¿En qué momento la costumbre se apoderó de nosotros y dejamos de crear, de emprender, de soñar? ¿Te ha pasado? Conoce cómo la costumbre puede hacerte perder oportunidades preciosas para tu crecimiento.

 

Sí, la mayoría de las personas dejan que transcurra su vida en modo automático, porque es más fácil, porque es más seguro, pero al final, esto no hace más que encajonarlas en su zona de confort, en donde probablemente las aspiraciones morirán y los sueños serán puestos de lado.

Es mejor vivir una vida predecible que lanzarnos a la aventura. Es mejor dejarnos arrastrar por el miedo, que tener el valor de abandonar la comodidad y asumir los riesgos necesarios para alcanzar nuestros deseos.

La costumbre

No es más que un modo de actuar “repetitivo”, al que hemos transformado en un hábito. Todos los días repetimos las mismas actividades, en el mismo orden. Esto nos “facilita la vida”, en el sentido de que no tenemos que razonar nuestra forma de actuar y acabamos por hacer todo de forma automática.

La costumbre no necesariamente debe ser mala, todo dependerá del entorno y la perspectiva en la que sea manejada.

Cuando nos dejamos envolver por la costumbre, lo que suele pasar es que entramos en una espiral de aburrimiento, en la que se pierde el entusiasmo y ya no existe un verdadero disfrute por la vida. Si esto llega a suceder, muy difícilmente tendremos el entusiasmo y el empuje necesario para alcanzar nuestras metas, objetivos y sueños.

¿Eres de esas personas que sienten que vive su vida fastidiado, cansado, sin entusiasmo?

Activa la pasión

Para romper con la costumbre o rutina, no existe otro remedio que el de activar la pasión, ya que, sin la existencia de ésta, nunca lograremos hacer nada extraordinario, nuestras vidas no pasarán de ser páginas sin color.

En cada persona existe un toque de grandeza que puede activarse únicamente con la pasión y ésta surgirá cuando logremos sentir un entusiasmo genuino por las cosas que hacemos.

Una persona entusiasmada puede transformar las crisis en oportunidades, lo que le permitirá superar todos los obstáculos que se le presenten en el camino.

El entusiasmo nos guiará en el sendero hacia el cumplimiento de nuestros sueños y no nos dejará desistir, mientras que la falta de éste solo producirá estancamiento en nuestras vidas.

¿Cómo saber si estamos siendo consumidos por la costumbre?

Nuestro cerebro está hecho para crear, para adaptarse a las novedades y para superar los cambios, el intentar evitar esto, tendrá consecuencias tanto a nivel intelectual como emocional.

Algunas de las señales que nos permitirán darnos cuenta de que estamos siendo consumidos por la costumbre, son las siguientes:

1.- Le damos prioridad siempre a cumplir con los deberes relacionados con otros, poniéndonos siempre de lado, dejando en segundo plano nuestro bienestar.

Siempre estarán por delante nuestros deberes laborales, académicos, familiares, ideológicos, que disfrutar de aquellas cosas que de verdad nos generan placer y un sentimiento de amor por la vida.

cómo la costumbre te hace perder oportunidades

2.- Tenemos nuestra vida organizada de antemano, pero sentimos que algo nos incomoda.

Sin embargo, nunca tenemos el tiempo para sentarnos a reflexionar qué es lo que nos ha quitado el entusiasmo de vivir.

Nos dedicamos a intentar acallar esa voz interior que busca hacernos ver que hay algo que no está bien. Por lo general, intentamos convencernos de que debemos conformarnos con lo que tenemos.

3.- Nos convertimos en seres miedosos sin apenas notarlo.

Todo aquello que nos resulte diferente o que sea novedoso nos llenará de miedo y encenderá nuestras alarmas como si se tratara de una amenaza que tenemos por delante.

Dejamos de abordar los cambios con entusiasmo y curiosidad, y empezamos a intentar afrontarlos desde el miedo, lo cual terminará por dejarnos estancados.

4.- A pesar de que añoramos algo distinto, comenzamos a posponer los cambios con más frecuencia de la que debiera ser.

Pensamos que tal vez si hiciéramos algo diferente, pudiéramos lograr los sueños que hemos anhelado cumplir, pero no tenemos la fuerza suficiente para poner en práctica los cambios necesarios, así que acabamos por posponer nuestra vida, nuestros deseos, que probablemente quedarán guardados en un cajón para siempre.

5.- Perdemos el interés por todo, nada nos apasiona, dejamos de entusiasmarnos lo suficiente.

Sin darnos cuenta comenzamos a vivir como quemando tiempo y nos convencemos de que esta es una posición normal de asumir nuestra existencia, cuando la realidad es que lo normal es querer experimentar cosas nuevas, arriesgarnos por alcanzar nuestros objetivos. Hacer esto es lo que nos permitirá crecer y madurar, a nivel emocional, espiritual y material.

Pasos para no dejarnos vencer por la costumbre

Para poder entusiasmarnos y volver a ganar pasión por la vida, debemos dar los siguientes pasos:

1.- Dejar atrás la negatividad y la resignación. Nos merecemos vivir y no sobrevivir a esta vida.

2.- Enfocarnos en nosotros, desarrollar una imagen con la que nos sintamos cómodos y nos genere amor propio. Si nos amamos nosotros, cómo podemos pretender que los demás lo hagan.

3.- De vez en cuando atrevernos a hacer cosas nuevas y diferentes, que nos hagan despertar la pasión por vivir.

4.- Planificar hasta dónde queremos llegar, así como los pasos que tendremos que dar para lograrlo.

5.- Enfocarnos en nuestros sueños y ponernos en acción para alcanzarlos.

6.- Nunca, nunca rendirnos. La perseverancia será la que nos ayudará a llegar a dónde queremos y nos hará continuar a pesar de que sintamos que ya no podemos más, pues es la que suele darnos un propósito para seguir adelante.

7.- Buscar compañeros de viaje que nos incentiven a alcanzar nuestros objetivos.

“La paciencia, persistencia y transpiración son una combinación indestructible hacia el éxito”.

Fuente:

Habilidad Social

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