¿Aún no has logrado alcanzar los objetivos que te has propuesto a nivel profesional? ¿Te estás preguntando por qué otros con la misma edad que tú ya los han conseguido y tú sigues intentándolo sin éxito? Te contamos 10 razones que posponen tu éxito profesional.

 

Se supone que, el éxito es el propósito final de todas las acciones que emprendemos. No tiene uno mismos parámetros para todos, pero lo que sí es cierto, es que consiste en obtener algo que deseas y que te hace muy feliz.

Pero ¿Por qué unas personas alcanzan el éxito y otras no? ¿Cuáles son las herramientas que las primeras emplean para lograr lo que desean?

Tal vez te hayas topado con personas exitosas y de quienes no sabrías definir cuáles han sido las razones que les han permitido llegar a donde ellas se encuentran. Algunos se lo atribuyen a la suerte, otros a que han sabido aprovechar las oportunidades externas que se les han presentado o han sabido sacar provecho de alguna cualidad personal.

Lo más probable es que, el hecho de que hayan tenido éxito se deba, no tanto a las cualidades innatas que éstas poseen, sino por las acciones acertadas que han ido aplicando en su recorrido hacia el logro de sus metas.

Hay algo que debemos tener muy presente, y es que nadie logra tener éxito de forma instantánea, se requiere de: un poco de suerte, mucha perseverancia, conocimiento de lo que estás haciendo, constante preparación, existencia de habilidades innatas y aprendidas, así como, saber aprovechar las oportunidades, y tener muy claros tus objetivos.

Por lo tanto, si tienes un negocio y no has logrado que rinda el dinero que quieres o no has alcanzado ese puesto profesional que tanto deseas, probablemente existan algunas acciones que están llevando a cabo en este momento y que, en lugar de acercarte, te alejan del éxito.

10 razones por las que el éxito no ha llegado a ti

El alcanzar el éxito depende de cada persona, pero tal vez, estas sean las razones por las cuales el éxito aún no ha llegado a tu vida. Toma nota…. Y prepárate para hacer los cambios necesarios:

1.- Definir objetivos que no son ni claros, ni alcanzables.

Veámoslo con un ejemplo muy sencillo… Si deseas perder peso, el objetivo no puede ser simplemente “perder peso”, o “quiero perder 20 kilos en un mes”. El primero es inespecífico y el segundo, es prácticamente irrealizable.

Cuando llegue la hora de plantearte tus objetivos, debes ser lo más claro y objetivo posible. Establece metas que te dejen saber exactamente, cuáles son los pasos que debes dar para que puedas alcanzar lo que te has propuesto.

Para perder peso, debes establecer una determinada dieta, hacer ejercicios por lo menos media hora todos los días o 5 días a la semana, y tu meta será: no “perder peso”, sino “perder 10 kilos en 6 meses”, por ejemplo.

2.- No aprovechar las oportunidades que se presentan.

Debes saber detectar cuáles son las oportunidades que podrían conducirte a la meta que te has planteado. Muchas veces, por estar tan ocupados y metidos en la cotidianidad de nuestras actividades, las dejamos para después y terminamos perdiéndolas.

Si tu propósito es alcanzar el éxito profesional, debes hacer una selección de tareas que realmente son importantes y que, sin su ejecución, tu negocio, tus finanzas y tus relaciones, no mejorarán.

3.- No haber fallado lo suficiente.

Una de las razones que contribuyen al éxito profesional y personal es la de fallar una y otra vez, hasta que somos capaces de crear aprendizajes que nos hagan evolucionar y que nos permitan avanzar hacia nuestras metas. Sin nuestros fracasos, probablemente, no lleguemos al éxito que deseamos.

Por lo tanto, desafíate diariamente, no le tengas miedo a fallar y saca provecho de esos errores para aprender cosas nuevas que seguramente te servirán para superar los nuevos desafíos.

4.- Intentar tomar atajos.

No existen atajos para llegar al éxito de forma rápida. Así que, si quieres alcanzar el éxito estable y duradero en el tiempo, tendrás que tomarte las cosas con calma, asumir tu camino como una larga caminata, con muchos obstáculos que tendrás que solventar para poder avanzar.

Debes ser paciente y prepararte para la lucha por tus sueños.

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5.- No existe una evaluación continua y honesta de tu progreso.

En este caso, sin hacer una evaluación continua y honesta de tu progreso, difícilmente, lograrás saber si lo que estás haciendo es lo correcto y al mismo tiempo, no podrás aplicar las estrategias necesarias para corregir el rumbo, en el caso de que te hayas desviado de tu camino.

En tal sentido, haz una evaluación de tus avances con una frecuencia razonable para cada uno de tus objetivos, evalúa, analiza y finalmente, aplica los cambios necesarios.

6.- No confiar en ti, en tus capacidades o en tu proyecto.

Cuando te planteas una meta, debes tener la convicción de que eres totalmente capaz de lograrla. Confiar en tu habilidad para el éxito, será fundamental para mantenerte enfocado y motivado.

No subestimes lo difícil que puede ser conseguir lo que te has propuesto. En su mayor parte, para alcanzar cualquier objetivo que te propongas requerirá de tiempo, planificación, paciencia y persistencia.

7.- No intentar mejorar o cultivar tus capacidades y enfocarte en aquellas que no tienes.

Es mucho más fácil, confiar en lo que somos capaces de hacer, de alcanzar y dedicarnos a mejorar y desarrollar esas competencias, que intentar enfocarnos en las que no tenemos y debemos adquirir.

Las competencias y habilidades son flexibles, pueden aprenderse y desarrollarse si no disponemos de ellas, pero si te enfocas en mejorar y no en ser bueno, te tomarás las dificultades con más calma y apreciarás mejor el camino hasta llegar a tu destino.

8.- Tener miedo a asumir riesgos.

Las buenas estrategias, la planificación, el esfuerzo y la persistencia son las acciones que con toda seguridad te conducirán hacia el éxito.

Aceptar esto, no solo te ayudará a tener mayor claridad en tus objetivos, sino también, más precisión, confianza y voluntad de asumir riesgos.

9.- Tentar a la suerte de forma permanente.

Proponerte dos o tres metas al mismo tiempo, puede que no sea la estrategia más adecuada para llegar al éxito. En determinado momento, habrá una sobrecarga que tal vez no logres solventar.

Mucha gente sobrevalora su resistencia y piensan que, con tan solo querer y poder, podrán manejar de forma exitosa, varios objetivos a la vez, sin tomar en cuenta si las condiciones están dadas para poder emprender con éxito ese camino.

Las tentaciones de abarcar mucho, a veces, pueden ser enormes, pero recuerda: no convertir una meta en algo más difícil de lo que ya de por sí es, es un pensamiento propio de las personas exitosas.

Recuerda llevar a cabo un objetivo a la vez, especialmente, si estás comenzando tu camino como emprendedor.

10.- No ser constantes.

La constancia es la clave del éxito en todos los aspectos de la vida.

No contar con la motivación para realizar las actividades que debes llevar a cabo y para dar los pasos necesarios que te ayudarán a lograr tu objetivo, puede suponer el peligro de que quieras desistir de ellos.

En tal sentido, debes ser capaz de identificar qué quieres exactamente, crear un plan de acción, establecer recordatorios, medir tus avances y finalmente, celebrarlos.

Con el desarrollo de la constancia, obtendrás: disciplina, concentración, respeto, salud, autocontrol y más tiempo para lograr los objetivos que te propongas.

Ten presente que el hecho de alcanzar el éxito depende de cada persona, de su nivel de motivación, de su perseverancia, ganas de mejorar, evolucionar y especialmente, de ser capaz de identificar las fallas y aplicar los correctivos necesarios para poder seguir adelante.

Fuente:

Coach de la Profesional

Estilo Pura vida