Algunos creen en las afirmaciones positivas otros no. ¿Sabes de qué se trata? ¿De verdad funcionan?

 

Los pensamientos tienen poder, esto es indiscutible, porque tal como decía Henry Ford: “Tanto si piensas que puedes, como si crees que no puedes, estás en lo cierto”.

En ocasiones, mucho de lo que nos decimos o pensamos es bastante negativo y si nos lo repetimos a lo largo del día, todos los días, terminamos por creerlo. ¿Cuántas veces te has sorprendido diciéndote a ti mismo que no podrás con determinada tarea? ¿o que no eres lo suficientemente bueno? ¿Verdad que puede ser más común de lo que pudiéramos imaginar?

Ese tipo de pensamientos, en la mayoría de los casos acaban por convertirse en obstáculos hacia nuestros objetivos.

El problema es que nuestros pensamientos y emociones se retroalimentan y cuando comenzamos a sentirnos como pensamos, también comenzaremos a pensar tal como nos sentimos.

¿Sabías que nuestros pensamientos pueden modificar hasta nuestro ADN?

Cada vez que pensamos, fabricamos sustancias químicas, las cuales actuarán a modo de señal para hacernos sentir tal como estamos pensando. Lo que hacen estas sustancias químicas es que nos permitirán cambiar nuestro estado de ánimo de forma automática.

Por lo tanto, si solemos tener pensamientos tristes, al cabo de un tiempo, empezaremos a sentirnos tristes y lo más probable es que caigamos en estados emocionales poco agradables, que pueden influenciar hasta nuestra salud. La culpabilidad, la tristeza y la negatividad, se adueñarán de nuestra vida.

Nuestro cuerpo se acostumbrará al nivel de sustancias que circulan por nuestro torrente sanguíneo, que envuelven a nuestras células o que invaden nuestro cerebro. Y si existe un desequilibrio, surgirá un estado de malestar. En este punto, haremos todo lo que esté en nuestras manos, consciente o inconscientemente para restaurar el equilibrio químico al cual estábamos acostumbrados En este punto el cuerpo manda sobre la mente.

Sin embargo, existe una buena noticia y es que esos estados mentales y la forma como nos sentimos, la alteración de esas sustancias químicas, pueden modificarse con algún esfuerzo, conocimiento y práctica.

Es aquí en donde entran en escena las afirmaciones y el pensamiento positivos.

¿Qué son las afirmaciones positivas?

Las afirmaciones positivas son declaraciones sobre aquello que nos planteamos que puede ser verdad para nosotros en algún momento de nuestras vidas. Su objetivo es hacernos sentir en bienestar, mejorar nuestra actitud ante la vida y ayudarnos a convertirnos en protagonistas y creadores de nuestra realidad.

Asimismo, las afirmaciones positivas son una forma de reeducar nuestra mente, tal como lo manifiesta Louise Hay:

“Una afirmación es realmente todo lo que dices o piensas. Mucho de lo que normalmente decimos y pensamos es bastante negativo y no crea buenas experiencias para nosotros. Tenemos que reeducar nuestro pensamiento y hablar en patrones positivos si queremos cambiar nuestras vidas”.

¿Cómo funcionan las afirmaciones positivas?

“Si lo crees, lo creas”. Lo que quiere decir que nada de lo que existe en esta vida ha aparecido por casualidad o de la nada, sino que ha sido el resultado de algo que fue previamente pensado por alguien.

De igual forma, nuestras vidas personales, nuestra realidad y experiencia estarán basadas en aquello que pensemos o visualicemos.

En tal sentido, es muy importante estar conscientes de la forma en cómo nos expresamos, en cómo pensamos y en cómo hablamos, pues las palabras también son energía, y cuando hablamos, estamos creando.

Entonces ¿cómo construir esa realidad que ansiamos?

Las afirmaciones positivas, para que sean efectivas, deben contar con tres elementos básicos:

a) Deben estar formuladas en tiempo presente, en primera persona y utilizando un lenguaje positivo. Se debe evitar comenzar las afirmaciones positivas con la palabra NO. Así que en lugar de decir: “NO quiero estar enfermo”, podemos decir: “Cuento con una salud de hierro”.

b) Debe estar en consonancia con lo que nos hace sentir. Emociones y pensamientos deben ir de la mano. Una afirmación positiva te debe hacer sentir feliz, esperanzado y animado.

c) Una afirmación será válida si crees realmente que es posible Si no crees en aquello que estás intentando afirmar, no funcionará.

¿Cuáles son los beneficios que pueden aportarnos las afirmaciones positivas?

Las afirmaciones positivas pueden aportarte muy buenos beneficios:

1.- Te permitirán vivir tranquilo y en paz.

2.- Te ayudarán a fijar tus metas y objetivos.

3.- Serán el motor que te impulse a crear aquello que deseas.

4.- Podrá mejorar tu salud, ya que existe una estrecha relación entre cuerpo y mente, pues son una unidad y todo lo que ocurre en uno se manifiesta en el otro.

afrimaciones positivas

¿Por qué las afirmaciones positivas funcionan para unos y para otros no?

Existen personas que han intentado aplicar las afirmaciones positivas en sus vidas, pero no les ha funcionado. Esto quiere decir que ¿si no les funcionó a ellas, no funcionan del todo?

Para que una afirmación positiva funcione tienes que creértela y debe haber un trabajo de aumento de la autoestima y de búsqueda e identificación de nuestras creencias limitantes, que son las que realmente nos impiden avanzar hacia los objetivos que queremos alcanzar.

Una vez que nos convencemos de que sí somos capaces de obtener aquello que queremos y de que tenemos todo el potencial para lograrlo, entonces el cambio se genera.

Así que el primer paso es CREER. Si no crees en tus sueños y metas, nadie lo hará por ti. Creer te ayudará a tomar las medidas necesarias para lograr la transformación.

Luego existen otros 5 pasos que debes dar para que las afirmaciones positivas funcionen.

1.- Debes ser consistente.

Si quieres convencer a tu mente de que lo puedes lograr, entonces debes ser consistente en las repeticiones.

Por algo dicen que, si quieres que algo se transforme en verdad, debes repetirlo las veces que sean necesarias hasta que tu mente acabe por creerlo.

Si tu intención es que tus afirmaciones tengan algún efecto, debes practicarlas todos los días, con emoción y convencimiento.

2.- Debes imprimir seriedad al acto de practicar las afirmaciones.

Así como los atletas usan las palabras positivas para aumentar la confianza en sí mismos y les resulta, de la misma forma, debes ser serio al hacerlo tú.

¡Asegúrate de estar comprometido con tus afirmaciones positivas!

3.- Si no les otorgas un significado y energía a las palabras que pronuncias, nunca funcionarán.

Al inyectar emoción en tus palabras, lograrás impregnarlas de la energía necesaria para ayudarte a lograr el cambio que buscas.

4.- Para que tus afirmaciones positivas adquieran mayor poder, escríbelas.

Cuando escribimos lo que estamos pensando le otorgamos cierto grado de materialización. De allí no se borrará y nos recordará constantemente lo que debemos hacer para transformar nuestra realidad.

5.- Ponerte en acción.

Si bien es muy importante, no basta solo con creer, también debes ponerte en movimiento e idear las estrategias necesarias para hacer que las cosas sucedan.

Finalmente, ¿las afirmaciones positivas funcionan?

Sí, sí funcionan, siempre y cuando, éstas nos ayuden a cambiar nuestro estado mental, a encauzarnos hacia nuestros objetivos, si nos imprimen la fuerza y la motivación para lograr lo que deseamos. Pero recuerda, sin acción, todo lo demás pierde sentido. Nada te llegará al sofá de tu casa.

Si quieres lograr algo, deberás aplicar todas las técnicas y herramientas necesarias para alcanzarlo y eso significa ponerse en acción.

Comienza practicando estas afirmaciones:

“Hoy decido tener una vida abundante y próspera”.

“Mi vibración atrae el bienestar a mi vida y a todo lo que me rodea”.

“Soy un imán: Atraigo riquezas, éxito y amor a mi vida”.

“Doy el primer paso con Fe, sólo esto me hace falta para triunfar. Yo puedo”.

“Hoy disfruto de salud en abundancia”.

Fuente:

En Buenas Manos

Prosperidad Universal

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