Hipótesis En el artículo anterior sobre: ¡Saber o Sabiduría!¿Qué nos genera mayor bienestar? concluía diciendo que: La realidad es que somos una civilización caracterizada por el olvido de lo básico.

 

Veamos Por qué:

A pesar de los avatares de la vida, y los cambios emocionales que se producen en la cotidianeidad, creo que las personas manejan su vida desde la sabiduría cuando conocen su Centro y siempre saben volver a él.

Aunque pueda parecer contradictorio con el punto inicial, la relevancia de las Preguntas sobre las Respuestas, mi tesis es que la sabiduría de aquellos pueblos antiguos y de las personas sabias que mencionaba radica en que se hacen menos preguntas. Porque no necesitan preguntas para buscar su Centro vital dentro del laberinto de la vida. Ese Centro lo conocen y supone su hábitat natural. Y creo que está básicamente constituido por algunas certezas incuestionables que son el referente de vida permanente de estas personas y de aquellos pueblos:

1.- El PRINCIPIO DE REALIDAD: La Aceptación por sobre todas las cosas de la realidad. Lo que es, es! No piden ni añoran que el mundo sea de otra manera. Se hacen cargo de lo que es, y gestionan lo que ocurre. No están ni en el “hubiera”, que nos ancla en el pasado, ni en el “debería”, que nos engancha al futuro. Viven en el presente, en cada Momento, sea el que sea.

2.- EL PRINCIPIO DE UNICIDAD: Son conscientes de que el TODO es UNO y el UNO es TODO. (La traducción de algunos saludos de pueblos indígenas viene a ser: Yo soy Tú, y Tú eres Yo).

3.- EL PRINCIPIO DE INTEGRACION DE LA DIVERSIDAD: Yo soy parte del Todo, pero soy un ser único y por tanto, el otro también. Para seguir siendo un TODO solo queda aceptar al otro en su Diversidad.

Hoy vivimos:

  • Rechazando la realidad, negándola o pretendiendo cambiarla.

  • Sintiendo nuestro Yo separado del resto del mundo y de los demás. Somos seres autónomos y únicos, claro, pero no independientes ni autosuficientes.

  • Alejándonos de lo Diverso, denostándolo, temiéndolo, negándolo, en lugar de enriquecernos con ello.

Es por estas razones que Nosotros, necesitamos hacernos muchas preguntas, porque perdimos aquellas certezas ancestrales y buscamos cómo recuperarlas.

Perdido el Centro, vivimos en una búsqueda permanente y ansiosa. Sin embargo, para el que vive en el Centro, cualquier camino es válido. Son Verdades tan simples que con frecuencia es más sencillo que las tenga claras una persona con poca cultura pero mucha sabiduría, antes que una persona con muchos conocimientos pero poca sabiduría.

Necesitamos hacer todo ese largo camino de las preguntas para VOLVER AL INICIO. Es cierto que las preguntas hoy son necesarias porque nos movilizan a esa búsqueda básica, necesaria para re-encontrarnos con nuestra parte más espiritual, con el equilibrio y la Paz que emanan de volver a unir lo que un día se desunió. Nuestro mundo interior y nuestro mundo exterior. Pero son necesarias precisamente porque hemos perdido ese balance, ese equilibrio, y como consecuencia, esa Paz del espíritu que nos permite el bien vivir en cualquier circunstancia externa a nosotros. Y por ello, a veces las personas más humildes, con menos conocimientos son las que nos recuerdan las lecciones más importantes.

La civilización actual se caracteriza por haber olvidado lo esencial. Algo que no les pasa a los pueblos llamados indígenas.Muchas veces digo que el verdadero aprendizaje tiene que ver más con RECORDAR, que con adquirir nuevos conocimientos. Y RE-CORDAR (del latín, re-cordis), significa “volver a pasar por el corazón”, o lo que es lo mismo, VOLVER A SENTIR. Algo que una vez sentimos pero hemos olvidado.

Nosotros, pues, tenemos que hacer el camino largo, el de las Preguntas, para volver a llegar a una certezas que antaño tuvieron nuestros pueblos pero que hoy hemos perdido.

Nos pasamos la vida diseñando preguntas o buscando respuestas capaces de guiarnos por mejores rumbos en nuestra búsqueda de la felicidad, del bien vivir.

Pero en los momentos en los que nos hemos sentido plena y absolutamente felices, por pocos o breves que hayan sido… en esos momentos no tenemos ninguna pregunta, nada que no sea disfrutar ese momento tiene importancia. Solo queremos vivir ese instante, y disfrutar.

Podemos hacer todo lo que esté en nuestra mano para vivir mejor esa vida, pero reconociendo que hay cosas que escapan a nuestra voluntad y que solo cabe aceptarlas. Por ello, quizás cuando vivamos aceptando realmente esos 3 Principios Básicos, dejaremos de tener tantas preguntas existenciales, y viviremos mucho más felices, y actuaremos serenos, tranquilos, aceptando que la vida corre y fluye a su manera.

Y quizá la felicidad tenga que ver con eso precisamente. Percibir, acaso por instantes, que la serenidad más profunda, la aceptación, la paz, son los momentos en los que sentimos que las preguntas ya no tienen sentido, ya no son necesarias, porque ya no estoy en la búsqueda, sino que estoy en el lugar tan buscado, tan anhelado por años. Y lo más importante de todo es descubrir que ese lugar no está en una playa, una puesta de sol o una caricia, sino que está siempre dentro de nosotros, es un estado interno que nosotros estamos decidiendo sentir en ese momento.

Es, en última instancia, UNA DECISIÓN PERSONAL.

¿Sientes que nada es como quisieras?¿Estás atrapado en las circunstancias que te ha puesto la vida y no sabes por dónde comenzar? No dudes en escribirme, yo puedo ayudarte a superarlas y lograr un mayor estado de bienestar.