¿Conoces la importancia de manejar una buena ortografía?¿Te horrorizas cuando tu hijo comete faltas ortográficas? ¡Te contamos algunos tips para mejorarla!

 

Si buscamos el significado de la palabra Ortografía en el diccionario, nos encontraremos con una definición, más o menos como esta: “es la forma correcta de escribir las palabras y de utilizar los signos auxiliares de una lengua, en las que siempre deberemos respetar sus reglas”.

 

Por lo tanto, la ortografía se constituye en una parte fundamental del proceso de la escritura, no se pueden separar una de la otra, ya que una buena o mala ortografía será lo que nos permitirá, además de escribir correctamente las palabras, entender o no, el mensaje que se nos está presentando. O que la otra persona entienda lo que le queremos decir.

 

Por ejemplo: No es lo mismo: “la pérdida de mi hermana”, que “la perdida de mi hermana”, o decir “disparate” a “dispárate”, “ o “Ahí me duele” en lugar de “¡Ay! Me duele”.

 

Tener una buena ortografía implica que se debe tener un buen conocimiento de la lengua, sus reglas y sus normas. Es por esto, por no ser una tarea nada fácil, que llegar a dominarla, suele quedar como una tarea pendiente para muchos niños, niñas e incluso jóvenes y algunos adultos.

 

Pero si queremos que nuestros niños aprendan a escribir con propiedad cada palabra y se aseguren de que están transmitiendo el mensaje que realmente quieren transmitir, es tarea fundamental mejorar la ortografía.

 

¿Cuáles podrían ser las causas de la mala ortografía?

 

Las faltas de ortografía no son nada nuevo, han existido desde siempre, desde que la escritura es como la conocemos hoy. Siendo así, ¿por qué se sigue escribiendo con errores ortográficos, a pesar de que existen unas reglas básicas?

 

Las razones pueden ser diversas, acá te enumeramos 6:

 

1.- Falta de atención. Actualmente sufrimos de una enfermedad que se llama la Prisa, por lo que todo, incluyendo la escritura, debe hacerse de forma rápida, de lo contrario nos quedamos atrás. Al hacer esto, los niños escriben sin fijarse en la corrección de su mensaje y además, no tienen el hábito de repasar lo escrito para corregir, lo que se tenga que corregir.

 

2.- No memorizan las reglas de ortografía. Normalmente, cuando cometen un error ortográfico y el mismo no es corregido, el niño repetirá este mismo error una y otra vez, porque no existe un tiempo para dedicarse a memorizar las reglas ortográficas, ni una metodología adecuada que le permita retener e interiorizar el fallo.

 

3.- Es menos frecuente la escritura tradicional. En los últimos tiempos, con el uso generalizado de los dispositivos electrónicos y la expansión de internet, se ha generado un auge inesperado de la escritura y la lectura. Pero también ha aparecido una nueva forma de escritura, la que llamamos “disortográfica”, que es aquella que se aparta intencionalmente de la norma académica.

 

Por lo tanto, los niños aprenden este tipo de escritura y dejan de poner en práctica la tradicional. Lo peor de todo esto, es que la asumen como normal y terminan escribiendo así, para todo.

 

También suelen usar la escritura abreviada, que también acaba por ser errónea y poco correcta.

 

4.- La Falta del hábito de la Lectura. Esta práctica, o mejor dicho la falta de ella, no solo conlleva a una mala ortografía sino además, a una falta de cultura, una evidente pérdida de las habilidades comunicativas y una reducida capacidad de crear argumentos para defender sus puntos de vista.

 

 

 

5.- No hablar de la forma adecuada. Si el niño no sabe cómo se pronuncian las palabras, o pronuncia sólo parte ellas u omite letras al pronunciarlas, esto se verá reflejado a la hora de la escritura. Por ejemplo: Si el niño en lugar de decir “Estoy Triste” dice, “Estoy Tiste”, lo que se verá reflejado en su escritura será “Tiste”. Si tiene dificultades al pronunciar la letra “r”, difícilmente sabrá utilizarla bien en las palabras que se escriben con esta letra. Si confunde al hablar los sonidos de las letras “s”, “z” o “c”, en la escritura se reflejarán esos errores.

 

6.- Dificultades de aprendizaje. Si un niño presenta dificultades de aprendizaje, probablemente esto se verá reflejado en el uso que hace del lenguaje escrito y en la dificultad de expresar sus ideas por escrito.

 

Algunas de esas dificultades pueden ser:

 

a) Disgrafía. Que afecta en el niño la habilidad para escribir de forma eficiente, ya que presentan dificultad para sostener el lápiz, trazar letras y colocar el espacio correcto entre las palabras o letras. Esto hará que la escritura de esto niños sea desordenada y lenta.

 

También podrán tener dificultades en expresar por escrito sus ideas, incluso teniendo una escritura fluida y organizada.

 

b) Dislexia. Les podrá generar problemas para distinguir sonidos individuales en las palabras, dificultándole la decisión sobre cuales letras deberá utilizar para escribirla.

 

c) Dificultades del Lenguaje Expresivo. Cuando el niño tiene dificultades al expresarse verbalmente, también las tendrá a la hora de tener que expresarse a través de la escritura.

 

d) TDAH. La falta de atención hará que el hecho de tener que escribir consuma mucho tiempo y que se omitan ideas.

 

e) Dificultades del procesamiento visual. En este caso, el niño tendrá dificultades a la hora de recordar la forma de las letras, estimar los espacios en una página y planear cuántas palabras caben en una línea, ya que todas requieren procesamiento visual. No se trata de un problema de vista, sino de dificultades en dicho procesamiento.

 

f) Dispraxia. Genera dificultad al planificar, coordinar y ejecutar movimientos motores. Se verán afectadas en este caso, especialmente, las habilidades motoras finas. Por lo que el niño tendrá dificultad para tomar el lápiz, para sostener el papel con una mano mientras escribe con la otra, lo que podrá resultar en una escritura desorganizada.

 

¿Qué hacer para mejorar la ortografía en los niños?

 

1.- Debemos enseñarles a los niños las reglas ortográficas, pero hacerlo de una manera que para el niño sea interesante. No aprendemos lo que nos parece aburrido, puesto que dejamos de poner en ello nuestra atención. Así que una buena opción será mostrar diferentes palabras, permitir que las trabajen, pronunciándolas, escribiéndolas, que las utilicen en frases diferentes, que busquen analogías en la manera de escribirlas y pronunciarlas, que busquen asociaciones lógicas y que sean ellos mismos que deduzcan la regla. De este modo, no estarán memorizando una información, sino que estarán construyendo un aprendizaje, que interiorizarán y lo harán suyo.

 

2.- Seleccionar un grupo de palabras que le hacen dudar. El niño anotará en su libreta las palabras que escribe mal o que le generan dudas. Generalmente, cuando escribimos mal una palabra, es porque la hemos registrado en nuestro cerebro con esa escritura errónea. El escribirla correctamente y dejarla allí para repasarla, ayudará al niño a a registrarla en su cerebro de la forma correcta.

 

Cada día revisaremos esas palabras, las utilizaremos en algún escrito y de esta forma, poco a poco las irá asimilando con la grafía correcta.

 

3.- Leer diariamente. Escribir en un cuaderno las palabras nuevas o de las que desconocemos su significado. Buscar su significado en el diccionario. Esto no sólo nos permitirá escribir estas palabras correctamente sino que además, estaremos ampliando el vocabulario del niño.

 

4.- Utilizar el juego. El juego podrá ayudar al niño a familiarizarse con palabras de escritura dudosa. Las sopas de letras, los crucigramas, el ahorcado, son muy buenas opciones.

 

5.- Enseñarles estrategias a los niños que les permitan salir de dudas en los casos en los que se encuentren con palabras dudosas. Como por ejemplo: buscar esa palabra en el diccionario, buscar palabras de la misma familia o con el mismo prefijo o sufijo.

 

6.- Recurrir a los cuadernillos de ortografías, también los ayudará a aprender las reglas ortográficas. No es de los métodos más divertidos, pero pueden cumplir su función perfectamente si les dedicamos, al menos, unos minutos al día.

 

7.- Mostrarnos como ejemplo para el niño con nuestra buena ortografía y hábitos de la lectura.

 

Recuerda: “La Ortografía no es una moda que cambie según las tendencias, escribir bien es sinónimo de cultura y educación”. (Amantes de la Ortografía)

 

Fuente:

 

EducaPeques

GuíaInfantil 

Imagen por: StoryBlocks