Tarjeta de Crédito ¿Cómo se ahorra con un instrumento que fue creado para gastar? Te decimos que sí es posible y te contamos la forma de lograrlo.

 

Las tarjetas de crédito son uno de los medios más seguros y efectivos para hacer el pago de nuestras compras. Pero su uso trae asociados una serie de costos, relacionados con su mantenimiento y funcionamiento. Si no les prestamos especial atención, pueden convertirse en un verdadero dolor de cabeza.

¿Cómo funcionan?

Las tarjetas de crédito, vienen siendo como una especie de línea de crédito aprobada por un banco que no necesariamente tiene que ser el tuyo. De esta forma, no consiste únicamente en una forma de pago, sino que puede convertirse en un medio de financiamiento. Lo que quiere decir que, si deseas comprar algo y no cuentas con el dinero (en el momento) para hacerlo, puedes apelar al uso de tu tarjeta de crédito y el pago de lo que has comprado se aplazará hasta la fecha de liquidación.

Al llegar a esa fecha, tendrás que saldar tu deuda, de lo contrario se activarán los intereses, que muchas veces suelen encontrarse entre el 10% y el 20%. Siendo así, tu tarjeta de crédito se convierte en un préstamo de carácter mensual (o también podrás repartirlo en cuotas). Si hay dinero en tu cuenta o si haces tus pagos, no habrá problemas. Si hay algo que debes evitar es caer en impago o en números rojos, pues los números se dispararán. A estos costos se le deben sumar los generados por mantenimiento y el propio costo de la tarjeta, que variarán de un banco a otro, pero que son números que deben tenerse en consideración.

3 características importantes

Las tarjetas de crédito tendrán, por lo tanto, 3 características importantes:

1.- Nos permitirán hacer nuestras compras y acumularlas para finalmente poder hacer su pago al final del mes.

2.- Nuestros gastos se van cargando en la tarjeta, los cuales podremos financiar en cuotas, repartidas por un determinado tiempo o hasta que logres pagarlas.

3.- Existen algunas que permiten el retiro de dinero por cajero o lo que es lo mismo dinero a débito, pero también a crédito.

Tips para ahorrar con tu tarjeta de crédito

1.- Conviértela en una forma de controlar tus gastos. Si tenemos en mente la idea de ahorrar, una de las cosas que debemos hacer es tener completo control sobre nuestros gastos. Sabiendo lo que ganamos y lo que gastamos, nos dará una idea bastante cercana de cuánto podemos ahorrar o si debemos disminuir nuestros gastos para poder hacerlo.

Ahora bien si pagamos siempre con la misma tarjeta de crédito, todos nuestros gastos se acumularán en un mismo estado de cuenta. Esto nos facilitará enormemente, el poder saber el total de gastos que hemos tenido durante un mes. Solo basta entrar en los movimientos de tu tarjeta de crédito en la página web de tu banco y tendrás un resumen de ellos.

2.- Te permite aprovechar los descuentos. Resulta que debes cambiar tu computadora, o el refrigerador o los cauchos de tu carro, y es un gasto que no está contemplado en los gastos del mes. Pero te has encontrado con un gran descuento. En el momento, no cuentas con el dinero para ello, pero si esperas al próximo mes para comprar lo que necesitas, probablemente el descuento ya no existirá. Puede resultar una buena idea recurrir a la tarjeta de crédito, en donde tendremos la opción de pagar en la fecha de la liquidación o en algunas ocasiones, aprovechar el pago en cuotas (sin intereses) por un tiempo específico, que ofrecen algunas tiendas.

3.- Podrás aprovechar los descuentos o promociones por fidelizaciones. Existen establecimientos (supermercados, tiendas de ropa, estaciones de servicio) que premian la lealtad de sus clientes haciendo descuentos de hasta el 5 % sobre las compras que estos realizan. No son montos muy altos, pero son muy buenos, pues nos permite en cierta forma ahorrar, ya que dichos montos son reembolsados al cliente.

4.- Usarlo para hacer compras por internet. Este es un uso de la tarjeta de crédito que se hace cada vez más frecuente, ya que ofrece mayor seguridad al realizar los pagos de nuestras compras online. Esta seguridad, nos permite navegar con mayor confianza por las tiendas online, en donde seguramente encontraremos buenos descuentos, que normalmente no existen en las tiendas físicas y a los cuales no resistiremos. Pero lo mejor de todo es que nos reportarán algunos ahorros.

5.- Si estás de viaje, usa siempre la tarjeta de crédito. Cuando estás de viaje en el extranjero, las comisiones que se aplican en el retiro de efectivo por cajero, son mayores que las que se le aplican a las tarjetas de crédito. Una buena estrategia será, retirar algo de dinero en efectivo antes de salir de casa para poder pagar los pequeños gastos en los que podamos incurrir y dejar la tarjeta solo para casos más específicos.

6.- Aprovecha los seguros adicionales que ofrecen algunas tarjetas de crédito. Las principales marcas de tarjetas de crédito, suelen ofrecer a sus clientes seguros adicionales, tales como: anti-fraude, de viaje, de vida, de accidentes, etc. Puede que la cobertura que nos ofrezcan no nos funcione para todo, pero deberíamos tenerlos en consideración en el caso de que si exista una ocasión en la que sí nos reporte alguna utilidad De esta forma, no tendremos que hacer ese gasto extra.

Las tarjetas de crédito usadas con inteligencia, pueden convertirse en un gran amigo de la familia. Aunque siempre será importante usarlas con cuidado, saber controlar nuestro dinero y nuestros gastos es fundamental, estar bien informados sobre sus usos y cláusulas es prioritario y recuerda, nunca llevar a cabo una compra de forma impulsiva.

Fuente:

Génesis: La decisión Inteligente 

Self Bank