La vida de tus sueños creada desde el “Ser” Hablemos de dinero…

//La vida de tus sueños creada desde el “Ser” Hablemos de dinero…

La vida de tus sueños creada desde el “Ser” Hablemos de dinero…

Por | 2015-12-01T18:07:04+00:00 diciembre 1, 2015|Desarrollo Personal|1 comentario
Hablar de dinero en una columna de la sesión de Espiritualidad y Armonía puede sonar algo extraño, por eso quisiera comenzar por explicar qué es en realidad esa energía que llamamos dinero.

 

El dinero es una forma de intercambio, cambiamos bienes y servicios por dinero; antiguamente una persona era rica de acuerdo a sus cabezas de ganado, y las utilizaba para proveerse de otras cosas; cambiaba su ganado por granos, sal, tierra, otro ganado, un hogar, mantas, etc… El dinero remplazó al trueque pues es mucho más conveniente y más fácil girar un cheque o andar con billetes o tarjetas DB y CR que hacerlo con ganado.

Me gustaría invitarlos a reflexionar sobre lo siguiente, el dinero debe ser un servidor nuestro, una fuente de bienestar para nosotros mismos, para aquellos a los que amamos y para servir a la humanidad. Es una energía de creación de vida como el agua y la sangre. Cuando la sangre está circulando correctamente en nuestro cuerpo tenemos salud física. Cuando el agua corre por los arroyos y los ríos, se conserva fresca y limpia. Cuando el dinero circula libremente en nuestra vida tenemos salud económica y financiera.

La ley de la circulación es una ley de la vida y es crucial que trabajemos en armonía con ella para que nuestra vida sea económicamente saludable. Que dice esta ley, que debemos permitir que el dinero fluya libremente en nuestra vida, que debemos dar para poder recibir.

Hay un cuento muy lindo de un hombre que se fue a buscar un monje sabio para que le enseñara “El secreto de la vida”, cuando por fin logro hablar con el monje sabio, el hombre comenzó a hablar de todos sus conocimientos, estudios y logros, entonces el monje le ofreció una taza de té, y comenzó a servir el té hasta que este se derramó sobre la mesa. El hombre indignado le replicó al monje, está usted loco, por qué sigue sirviendo el té si ya se ha regado sobre la mesa, ¿no ve que ya no le cabe más té a esa taza? a lo que el monje sabio respondió, estaría igual de loco si tratara de enseñarte algo a ti, no hay espacio. Vuelve cuando no estés tan lleno de ti mismo.

Puedes ver la conexión entre la ley de la circulación y el cuento del monje? Cómo podemos esperar recibir si no estamos dando? En dónde va acomodar la Vida toda la riqueza que merecemos, deseamos y es nuestra por derecho propio, si no creamos el espacio necesario para hacerlo? La Vida simplemente no tendrá donde acomodarlo.

Algunos de nosotros nos preguntamos, ¿pero cómo puedo dar si apenas tengo suficiente? O ¿Ni siquiera tengo lo suficiente? Sentimos que no tenemos nada para dar, especialmente cuando llegamos al fin del mes en rojo, o justos. Y esta sentida carencia nos encierra en un círculo vicioso en donde seguimos reproduciendo esa condición de carencia que nos tiene tan aburridos y muchas veces heridos.

Cómo romper el círculo vicioso? Cambiando la energía de carencia que estamos cargando en nuestro sentir y reproduciendo como realidad en nuestro mundo físico. Y cómo cambiamos esa energía? Dando de corazón, aunque sea solo un poco. Miremos el sentido para que comprendamos cómo funciona. Yo les pregunto. ¿Quién da? Y la respuesta es: Aquel que tiene para dar. Y cómo nos sentimos cuando damos? Contentos, recuperamos poder personal y salimos del estado de incapacidad en el que nos ponemos cuando sentimos que no tenemos. Cuando damos de corazón, aunque sea solo un poco, comenzamos a sentirnos distintos, más capaces, más poderosos. Y ese solo acto permite que nuestra mente tenga ideas diferentes y que dejemos de concentrarnos en la carencia. Cuando comprendemos que por el solo hecho de dar, comenzamos a recibir, nuestra energía cambia, nuestro nivel de conciencia cambia y nuestra realidad material también comienza a cambiar. 

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    Pruébalo, no tienes nada que perder! Que puedes dar hoy? Una sonrisa, una palabra de aliento, una flor, una oración, una buena intención, un reconocimiento sincero. “Es tu vida la que se enriquece cuando das”, y si das dinero desde el corazón, lo recibirás y multiplicado. Es una ley de la vida.

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  • : Argentina

Acerca del autor:

Me dedico a acompañar a las personas a diseñar y a manifestar una vida que esté en armonía con el propósito de su Alma; les acompaño a encontrar el valor dentro de sí mismos, dentro de su Ser y crear la vida que realmente les gustaría vivir, llena de alegría, de bienestar y de propósitos verdaderos. Por cerca de 7 años me he desempeñado como escritora, oradora y Coach de transformación y de Vida; estoy Certificada por el LifeMasteryInstitute de CA(Usa); trabajo tanto con individuos como con empresas, identificando cuales son las formas de pensar y los comportamientos que les impiden alcanzar sus más altos ideales, y transformando estas formas de pensar.

Un comentario

  1. amparo_cuervo 2015-12-07 en 5:08 am

    Me encantó la historia del monje. De acuerdo, necesitamos abrir espacio dando y permitir ese flujo, haciendo a un lado las ideas de carencia.

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