¿Actualmente sientes que has perdido el rumbo y no sabes qué hacer para retomarlo? Acaba con esa situación de una vez por todas y toma las riendas de tu destino. Haz con tu vida algo extraordinario.

 

Son muchas las personas que pasan la vida en modo automático y ni siquiera se cuestionan si lo que están haciendo les hace felices o no.

Otros, están tan atados a sus responsabilidades y deudas, que deciden quedarse en donde están, más que por gusto, por necesidad.

Y obviamente, están aquellos que no importa que se sientan infelices con lo que hacen, se quejan todo el día, esperan ansiosamente el fin de semana para alejarse un poco de sus trabajos, porque es mucho mejor quedarse en la zona de confort que atreverse a enfrentar sus miedos y hacer cosas extraordinarias.

Cuando te encuentras en alguna de las situaciones anteriores, terminas reprimiendo tus verdaderos deseos, al punto que llega un momento en el que ya no sabes por qué haces lo que haces.

¿Te ha pasado? ¿Te está pasando actualmente?

Sentirse perdido…

Sentirse perdido en la vida se ha convertido en algo habitual.

Hacemos las cosas por hacerlas sin llegar a sentirnos plenos, no les encontramos un sentido real y simplemente nos dejamos llevar.

En líneas generales, comenzamos a sentirnos perdidos, cuando decidimos seguir los deseos de los demás y no los propios, porque nos dejamos llevar por el qué dirán y porque intentamos cumplir con los lineamientos de la sociedad: estudiar, casarte, tener hijos, casa, carro y finalmente, morir. Hacer algo diferente a esto se vuelve impensable.

Pero tu vida no tiene por qué ser así tan lineal, debes saber que puedes romper con esos patrones y hacer de tu vida algo que te haga feliz.

3 razones por las que sueles sentir que no sabes qué hacer con tu vida

1.- Hacer a los otros felices.

Existen muchas personas que convierten como objetivo principal el hacer a los otros felices, sacrificando sus propios intereses y deseos. Necesitan escuchar por parte de los demás, palabras que aprueben sus actos y que éstas reconozcan las acciones que llevan a cabo.

Querer agradar a todos no es una virtud, es un problema, específicamente de autoestima, en donde prevalece la opinión del otro sobre la tuya y sin esa opinión, no funcionas.

2.- Ser demasiado obediente.

El hecho de procurar ser bien comportado y de hacer exactamente lo que te piden para no perturbar a los demás, es otra de las razones por las cuales, a la larga, sueles sentirte perdido.

Te conviertes en una persona dependiente que espera siempre que le digan cómo actuar, no te sientes capaz de moverte libremente sin la guía de alguien y vives con el cuestionamiento de que, si decides a hacer algo por tu cuenta, lo estés haciendo bien o mal, porque no tienes a tu lado alguien que lo confirme.

La buena noticia es que esto puede modificarse, trabajando en tu autoconfianza. Puedes decidir a partir de hoy, tomar tus propias decisiones, sin el temor de equivocarte, porque, al fin y al cabo, si eso sucede, no será el fin del mundo, pues habrás adquirido un nuevo aprendizaje y mayor experiencia.

3.- Sentir miedo.

A veces cuando no sabemos qué hacer con nuestras vidas, aplicamos la premisa: “Ante la incertidumbre, es mejor no hacer nada”.

Y es que lo que buscan la mayoría de las personas es la seguridad, pero el problema es que esta sensación puede estar asociada a una emoción que mal gestionada, puede ser bastante nociva. Nos referimos al miedo.

Cuando éramos pequeños, nuestra madre nos infundía cierto miedo para mantenernos seguros en ciertas situaciones en las que queríamos descubrir cosas.

Cuando asimilamos estas creencias limitantes, perdemos un poco la capacidad de aventura y de exploración, por lo que se nos hace bastante complicado traspasar el miedo para poder alcanzar aquello que deseamos, es decir, el miedo nos paraliza y nos obstaculiza llegar hasta nuestras metas.

Finalmente, abandonamos nuestros deseos para mantenernos seguros, pues pesa más que decidir lanzarse a la aventura. Una vez más, ir en contra de nuestra esencia hará que nos perdamos en alguna parte del camino en la que sentiremos que ya no es suficiente.

¿Cómo responder a la inquietud de no saber qué hacer con tu vida?

En primer lugar, no te sientas afligido, porque el tener la claridad absoluta de lo que quieres hacer con tu vida, es algo más raro que común. Y esto se debe a que siempre nos han dicho, desde pequeños, cómo debemos actuar y qué es lo que se espera de nosotros.

Generalmente, nos muestran el camino de la seguridad, pero no el de la felicidad. Es por esta razón, que en muchas ocasiones acabamos, más tarde o más temprano, sumergidos en una crisis existencial, en la que no sabemos qué camino seguir.

Si vives dejando para mañana el cambio que necesitas hoy, recuerda que nadie puede garantizarte nada y muy difícilmente las cosas permanecen estáticas, el cambio es una constante en nuestras vidas y debemos sumergirnos en él, sin importar lo que pase.

¿Quieres recuperar tu creatividad, tu capacidad de soñar y habilitarte de nuevo para rediseñar tu vida?

Estas son las estrategias que debes aplicar en tu vida a partir de hoy.

no sé qué hacer con mi vida

7 estrategias para descubrir qué hacer con tu vida

Atrévete a pensar más allá de los paradigmas asociados a la seguridad y decide seguir los tuyos para conseguir lo que realmente deseas.

1.- Piensa en lo que no quieres para tu vida.

Puede que no sepas qué hacer con tu vida, pero sí que sabes lo que no quieres en ella.

Saber lo que no quieres en tu vida, como: ser dependiente, agradar a otros, ser infeliz, tener un trabajo que no te llena, puede ayudarte a encontrar las razones que te impulsen a seguir la vida que quieres.

2.- Define el estilo de tu vida ideal.

Querer estar mejor no es un estilo de vida, no es definir un rumbo, de hecho, no trazar metas concretas te mantendrá en la inmovilidad.

Por lo tanto, piensa en dónde quieres vivir, el tipo de trabajo que te haría feliz, el sueldo que te gustaría obtener, qué tanto tiempo quieres libre, etc.

Definir esos objetivos te permitirá ir trazando el camino hacia tu meta.

3.- Evalúa tus posibilidades actuales y explóralas.

¿Aún no sabes qué hacer con tu vida? ¡No te preocupes!

Si por ejemplo, quieres alcanzar tu libertad financiera, debes explorar las posibilidades y la metodología para lograrlo.

Cuando decides explorar, con toda seguridad irán surgiendo por el camino, cosas que seguramente sí te gustaría hacer, solo tienes que estar atento a tu propia energía.

4.- Visualiza tu futuro… Sueña.

Piensa, por ejemplo, en dónde te ves en 5 años.

Para responder a esta pregunta, antes debes tener claro, qué es para ti el éxito, lo que es más importante para ti.

Para darle forma al planteamiento anterior, deberás definir: el lugar en el que quieres estar, el tipo de casa que deseas tener, con quienes quieres estar, qué mínimo de dinero deseas ganar, tu estado de salud, tu estado de ánimo.

No pienses en tu trabajo ideal, define tu vida ideal y cuál sería el trabajo que te permitiría llegar a ella.

5.- Emplea tu tiempo en cosas útiles.

Mientras descubres qué quieres hacer con tu vida:

a) Identifica y ordena tus valores.

b) Aprende a gestionar con eficacia tu dinero.

c) Vuélvete más productivo.

d) Fórmate.

6.- Inspírate en otros.

Una forma de descubrir lo que quieres hacer con tu vida, es observar a esas personas a quienes admiras, piensa en sus cualidades e intenta moldearlas a ti, según tu carácter y personalidad.

7.- Enfócate en descubrir tu vocación.

La respuesta a esto nunca la vas a encontrar en el exterior, por lo que deberás volcarte hacia tu interior.

Para ello:

a) Olvida el futuro y concéntrate en el presente.

b) Encuentra un problema a resolver.

c) Piensa en una meta a largo plazo y define pequeños planes mensuales, semanales, e incluso diarios, para poder concretizarla.

d) Deja de oír a los demás y trabajo siguiendo tu intuición.

e) Analiza lo que te gustaba hacer en tu pasado y recapacita sobre ello. Vuelve a practicar lo que alguna vez tanto te apasionó.

f) Aprende a dejar ir y venir las cosas que te ocurren en la vida.

g) No te obsesiones, acepta la situación tal cual es, que debes recorrer, disfrutar y saber evolucionar.

h) Libera tu mente y comienza a actuar sin interferencias, ni temores.

i) No tengas prisa, la vocación en la vida necesita de tiempo para encontrarse, formarse y trabajarse.

Encontrar lo que realmente quieres hacer en tu vida es cuestión de tiempo y de saber entender que cada etapa de la vida tendrá momentos buenos y malos. Aprende a disfrutar de cada uno de ellos y no permitas que te definan.

Fuente:

Autorrealizarte

Gananci.com