¿Eres feliz?¿Sabes perdonar?¿Qué tipo de personas te rodean?¿Tienes deudas? Existen diversas situaciones que pudieran estar robando tu energía en este preciso momento. ¿Quieres enterarte de cuáles pueden ser? Acá te dejamos los 10 ladrones que pueden estar robando tu energía de acuerdo a Dalai Lama.

 

Todos sabemos que Dalai Lama es un líder espiritual del budismo tibetano y es seguido por una gran cantidad de personas, debido a las grandes enseñanzas que nos ha dejado y sus poderosos y sabios mensajes, porque pueden sernos muy útiles en nuestro esfuerzo diario por ser mejores personas. Existen una serie de mantras, parábolas, que el budismo puede darnos sin necesidad de que seamos seguidores de esta doctrina. Nos pueden ayudar a mejorar nuestro bienestar emocional y a crecer espiritualmente. Así que si eres una de esas personas que siempre está buscando ser cada día mejor, siempre buscando cultivar tu espíritu, este es un tema para ti.

Somos energía y la misma es la que nos ayuda a resolver las tareas del día a día. Podemos nutrirla con las acciones que llevamos a cabo, pero también podemos perderla, dependiendo de los factores, tanto internos como externos, que nos rodean.

¿Quieres saber cuáles son esos ladrones de energía que pueden sabotear tu paz y tranquilidad?

Dalai Lama identificó 10 de esos ladrones que pudieran estar desviando tu energía, tus ganas, en una dirección diferente a la que deseas. Cuando esto sucede, puedes llegar a sentirte, cansado, frustrado sin voluntad de hacer las cosas. Por lo tanto, presta mucha atención a la siguiente lista e intenta identificar si existen en tu vida, en tu entorno, algunos de estos ladrones, para que puedas alejarte de ellos o resolverlos de forma a tener una vida más feliz.

10 ladrones de energía según Dalai Lama

1.- Personas Tóxicas. Los seres humanos, somos seres sociales, por lo que estamos siempre en constante relacionamiento con diferentes personas, compartimos sus sensaciones, sentimientos, logros, triunfos, fracasos, miedos, incertidumbres. Cuando estamos insertados en un grupo de personas que irradian energías positivas crecemos, nos expandimos, por el contrario si tenemos la influencia constante de personas negativas, pareciera que todo se bloqueara, impidiéndonos llegar a nuestras metas, haciéndonos incluso sentir mal.

Personas manipuladoras, mentirosas, intrigantes, depresivas, temerosas, quejumbrosas, son personas que irradian energías negativas, por lo que si estás cerca de alguna de ellas, lo mejor será alejarte.

2.- Deudas. Procura pagar tus deudas lo más pronto posible y evita que otros te deban. Ambas situaciones pueden robarte la paz y la tranquilidad. En el caso de que, otros te deban y no puedas cobrar, lo mejor será, dejar ir. No dejes que esa deuda se quede clavada en tu corazón y en tu mente, pues te robará la energía y únicamente, te generará preocupaciones.

3.- Haz honor a tus promesas. Las promesas, por pequeñas que éstas sean, deben cumplirse. No hables por hablar, no prometas sólo porque es lo que la otra persona quiere escuchar. Si tienes que decir “NO”, es mejor decirlo a generar una sensación amarga en la otra persona al ver que has fallado a tu promesa. Además, hace que pierdas confiabilidad.

Cumplir con las promesas que haces te hará mejor persona, tanto a nivel profesional como personal y los demás te verán como una persona que cumple su palabra, como una persona confiable.

4.- Establece prioridades. No tienes que necesariamente hacer todas las tareas que se te presentan en el día a día. Puedes hacer una planificación de manera a establecer prioridades y poder delegar aquellas tareas que pueden hacer otros y que tal vez no te produce placer llevarlas a cabo. Haciendo esto, evitarás sobrecargarte. La sobrecarga de actividades diarias, puede convertirse en un gran ladrón de energía.

5.- No respetar tus tiempos de descanso y no saber cuándo ponerte en acción. Después de una larga jornada de trabajo o una fase de trabajo arduo, el cuerpo necesita descansar, por lo que no respetar la necesidad de tu organismo de disfrutar de un buen descanso, puede pasarte factura después y llegar a producirte una crisis de agotamiento, estrés o ansiedad.

Y así como, el cuerpo necesita descansar, también debes saber cuándo necesitas actuar. Dejar de actuar cuando lo amerita, puede traerte arrepentimientos.

6.- Desorganización y suciedad. Vivir en un ambiente desordenado y además poco aseado, puede generarte ansiedad y estrés. Por lo que, bota lo que tengas que botar, dona lo que puedas donar, recicla y organiza tu ambiente de trabajo y hogar.

7.- Una salud precaria. Si no existe salud, no hay calidad de vida. De nada te servirá contar con un buen trabajo y una gran cantidad de dinero si no puedes disfrutarlo porque tu estado de salud no te lo permite. Cuida tu cuerpo como si éste fuera un templo sagrado. Ofrécele un merecido descanso, desintoxícalo de vez en cuando, medita, aliméntate bien, haz ejercicios. Después de todo sólo tienes uno y es el vehículo que te permitirá llegar a dónde desees.

8.- No hacer frente a las situaciones difíciles. Debes afrontar aquellas situaciones que te están afectando y que puedan quebrar tu estado emocional y espiritual. Desde un novio o esposo que te maltrata a rescatar un familiar o tener que tolerar cualquier situación tóxica.

Una vez que has detectado que la situación te afecta, debes buscar la manera de darle la vuelta o salir de ella. Si te quedas en la inacción, lo más probable es que este ladrón de energía te robe la paz y la tranquilidad, cuando no la dignidad y el orgullo.

9.- Negación. Nada te hace perder más energía que el poner resistencia y trabar una guerra que sabes que no podrás ganar. Lucha cuando tengas que luchar, pero si la situación por la que luchas no se puede cambiar, debes aceptar y apenas dejarla ir. Esto no quiere decir que te estás dando por vencido, simplemente aceptas que hay cosas que no pueden ser. No significa que debes resignarte y dejar de luchar, sólo que ese camino que escogiste, no es el adecuado o esa situación no tiene solución, pero pueden surgir otros caminos y otras situaciones en las que podrás depositar tu esperanza.

10.- Odio. Hay personas que antes que perdonar, prefieren odiar, pues esta emoción las hace sentir más fuertes y en control, pero lo cierto es que emociones como el rencor, la ira, el odio, se convierten en grandes ladrones de energía.

Por lo que debes dejar ir este sentimiento, que solo podrá hacerte daño e incluso puede llegar a destruir tu vida y optar en su lugar, por la infinita energía del amor y del perdón.

Es cierto que a veces la vida nos pone frente a situaciones que nos llenan de ira, odio, miedo, dolor, pero quedarnos en esas emociones y no superarlas, puede hacernos un daño tremendo. Cuando tomamos la decisión de no alimentarlos más, todo en nuestra vida mejora.

Perdonar es un acto bastante complejo, pero cuando se aplica de la forma adecuada puede ser profundamente conmovedor y generar una gran experiencia de aprendizaje que seguramente, te aportará la paz que tanto puedes estar necesitando en tu vida.

Fuente:

Mujeres de Empresa 

Ricón Psicología