¿Te gusta mucho pasear con tu perro? Usar las correas y collares adecuados, pueden proteger a tu mascota y evitarte lesiones en las manos. Presta atención a esta información.

 

Pasear con tu perro no es solo una cuestión de recreación, también representa una actividad obligatoria para que tu amigo canino se encuentre en buen estado de salud, tanto físico como psicológico, pero si no sabes utilizar los implementos adecuados, esta actividad puede convertirse en un martirio e incluso representar cierto peligro.

Si tienes perros como mascotas, los elementos que forman parte de tu vida diaria son: el collar, la correa y/o el arnés, ya que son indispensables para que puedas pasear con tu perro al aire libre.

Importancia del control de tu perro en los paseos

Los paseos están relacionados con uno de los momentos del día más placenteros para ambos, ya que con ellos no solo puedes liberar estrés, sino que además mejoran los vínculos con tu mascota, así como su salud y la tuya.

También puedes aprovechar esos momentos para crear lazos con la comunidad en la que vives y con la naturaleza, en el caso de que decidas disfrutar de la serenidad que ésta puede aportarte.

Pero, ¿qué sucede si tu mascota no cuenta con autocontrol?

Si tu perro no ha aprendido a controlarse, lo más seguro es que en los paseos empiece a tirar frecuentemente de la correa (cada vez que quiera ir a un lugar que le interese o vea algo que llame su atención) y esto hará que, en lugar de ser placenteros, los paseos se conviertan en una verdadera pesadilla.

Él estará siempre estresado y tú, siempre molesto, por tener que emplear una gran fuerza para intentar mantenerlo a tu lado.

Así que, el paseo relajante se ha esfumado, estás exhausto y lo único que quieres es regresar a casa.

De acuerdo con estudios de la Sociedad Británica de Cirugía de la Mano (BSSH), puede que el resultado de esos paseos incontrolados termine en el hospital, con una intervención quirúrgica a tu mano por culpa de tener un perro descontrolado.

El uso no adecuado de los collares puede acabar muy mal

Las fracturas en espiral de los huesos de las manos suelen ser el resultado del mal uso de las correas en los paseos con tu mascota y, por lo general, requieren de una cirugía correctiva.

También pueden existir otras lesiones, tales como: laceraciones, dislocaciones y quemaduras, provocadas por la fricción que la correa puede provocar en las manos.

Puede que pienses que esto no es muy frecuente, pero de acuerdo con los datos británicos, en el espacio de un año, se detectaron 30 casos de lesiones graves causadas por las correas (en tan solo un hospital del Royal Cornwall Hospital NHS Trust), razón por la cual la BBSH decidió emitir un Alerta de Aviso Oficial, para que los propietarios de perros tomen las debidas medidas de prevención cuando decidan salir a pasear con estos.

¿Por qué los perros tiran de la correa?

Debes saber que los perros suelen tirar de la correa por 3 motivos básicos:

a) No están acostumbrados a caminar despacio, al lado del dueño.

b) Tienen prisa por llegar al lugar que les interesa, o ve algo que les llama su atención y quieren llegar a él.

c) Porque el dueño los tira.

Consejos de prevención para evitar lesiones por el mal uso de la correa en los paseos con tu mascota.

1.- Educa a tu perro para que no tire de la correa.

Este consejo es el más importante, ya que educando a tu perro para que no tire de la correa durante los paseos, se acaba la mayor parte del problema, pero puede volverse una tarea complicada, especialmente si es la primera vez que estás criando un perro, sumado a que éste puede tener un carácter complicado o sea muy fuerte.

¿Cómo hacerlo?

Haz que tu perro no tire de la correa y si lo hace que sea por una buena razón.

lesiones que pueden causar el mal uso de las correas te tu perro

No sigas a tu perro cada vez que tira de la correa, pues lo verá como una recompensa y asumirá que, empleando la fuerza, logrará ir a dónde lo apetezca.

Si tu perro tira de la correa, no le des un tirón fuerte, porque podría lastimarse el cuello si lleva un collar y no un arnés.

Utiliza el comando «NO» con determinación para que se detenga y te mire.

Dale un premio, (sea galleta o utilizando la voz), cada vez que tu perro no tira de la correa y camina junto a ti. Acabará por hacer la asociación de que, si camina junto a ti, ganará cosas que le gustan.

Si aún después de estos consejos, tu perro sigue tirando de la correa, no descartes la posibilidad de recurrir a la ayuda de un entrenador especializado de perros.

 

2.- Evita los tirones bruscos.

Otra sugerencia de la Sociedad Británica para los dueños de perros es la de evitar enrollar la correa entre los dedos o en la muñeca, ya que, si el perro es muy fuerte y hay un tirón, estarían evitando posibles lesiones.

También, debes evitar meter los dedos debajo del collar del animal para controlarlo, ya que puedes resultar igualmente herido tras un tirón de éste.

Si eres dueño de un perro grande, es conveniente que mantengas la correa corta, esto es con la finalidad de que no gane velocidad a la hora de que inicie una carrera, lo que evitaría un aumento de fuerza tras un tirón brusco.

3.- Si puedes, opta por el arnés en lugar del uso del collar.

Algunos veterinarios no apoyan el uso de collares debido a la delicadeza del cuello canino. El mismo está formado por importantes músculos y estructuras que pueden lesionarse fácilmente ante los tirones, lo que puede resultar en contracturas o problemas más graves como: la compresión de la médula espinal, alteraciones respiratorias, problemas de tiroides e incluso complicaciones neurológicas.

Por lo tanto, usa el collar únicamente si estás seguro de que tu perro caminará de forma relajada a tu lado, pero si tu peludo es de los que tira de vez en cuando, lo mejor será usar el arnés. En este caso, deberás cerciorarte de que esté bien ajustado, para que no le cause daños en el cuello o en la espalda.

En el mercado encontrarás collares y arneses de todos los tamaños, modelos y para todos los gustos.

4.- Dale tiempo para oler.

Asume que el paseo es el momento del perro, por lo que darle tiempo para que huela las cosas a su alrededor, le restará tensión a la caminata.

Oler es la forma en que los perros se comunican con el mundo, así que querrá oler de todo, incluso la basura.  Si lo hace, no lo regañes o tires de él brutalmente.

Ten presentes los refuerzos positivos para mantenerte alejado de los lugares más difíciles.

Mantenlo al día con las vacunas y desparasitantes, así lo mantendrás libre de enfermedades y no existirá riesgo de contagio cuando esté husmeando.

Recuerda que oler es su forma de relajarse y de conocer el ambiente que lo rodea.

 

5.- Deja que socialice con otros perros.

Los perros necesitan interactuar con los de su misma especie, por lo que dejarlo acercarse a otros perros será muy beneficioso, especialmente para forjar su carácter sociable.

Únicamente, deberás evitar que se acerque a otros perros si lo hace de forma agresiva, en este caso, deberás recurrir a la ayuda de un entrenador especializado.

6.- En lugares seguros déjalo correr libremente.

Trata de darle a tu amigo peludo las caminatas que necesita. No todas pueden ser largas, ni todas pueden ser cortas, tienes que ofrecerle el tiempo necesario para que pueda gastar su energía y de hacer todas sus necesidades básicas.

Si tienes la oportunidad de dejarlo correr, hazlo, no solo permitirá que queme una gran cantidad de energía, sino que lo hará muy feliz.

Existen parques especiales para perros en los que puedes soltarlo, sin tener que estar todo el tiempo supervisándolo, basta que investigues si existe alguno en tu comunidad.  Tu amigo perruno te lo agradecerá infinitamente.

Ya lo sabes, tener el cuidado necesario para que tu mascota no tire de la correa es fundamental para evitarte lesiones. En definitiva, el mejor camino es optar por la educación de tu amigo peludo, ya que un perro educado se traduce en una vida feliz, tanto para ti como para él.