¿Vives infeliz, te sientes vacío y no logras encontrar el rumbo, ni el camino en tu vida? Puede que hayas perdido tu verdadera esencia y para volver a ser feliz, deberás reconectarte con ella.

 

Vivimos la vida, básicamente siguiendo las normas y patrones de la sociedad. Muchas veces, ni nos cuestionamos si seguirlas está bien o mal, pues es lo que nos han transmitido de generación en generación… Para encajar en tu entorno debes hacer lo que éste dicta.

Vivir de acuerdo con patrones externos establecidos, hace que a la larga terminemos desconectados con nuestra esencia, con nuestro verdadero ser y actuemos siguiendo las creencias, normas, que otros dictan y nosotros quedamos inmersos en situaciones con las cuales ni siquiera nos identificamos, pero las seguimos para no sentirnos apartados.

¿Qué es la Esencia?

La esencia es nuestra fuerza innata, que va mucho más allá de nuestra educación, nuestras creencias o nuestro carácter. Existen quienes lo llaman conciencia, otros alma o simplemente esencia. Es aquello que nutre nuestro interior, que si lo escuchamos detenidamente, puede orientar nuestros pasos en la vida.

Es esa parte de nosotros que nunca cambia, ese potencial infinito que podemos manifestar en cualquier momento de nuestra vida, si así lo deseamos. Puede cambiar nuestro físico, nuestro entorno, pero nuestra esencia nunca cambiará.

También, nuestra esencia, es aquello que nos hace únicos e irrepetibles, porque es allí en donde yace la misión que cada uno de nosotros vinimos a cumplir en este mundo. Una misión muy individual, que cada uno debe experimentar de acuerdo con sus posibilidades físicas, entorno y circunstancias.

Vivir esas experiencias y encontrar nuestra misión, nos hará seres más evolucionados, más elevados, más felices.

Si la Esencia es tan importante, entonces ¿por qué solemos ignorarla?

Vivimos en una sociedad que nos programa para vivir un modelo prefijado basado en la supervivencia del propio modelo social y no en la felicidad y autorrealización de las personas que la componen.

Nuestra esencia suele pasar por filtros como: la educación, el modelo social imperante, las creencias limitantes y nuestras propias limitaciones mentales (miedo, autoengaño o inseguridad). Es por eso que, cuando nos envía sus mensajes, nos llegan muy débiles y difíciles de detectar. Con el pasar del tiempo, simplemente acabamos por perder la capacidad de reconectar con esa parte profunda de nuestro ser.

Es cuando comenzamos a ignorarla. Aun así, ella continúa enviando señales sutiles y reclamos. Si los atendemos, nos pueden conducir a la autorrealización, pero si no lo hacemos, nos conducirán al inconformismo, la tristeza y la frustración.  Viviremos una vida vacía que no estará acorde con nuestra misión y propósito.

9 señales de que estás perdiendo tu verdadera esencia

1.- Te sientes completamente infeliz.

Cuando vamos en dirección contraria a la que dicta nuestra esencia, las emociones negativas hacen su aparición y cuando permanecen contigo más tiempo del que deberían, entonces debes detenerte y prestarles atención, pues son indicativo de que no estás contento con lo que estás viviendo y que se hace imprescindible poner en práctica algunos cambios.

Sé honesto con tus emociones, si te sientes infeliz, vuelve tu mirada hacia tu interior, allí encontrarás las respuestas.

2.- No te sientes bien con las personas que te rodean.

Si no te sientes bien con las personas con las que sueles estar rodeado, es porque éstas no conectan de alguna forma contigo, no reflejan tu verdadero ser e ignoras tus propias necesidades, para tal vez, aparentar ser quien no eres, quizás por una cuestión de interés o para encajar en tu entorno.

3.- Juzgas a los demás con bastante dureza.

Cuando emites juicios sobre los demás es porque estos se convierten en un reflejo de algo que tienes en ti y que no te gusta. Si eres sincero con tu propia esencia, estos reflejos desaparecerán y por lo tanto dejarás de juzgar con tanta dureza.

Si hay algo en ti que no te gusta, entonces ha llegado el momento de cambiarlo.

4.- No te amas como eres.       

Valorar tu esencia significa que debes amar tu propio ser. Si no te valoras y te das la importancia que te mereces es porque no has volcado tu mirada hacia tu interior y no conoces tu verdadera esencia.

Si deseas vivir de una manera genuina, debes aprender a amarte por sobre todas las cosas, después de todo vivirás contigo por el resto de tu vida.

reconectar con tu esencia

5.- Buscas siempre la aprobación de los demás.

En la vida, no siempre obtendremos la aprobación de los otros, pues es imposible agradar a todas las personas por igual. Si buscas la aprobación de los demás para tomar decisiones es porque no confías en tu propia intuición y al final, siempre seguirás los pasos de otros y no tus propios pasos.

Cuando comienzas a seguir la orientación de tu propia esencia, la confianza en ti es inquebrantable y no te afecta lo que los otros digan sobre tu desempeño, ni tampoco permites que influyan en tus decisiones.

6.- Te dominan los pensamientos negativos.

No dejas que tu verdadero ser emerja si te encuentras zambullido en pensamientos negativos la mayor parte del tiempo. Si evitas esa programación negativa y das cabida con mayor frecuencia a los pensamientos positivos, comenzarás a ver la vida con colores más brillantes, las oportunidades irán apareciendo delante de ti, lograrás dominar de manera más fácil tu mente y podrás liberarte de emociones negativas, como el miedo, la tristeza o el desgano.

7.- No eres espontáneo en tus expresiones.

Todos tenemos la posibilidad de poder manifestar nuestras emociones y nuestro sentir como mejor nos parezca. Cada uno de nosotros, tenemos diferentes gustos, fortalezas, debilidades y aversiones, que podemos expresar de forma auténtica de acuerdo con nuestra esencia o que podemos tapar o disimular para no quedar mal ante las personas de nuestro entorno. Cuando haces lo segundo, no eres espontáneo en tus expresiones, básicamente permaneces atado dentro de ti, ahogándote en tus propias energías.

8.- Haces actividades que no te llenan ni aportan placer.

Si estás en un trabajo que no te gusta o realizas actividades que no te aportan ninguna diversión o placer, estás yendo en contra de tu verdadero ser. Cuando decidimos seguir los pasos de nuestra propia esencia, comenzamos a sentir atracción por actividades o personas que están en sintonía con lo que realmente somos, todo lo demás simplemente comienza a desaparecer.

9.- Ignoras lo que te dice el corazón.

Cuando actúas de forma diferente a lo que tu propio ser quisiera manifestar, surgen las dudas, te cuesta tomar decisiones y sueles ignorar lo que te dice tu intuición.

Seguir tu intuición es lo que te conducirá a vivir de acuerdo con tu ser, de acuerdo con tu verdad. Negarlo, solo hará con que no encuentres tu verdadero camino hacia la felicidad y la plenitud.

Libérate de las limitaciones mentales que te impiden escuchar a tu verdadera esencia

Para recuperar tu esencia solo tienes que creer en ti, en tus capacidades y habilidades, hacerle caso a tu intuición, fomentar un diálogo interior positivo, rodearte de personas que estén en tu misma sintonía, aceptar las críticas y aprender de ellas, no comparte con los demás, pues cada quien es único y tiene sus propias vivencias. Aprende que los errores no te definen y que siempre estás a tiempo de buscar una mejor versión de ti.

Vive en el presente. Disfruta el Aquí y el Ahora.

Fuente:

Bioguía

Womenalia