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¿Qué es realmente el Coaching?


Todos hablan de Coaching, pero ¿qué significa realmente iniciar un proceso formal y profesional de Coaching? ¿Para Qué sirve? ¿Cómo reconozco un coach certificado y profesional de los demás? ¿Qué gano cuando hago un proceso de Coaching?


¿Qué es realmente el Coaching?


Descripción extendida

Una de las cosas que me preguntan frecuentemente cuando hablo con amigos, conocidos, familiares o empresarios es acerca de la definición, el alcance del coaching, el rol que asumimos los coaches profesionales durante el proceso y cómo se diferencia esto con la psicología y otras profesiones.

Este artículo va dedicado a todas esas personas que se han cruzado con la palabra “coaching” pero que aún no logran comprender a ciencia cierta qué es realmente, ni dimensionar el poder transformador que puede tener en la vida de cada uno.

Trataré de explicar en mis palabras sus generalidades y luego hablaré de algunos componentes claves que acompañan un proceso profesional de Coaching.

¿Qué es el Coaching?

De acuerdo a la Federación Internacional de Coaching (ICF), que es la Asociación que respalda mi profesión como coach; “El Coaching profesional es un proceso de acompañamiento reflexivo y creativo con clientes que les inspira a maximizar su potencial personal y profesional”.

El coaching es un proceso que se basa en la relación de dos iguales, en donde EL COACHEE O CLIENTE es el eje del proceso y el COACH a través de competencias clave como: La escucha activa, la empatía, la intuición, la capacidad de hacer preguntas poderosas y la imparcialidad; potencializa la capacidad del coachee para mirarse, retarse y comprometerse a ser la mejor versión de sí mismo.

El Coaching se basa en una premisa fundamental y es creer que todos los seres humanos tenemos LA CAPACIDAD PARA DESARROLLARNOS, CRECER Y TRASFORMARNOS.

¿Cómo se lleva a cabo ese acompañamiento reflexivo y creativo?

Un proceso individual de Coaching, se desarrolla en aproximadamente 8 sesiones, en donde debe haber un hilo conductor que es el FOCO DEL PROCESO (Tema central y ancla, es lo que el cliente quiere encontrar y llevarse cuando acabe el proceso), el cual se define en las primeras sesiones. Una sesión cuenta con diversas fases que se pueden resumir en lo siguiente:

  1. INICIO: Se revisa cómo llega el coachee, qué emociones y reflexiones ha hecho desde el último encuentro. Es una etapa de despeje.
  2. CHEQUEO: Se revisan compromisos, qué trae el coachee para trabajar en la sesión y cómo se conecta esto con la meta o propósito general del proceso de Coaching.
  3. REVISIÓN DEL FOCO DE LA SESIÓN: Este es el eje central de la sesión. El foco lo define el cliente, no el coach; sin embargo, es el coach con sus preguntas poderosas y capacidad de retar al coachee quien lo ayuda a conectar ese tema que trae con el PARA QUÉ (Ser) y no el POR QUÉ (Razón). Muchas veces lo que traemos a las sesiones son temas superficiales del día a día, y el reto está en encontrar qué es lo profundo que hay detrás para trabajar. En esta fase se realizan ejercicios de introspección, se revisan creencias, realidades actuales y se explora mucho la corporalidad y las emociones.
  4. CIERRE: Invita a tomar acciones concretas y a retar al coachee a comprometerse. El coach puede desafiar y acompañar al coachee a salirse de su ZONA DE COMFORT y a ir más allá de lo que el cliente se está proponiendo.

El Coach no planea las sesiones de coaching, ni define la agenda para las sesiones, pues la agenda la pone el cliente. Es muy importante que el cliente llegue bien preparado para la sesión, para sacarle el máximo provecho. El rol del coach antes y durante la sesión es trabajar en sus competencias, para poder dar lo mejor de sí y ponerlo al servicio del proceso. La responsabilidad del Coach en la sesión es estar presente, apagar sus juicios y su agenda interna para conectarse con la esencia del cliente y a partir de allí usar la intuición para hacer PREGUNTAS PODEROSAS que inviten a la reflexión y al autodescubrimiento.

¿Qué son las Preguntas Poderosas?

Las preguntas poderosas, son aquellas que no invitan a la racionalidad, sino al autoconocimiento y a mirarse en lo más profundo. Son preguntas que surgen de la conexión con el cliente, de manera espontánea e intuitiva, salen de la conexión y la empatía con el cliente y no de la racionalidad y la agenda del coach.

Estas preguntas no llevan a dar explicaciones y razones, sino que convocan a revisar creencias y a explorar emociones.

Algunos ejemplos de preguntas poderosas son:

  • ¿Qué significado tiene esto para ti?
  • Si esta es la línea de tu vida ¿En dónde estás hoy? ¿En dónde quisieras estar?
  • ¿Qué emociones acompañan esto que te está pasando? ¿En qué parte de tu cuerpo las sientes?
  • Si esa emoción te pudiera hablar, ¿Qué te diría?
  • ¿Qué quieres que pase en ti para que esto que estás sintiendo se mantenga?
  • Al cierre de este proceso ¿En dónde quieres estar? ¿Qué quieres haber logrado y cómo te quieres sentir?
  • ¿Cómo vas a saber que ya lograste lo que te estás proponiendo?
  • ¿Si en este momento estás en 6 (En una escala de 0 a 10), qué necesitas para llegar a 10?
  • ¿Qué tan retado te vas de ésta sesión para alcanzar tus compromisos?
  • ¿De qué debes hacerte responsable?
  • ¿Qué te está mostrando esto que estamos hablando?

Es importante aclararles que esto no es un recetario y que las preguntas son tan espontáneas e intuitivas que a veces ni pasan por la racionalidad, pero estos son algunos ejemplos que pueden darles una guía.

¿Cuáles son algunos beneficios de un proceso de Coaching?

Un proceso de Coaching profesional puede ayudarnos a:

  • Desarrollar y expandir nuestras capacidades y fortalezas.
  • Ser más eficientes y productivos en nuestro día a día.
  • Estar más presentes en el “Aquí y el Ahora”.
  • Descubrir nuestro propósito de vida.
  • Reorientar nuestras acciones y proyectos con base en cambios y momentos de transición personal y de carrera.
  • Tomar decisiones con conciencia, conocimiento, argumentos y valores.
  • Ganar confianza en nosotros mismos.
  • Arriesgarnos por lo que queremos.
  • Asumir responsabilidad y compromiso por nuestras acciones.

El coaching es mi pasión, pues a través de éste he encontrado herramientas valiosas que generan verdadera transformación en las personas. No puedo decir que sea la única herramienta, pues hay muchas más en el mercado, pero yo he sido testigo del poder que ha tenido en mí y en mis clientes y por esto hablo de ella con propiedad.

Mi invitación es a que si están interesados en un proceso de Coaching profesional, lo hagan con una persona certificada y acreditada por un ente reconocido internacionalmente, el cual dé el aval de que el profesional cumple con unos estándares éticos y tiene un nivel óptimo de competencias para ejercer la profesión. La Federación Internacional de Coaching (ICF) es la Asociación más reconocida a nivel mundial y actualmente somos más de 18.000 coaches certificados que promovemos el ejercicio de una profesión con unos estándares rigurosos.

Espero que este artículo informativo sea de su interés; así cuando tengan una conversación informal del tema o estén interesados en llevar a cabo un proceso de éstos, ya tengan unos tips y una claridad del alcance, objetivos y diferencias con otras profesiones para tomar una decisión acertada.

Abrazos!






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