He compartido este testimonio para que sepan que ellos siempre están con nosotros, son nuestro consuelo, alegría, y para demostrarnos de que Dios existe y nos ama, por eso los puso a nuestro lado para que nos cuiden en todo tiempo y lugar.

 

Mi nombre es Natalia y soy de Republica Dominicana. Sé que este es un tema muy delicado y muy lindo, y quiero contarles algo sobre el tema de los ángeles. Ultimamente, he estado pasando por situaciones muy difíciles en mí vida, hasta he pensado en el suicidio. Pero desde hace algún tiempo antes he soñado con mi ángel de la guarda, no solamente una, sino varias veces. El siempre está conmigo en esos sueños y aunque no me ha hablado mucho, solo me ha dicho pocas palabras, al principio, no lo creía, pero ahora si estoy convencida… es el mismo, siempre lo he sentido en mi casa cuando me pongo a rezar el rosario o a reflexionar profundamente. Quiero que sepan que ellos existen, Dios los ha puesto a nuestro lado para que nos ayuden, solo tienen que tener fe y confiar en ellos.

Un día salía apurada, tenía un examen final y no encontraba vehículos para ir al instituto. De pronto, un carro rojo con  los vidrios oscuros se paró al frente, el sujeto me dijo que me llevaba. Yo nunca acostumbro a hacer eso pero le dije que si… el hombre subió los vidrios, nadie desde afuera podría verme, le puso seguro a las cuatro puertas, el carro era automático y se fue conmigo a toda marcha. Se desvió del camino, yo estaba con mucho miedo, el hombre me miraba de reojo. Estaba tan nerviosa, me llevaba por donde nunca había estado. Dentro de mí le pedía al señor que por favor no dejara que me pase nada malo. Tenía miedo que me matara o algo por el estilo. Le pedí tantas cosas a mi Angel  de la guarda desde mi mente que ni me acuerdo de todo, el hombre duró ratos y ratos mirándome y dando vueltas por las calles a toda marcha. Después de media hora, no sabía que iba a pasar, como enojado dijo: YO NO PUEDO LLEVARTE, quédate aquí… y me dejo votada. Yo le dí tantas gracias a mi Angel, creo que de él dependió mi vida. Desde ese día creí mucho más en El.

  • AUTOR: ANONIMO

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