir mejor tu tiempo, lo primero que debes identificar es en qué lo gastas.

Haz seguimiento de tu día y escribe todas las tareas que vas realizando, incluyendo aquellas que no estaban previstas y que se fueron colando. Al final del día, revisa tu lista, ella será el reflejo de aquello a lo que le das prioridad y de aquello en lo que empleaste tu tiempo y no se encontraba dentro de tu planificación.

Puede que te des cuenta de que sueles dejar de lado tus tareas principales para atender imprevistos, lo cual no está del todo mal, siempre y cuando no sea una constante en tu desempeño diario.

2.- Despierta antes que el resto del mundo.

Empieza tu jornada laboral antes de lo habitual, ganarás anticipación, concentración y fluir en tu trabajo sin interrupciones.

Dedica las primeras horas del día a resolver las tareas más difíciles, aprovechando que en este momento tu cerebro se encuentra más descansado, lo que te ofrece mayor claridad  y permite enfocarte en las distintas situaciones con mayor facilidad.

3.- Programa los momentos en lo que responderás los correos electrónicos y darás atención a tus redes sociales.

Preferiblemente realiza estas actividades, dos veces al día. En la mañana, a primera hora y en la noche. Si realizas estas actividades a lo largo del día, muy probablemente tu productividad se vea afectada, ya que cambiar de una actividad a otra, requiere de unos 25 minutos para volver a enfocarte en lo que estabas haciendo.

4.- Establece una lista de prioridades y las tareas asociadas.

Enfócate en cumplirlas a cabalidad, de esta manera no dejarás ninguna por concluir.

Utiliza el método ABCDE.

A: Serán las tareas que si dejas de hacerlas tendrán graves consecuencias.

B: Son las tareas que si no las completas generan consecuencias leves.

C: Se refiere a aquellas tareas que si no las haces no existen repercusiones.

D: Son las tareas que puedes delegar fácilmente.

E: Tareas que definitivamente no debes hacer y por lo tanto puedes deshacerte de ellas.

Gestión del Tiempo Emprendedores

5.- Delega aquellas tareas que no deberías estar haciendo tú.

Para ello, podrías contratar una asistente virtual que se encargue de esas pequeñas tareas que te roban tiempo, pero que fácilmente pueden ser ejecutadas por alguien más.

O nombrar a alguien de tu equipo de trabajo, que se encargue de realizar aquellas tareas que no tienes tiempo de realizar.

6.- No tienes que recordarlo todo.

Libera a tu cerebro de esa responsabilidad de tener que recordarlo todo, ya  que puede llevarlo al agotamiento.

Utiliza herramientas en las que puedas programar tu día con notificaciones para que no se te pase nada por alto. Crea un calendario con tu horario, reuniones, eventos importantes y deja al cerebro libre para la creatividad y la resolución de problemas, pero eso sí, evita saturarte.

7.- Tómate 5 minutos en la mañana para pensar en tu día.

Cuestiónate sobre qué es lo más importante que puedes realizar hoy y si tu calendario refleja tus prioridades.

Haz pausas cada hora para asegurarte de que realmente estás haciendo lo que necesitas hacer.

Y al final del día, tómate 5 minutos para analizar qué aprendiste, si quedó algo por culminar y si al día siguiente necesitas hacer algo diferente a lo que hiciste hoy.

Para ser efectivo en la gestión del tiempo se requiere de previsión, planificación y ejecución, puntos que deben ser puestos en práctica cada hora de tu jornada de trabajo.

8.- Toma de 2 a 4 horas de tu tiempo semanal para que puedas dedicarte al ocio.

Puede que te parezca impensable e innecesario, pero es realmente imprescindible si no deseas que tu productividad decaiga y que sufras de estrés y agotamiento.

9.- No pierdas el tiempo en tratar de hacer las cosas bien, más bien esfuérzate por ser efectivo.

Muchas veces invertimos mucho tiempo y esfuerzo para que las cosas salgan perfectas, pero la perfección no es sinónimo de efectividad.

10.- Si no logras programar una actividad, lo más probable es que no la ejecutes.

Por lo que, si deseas mantener la concentración y la productividad, deberás programar las actividades que deseas ejecutar en cada hora del día que tienes por delante, incluyendo el tiempo libre.

11.- Desglosa los objetivos importantes en proyectos más pequeños.

Pensar en los proyectos importantes puede ser estresante, pero si los desglosas en actividades más pequeñas, te facilitará en gran medida su ejecución.

Dedica los últimos 30 minutos de tu día para planificar lo que harás el día siguiente.

12.- Examina tus procesos, para que sean efectivos y se lleven a cabo en el menor tiempo posible.

Al hacerlo, piensa en todos los involucrados y documenta todo de forma tal que todos lo puedan seguir. Cuando encuentres la mejor manera de llevarlos a cabo, entonces elige la tecnología adecuada para ponerlo en práctica.

13.- Toma decisiones efectivas desde el principio.

Para evitar pasar más tiempo del necesario corrigiendo errores que pudieron ser evitados, analiza tus decisiones antes de ejecutarlas. Estúdialas al pormenor y corrige lo que tengas que corregir. Una vez estés seguro de que es la decisión correcta, entonces aplícala.

Fuente:

Emprendedores

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