Colocar corazones en fotos, hablar en privado, enviar mensajes con doble sentido, indirectas e invadir la privacidad...

 

Tal vez este sea uno de esos artículos polémicos que se sumergen hasta el fondo, explorando el día a día y dejando por el camino pistas con verdades y pensamientos para reflexionar o ignorar.

 

Recuerdo que cuando escribí el artículo "Separados en la misma casa", tuve muchos comentarios, recibí alrededor de 90 correos electrónicos y fue compartido en las redes sociales por más de 600 personas.

 

Hoy el tema es delicado, un poco atrevido, arriesgado, pero sin duda alguna, un buen tema para propiciar una profunda reflexión y tal vez un cambio de actitud o de conciencia.

 

Actualmente, este tema fue objeto de algunas sesiones en el consultorio y recientemente, de una sesión por Skype, con un cliente que despertó en mi un gran deseo de abordar esta cuestión.

 

No podemos negar que las redes sociales son increíbles y todos los días, Internet se convierte en una excelente manera de relacionarse, conocer gente y hacer un buen negocio. Pero qué sucede cuando se sobrepasan los límites y este mismo medio se convierte en una forma de vigilar a la gente, para tomar ventaja de ciertas situaciones e invadir el espacio de otras personas?

 

En 2012 fui contactado por una persona con la que no tenía ninguna relación, e incluso ni hablabamos, pero ella estaba al tanto de algunos de mis trabajos y me invitó a ir a Oporto para dictar un seminario sobre Hipnoterapia. Le tomé la palabra…¡Fui y fue una experiencia increíble, en Oporto, Lisboa y Braga! Hice grandes amigos en este seminario y la mayoría los mantengo hasta el día de hoy, uno de estos estudiantes se convirtió en mi mejor amigo, otro es ahora mi socio en una plataforma de clases en línea.

 

Eso confirma que mis perspectivas con relación a las redes sociales son cada vez mejores y hoy, antes de escribir este artículo, ya había recibido 8 correos electrónicos solicitando consultas de Coaching por Skype, siendo que la única divulgación que hago de este trabajo es a través de las redes sociales.

 

Por otro lado, en el año 2012 un estudio realizado por Pplware informó que, el 33% de las personas que solicitan el divorcio, citan a Facebook como la causa principal del mismo. A su vez, una investigación llevada a cabo en el 2009, señaló que el número de personas que citaron como causante de su divorcio la misma red social, fue del 20% en aquel momento.

 

Los que presentaron la demanda señalan, entre las principales razones, el comportamiento inadecuado de sus cónyuges con personas del sexo opuesto en el uso de Facebook, así como el hecho de que utilizan esta red social para hacer comentarios acerca de sus antiguas parejas.

 

Este es sólo un dato y no quise profundizar más en la investigación para saber si en el período de 2012 a 2016, esta situación había aumentado o disminuido, porque mi interés, en todo caso, es siempre hacer contribuciones que nos hagan pensar, quién sabe, reflexionar sobre nuestro comportamiento y cambiar algo.

 

Recuerdo que tenía la costumbre de decirle a todas las mujeres "querida" y en estas palabras no existía ningún tipo de malicia, o por lo menos cuando lo hacía, no era con la idea de que estaba siendo el hombre más cariñoso del planeta. Incluso a los hombres los trataba utilizando términos como: “mi ángel” y esto en ocasiones, era mal interpretado, pero para mi era sólo una forma de demostrar cariño. Con el tiempo me di cuenta de que tal actitud no era adecuada y tenía dos opciones: desgastarme justificando dicha actitud e intentar demostrar que mi intención era buena o cambiar mi comportamiento.

 

Terminé optando por la segunda opción.

 

Prestar la debida atención a nuestra vida, a nuestro comportamiento y verlo desde diferentes perspectivas, puede ayudarnos a entender que no siempre lo que "yo digo" es exactamente "lo que" la otra persona "entiende". ¿Me sigues? Rs …

 

Soy tan público como tú que estás leyendo este artículo. Tal vez y sólo tal vez, yo me expongo un poco más, porque realizo “Lives” para un público más amplio, tengo más de 30.000 seguidores en Facebook y hago diariamente contribuciones públicas sobre mi trabajo.

 

Pero existen adolescentes de 12 años que tienen 1 millón de seguidores en YouTube, con videos que simplemente nos hacen reír. Y hago referencia a esto, sólo para demostrar que todos estamos en el mismo nivel y al mismo tiempo hacer ver que, esta intimidad existente en las redes sociales, debería ser un punto de reflexión para todos nosotros.

 

Es por ello que, en todos los procesos de comunicación, dentro o fuera de las redes sociales, debemos prestar especial atención a la forma cómo nos comunicamos y las palabras que usamos, de manera de no terminar por transmitir un mensaje que no queremos … Un simple grupo de palabras puede "transmitir" a su receptor un mensaje equivocado, así como, cuando hablo con entusiasmo con una persona del sexo opuesto y le guiño el ojo, le sonrío y le digo palabras cariñosas, puedo estar transmitiendo mensajes erróneos. Obviamente, todo dependerá del momento que la otra persona está viviendo, de sus creencias y cómo ella asimilará el mensaje o los mensajes en cuestión.

 

Yo ya fui mucho más "entregado", si es que entienden el significado de esta palabra y yo creo que sí, porque solía responderle a todas las personas, en todo momento y hasta el día de hoy lo hago, porque soy una persona educada y nunca dejaría a nadie sin respuesta, aunque en ocasiones, ésta llegue un poco tarde.

 

Pero dependiendo del asunto, luego delego el caso a otras personas que forman parte de mi equipo, para que sea atendido o resuelto. En primer lugar, por la falta de tiempo, y luego, porque a veces algunas personas piensan que por estar allí "entregados", pueden convertirse pronto en íntimos amigos y hablar sobre varios temas. Pero en la práctica no es así como funciona.

 

Por supuesto, puede que alguien se encuentre leyendo este artículo y se identifique con esta situación y pensar: "Ahhh … pero en mi caso yo tengo incluso: mensajes eróticos, apasionados o me han dedicado canciones…" No estoy aquí para afirmar o negar o defender ningún punto de vista. Este artículo está dirigido, más para aquellos que están cometiendo "el acto", que para aquellos que “recibieron o aceptaron el acto" y mi propuesta, es aún la reflexión.

 

Siempre he mantenido la posición que en situaciones como "traiciones virtuales" o "chatear (conversar)" con el sexo opuesto (haciendo uso de las redes sociales), sólo ocurren porque de alguna forma, una de las partes o ambas (por lo general), dio pie para que esto sucediera.

 

Las relaciones se enfrían por falta de admiración, complicidad y sobre todo, falta de diálogo, pero no soy un terapeuta de pareja y tengo cero formación en esa área. Apenas cuento con mis experiencias personales, negativas y positivas y las de algunos clientes que plantean este tema entre una sesión y otra.

 

LOS LÍMITES DE LA INTIMIDAD EN LAS REDES SOCIALES dependen en gran medida de cada persona, cada familia, cada nivel de comprensión … Algunas personas son adictos a la "conquista" y en muchos casos la finalidad última, no está en estar juntos, traicionar o “cambiar” de pareja, pero sí en la seducción, en la conquista. He tenido la oportunidad de conocer a algunas personas que se autodenominan “adictos” a la adrenalina que genera el acto de conquistar, cuyo propósito es obtener la aprobación, de alguna manera personal o de alimentar su gran ego o incluso, superar el desafío interno e insaciable de "Yo siempre tengo lo que quiero", pienso yo. Rsss …

 

Sin evidencia científica o bellas citas y con el apoyo de grandes expertos en el tema, mi contribución es que, siempre surgen oportunidades que nos permiten transformar comportamientos, hábitos, situaciones que de alguna manera nos hacen daño o perjudican a otras personas a nuestro alrededor. Estos comportamiento por lo general, siempre dañan a los demás y acaban por convertirse en círculos viciosos, en donde se genera mucho dolor y decepción y cuya recuperación tiende a ser muy lenta…

 

Y lo que hace que profundice verdaderamente en este tema es que, estas actitudes pueden causar heridas en espacios que antes estaban llenos de recuerdos deliciosos, maravillosos, de amor, de sensaciones, de olores, de sueños y caricias … Espacios que parecían inolvidables y que de un momento a otro se convirtieron en pesadillas.

 

La mejor definición que tengo en mente de esta situación es: la de una pareja en la playa tomando el sol feliz y riendo. De repente, todo es tragado por el mar, por un gran tsunami que no saben de dónde vino o por qué vino y que no existió aviso de antemano …

 

Sólo escuchamos "decir" después, que aquel desastre fue algo inesperado que dejó heridos y desaparecidos. Tal vez, sólo tal vez, lo que desapareció aquí fue el encanto, la chispa, el toque que hacía sentir cosquilleo, el beso más sincero. En cambio, quedaron los destrozos, los pedazos, las piezas que se pueden juntar con el tiempo, pero que para algunas personas “este tiempo” puede tardar años …

 

Así que antes de "divertirte" o aventurarte en este tipo de situaciones, recuerda que no estás solo, que lo que haces o harás, tendrá consecuencias y que estas consecuencias, serán sin duda alguna, desastrosas.

¡Espero tus comentarios al final de este artículo!

 

Recuerda que tus comentarios son los que me animan a seguir escribiendo.