Echarle la culpa a otros por lo que te sucede es la conducta común a la hora de justificar tu infelicidad, pero lo cierto es que ser feliz es tu responsabilidad y de nadie más.

 

Seguramente, cada vez que te ves envuelto en un problema o en una situación que te genera estrés, te encontrarás muy rápido echándole la culpa a los que te rodean por lo que estás viviendo.

Después de todo, somos especialistas en responsabilizar a los otros de las cosas que nos suceden, en lugar de hacernos responsables de nuestra vida y de nuestras decisiones.

Así, por ejemplo, si tienes mal carácter responsabilizas a tus padres por la forma como te criaron. Si te va mal en el trabajo la culpa será del jefe o de tus compañeros, porque no hacen lo que deben hacer. Si no has encontrado tu pareja ideal, es porque todos los hombres son iguales o si no has podido avanzar a nivel profesional es porque nunca te han dado la oportunidad de hacerlo.

Y de esta forma, vamos por la vida buscando culpables de nuestras circunstancias, por miedo a enfrentarnos a nosotros mismos y de admitir que, estamos en donde estamos debido a las decisiones que hemos ido tomando a lo largo del camino recorrido.

¿Por qué se nos complica tanto ser felices?

Es complicado encontrar la felicidad porque, por lo general, la buscamos en el lugar incorrecto.

Buscamos la felicidad fuera de nosotros: en el dinero, en el reconocimiento social, en los bienes materiales, etc. Pero lo cierto es que, la felicidad no es producto ni de la fama, ni del dinero, ni de la inteligencia y mucho menos de la belleza.

La felicidad tiene que ver más con la satisfacción genuina que podemos sentir por el simple hecho de vivir, de respirar, de poder disfrutar ampliamente los pequeños milagros que la vida nos ofrece y eso solo podemos sentirlo desde nuestro interior, en donde nuestros pensamientos juegan un papel fundamental.

La autorresponsabilidad nos conduce a la felicidad

Una vez que asumimos que somos responsables de nuestra realidad y de que, si transformamos nuestro interior y nuestros pensamientos, lo más probable es que nuestra realidad cambie, estaremos en el camino correcto que nos conducirá hacia la felicidad.

Si has desarrollado la autorresponsabilidad, porque eres capaz de darte cuenta de que estás donde estás porque tus decisiones te llevaron allí y no los otros, estarás listo para tomar el control de tu vida.

Ahora bien, si prefieres echarle la culpa a los demás por lo que te pasa y colocarte en el plan de víctima, lo más probable es que continúes sumergido en tu desdicha, dejando que sean los otros los que conduzcan tu vida.

Tú tienes el poder de decidir qué tipo de persona quieres ser, puedes ser el diseñador de tu vida y el constructor de tus propios sueños, porque al final de cuentas tus experiencias serán el reflejo de tus palabras, pensamientos y comportamientos.

Cuida el jardín de tu mente

Nuestro bienestar depende de nosotros mismos y de lo que habite en nuestra mente. Nuestra forma de pensar, nuestras creencias y la forma como asumimos nuestras vivencias, son las que darán forma a nuestra realidad.

De esta manera, nuestra felicidad no dependerá del todo de lo que nos ocurra o de las circunstancias en las que nos encontremos, sino que será producto de nuestra forma de interpretarlas y de la actitud que tomemos para afrontarlas.

Asumir el control interno y de nuestra mente, no es tarea sencilla, requiere de un trabajo diario y para ello, debemos prestar atención a la forma cómo pensamos y debemos detectar aquellas creencias que nos inmovilizan y no nos permiten avanzar, para transformarlas por otras que nos impulsen a luchar por lo que queremos.

ser feliz es tu responsabilidad y de nadie más

Aceptar que eres responsable de tu felicidad te da mucho poder

Asumirte como el único responsable de lo que sucede en tu vida, te dará mucho poder, porque serás capaz de visualizar una mayor cantidad de opciones y de asumir las acciones necesarias para deshacerte de tus creencias limitantes.

Podrás abandonar aquellos hábitos que no te favorecen en nada y que están jugando en tu contra en el objetivo de ser feliz y de alcanzar tus sueños.

Pregúntate:

¿Qué puedes hacer diferente para que en una próxima oportunidad puedas obtener mejores resultados?

¿Qué es lo quieres lograr y qué tipo de persona quieres ser?

Serás responsable de tus resultados en la media en la que te enfoques en tus objetivos, abandones las excusas y persistas en alcanzar tus metas.

Atrévete a abandonar tu zona de confort y a tomar las riendas de tu vida.

Pasos para hacerte autorresponsable

1.- Desarrolla el merecimiento. Siéntete merecedor.

2.- Piensa en los objetivos que quieres alcanzar y ponte en acción para lograrlos.

3.- Crea un plan de acción y apégate a él para que las cosas comiencen a suceder.

4.- Elige bien, ya que tus elecciones pueden acercarte o alejarte de la felicidad que tanto anhelas.

5.- Ocúpate en lugar de preocuparte. Piensa más que en el problema, en la solución.

6.- Antes de caer en la queja, crea una lista de sugerencias.

7.- Jamás te acomodes en el papel de víctima, siéntete vencedor.

8.- No justifiques tus errores, en su lugar tómalos como lecciones de aprendizaje.

9.- Desarrolla hábitos constructivos y productivos.

10.- Por sobre todas las cosas, ámate y trátate bien.

Fuente:

EsVivir 

Quora