A veces todo parece mucho más complicado de lo que realmente es, muchas cosas se facilitan simplemente cambiando el estado en que observamos la vida, ¿nos hacemos responsables de nuestras circunstancias? ¿O nos posicionamos en un estado victimista?

 

Sólo existen dos posiciones dónde puedes elegir estar a la hora de tomar cualquier decisión, de actuar y de enfrentarte a problemas u obstáculos que te puedan surgir: Víctima o responsable.

Cada vez que pienses que tu jefe no es justo contigo, que tu pareja no te entiende o que te obliga a vivir de alguna determinada manera, te estás poniendo en situación de víctima. Incluso si ahora leyendo estas líneas piensas que tú no puedes hacer nada para cambiar tu situación, estás en posición de víctima!

Le has dicho alguna vez a tu jefe que no te sientes valorado/a? Eres justo con tu jefe?; Has hablado con sinceridad a tu pareja y le has explicado como te sientes? Qué necesitas? Entiendes tu a tu pareja?; qu aportas tú a la sociedad distinto de lo que ya hay? En qué contribuyes para que las cosas cambien?

Si las respuestas son que no, esto puede ser uno de los motivos por los que las cosas no salen como quieres. No estás tomando las riendas de tu vida, no te estás responsabilizando ni contigo ni con tus circunstancias, simplemente esperas a que las cosas cambien por sí solas o que venga alguien a arreglarte la vida y no…..esto no funciona así! 

Voy a plantear una situación y ha hacerte una pregunta para que te des cuenta de qué tipo de observador eres. Tienes que contestar antes de leer la respuesta, ok?

 

“Tienes una bola de cristal entre las manos, la sueltas, se cae al suelo y se rompe…¿por qué se rompe?

 

 

Si has respondido cosas como: “por la gravedad”, “porque es de cristal” o algo parecido, lo has observado desde la posición de víctima. De manera inconsciente estás diciendo que tu no has causado nada, justificas la rotura sin ponerte a ti en primera página.

Si has respondido: “porque YO la he soltado” Enhorabuena! Te pones a ti como responsable.

 

Ninguna de las respuestas es correcta o incorrecta, pero se diferencian en la importancia que te das a tí en el hecho que ha ocurrido. Por eso, cada vez que te quejas de que tu situación depende de otras cosas u otras personas que no seas tú, te estás quitando importancia y te estás dando motivos para no intentar cambiar esa situación. Cuando te haces responsable de lo que te ocurre, de repente eres tú quien puede decidir qué, cuándo, dónde y cómo. 

Evidentemente, el ejemplo de la bola de cristal no es transcendental, pero puedes trasladar este ejemplo a cualquier aspecto de tu vida en el que no estés cómodo…relaciones sociales, de pareja, trabajo o familia.

Olvídate de la mala suerte y la buena suerte, no hay nadie conspirando ni en contra ni a favor de tí. Sólo tú puedes generar tu suerte! No estoy diciendo que a todo el mundo se le presenten las condiciones de la misma forma, pero al margen de eso, depende de tí transformar los obstáculos en retos, por muy difíciles que sean. La felicidad no está en conseguir ese reto, sino en cómo te tomas la vida frente a él. 

Asume que, en gran parte, lo que te ha llevado hasta aquí son tus propias decisiones, de la misma forma que son ellas, tus decisiones, las que te harán llegar dónde tú quieras. No le des más importancia a lo que opinan los demás de lo que opinas tú mismo. Decide en base a lo que es mejor para tí, porque solo dando lo mejor de tí, vas a obtener lo mejor del resto. 

Recuerda que no tomar decisiones también es una decisión. No existe la opción de no decidir, pero si que existe la opción de que decidas las cosas que vayan equilibradas contigo, con tus valores, con tu Ser.

No es un camino fácil el que se recorre desde el victimismo a la responsabilidad, pero el primer paso está en reconocerte como tal y querer cambiar. ¿En que lado quieres estar?

Un abrazo y feliz coaching!

www.albertopujolcruz.com

 

País:España