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¡Perfectamente Imperfecto! "Momento Terapéutico"...


Tal vez, tú como yo, creciste escuchando historias sobre las "supuestas" personas perfectas. Escuchaste hablar sobre ese amigo tuyo "perfecto", sobre el vecino que tenía un hijo "perfecto"...


¡Perfectamente Imperfecto! "Momento Terapéutico"...


Descripción extendida

...e incluso en el primer trabajo, cuando tu jefe comentó en aquella reunión, que tu compañero  era el modelo ideal a seguir pues sabía cubrir las necesidades de su negocio, ya que era realmente “perfecto”. Quién sabe y a lo largo de  tu vida de forma inconsciente, quizás, intentaste alcanzar ese supuesto ideal de perfección, que se parece más a una fórmula matemática con resultados precisos y alucinantes.

 

Recuerdo, que desde muy temprano he buscado esa supuesta "perfección", y cuando no la alcanzaba, sentía de alguna manera cierta frustración y en la adolescencia la frustración, con toda seguridad, era más pequeña, puesto que ni siquiera era el nombre que utilizamos para darle algún significado a esa sensación de malestar que se apoderaba de nuestra mente e incluso a veces de nuestro cuerpo.

 

Pero sin duda después de adulto y lidiando constantemente con las frustraciones, especialmente, por no contar con los recursos para lidiar con ellas, abrí una cuenta en mi mente, una de estas cuentas especiales y diferente de aquella que tengo hoy en el banco, aquella era realmente, una cuenta ilimitada ... podía usarla y abusar de ella, pues siempre había espacio para una frustración más y como todo buen cliente, poco a poco mi gestor inconsciente, comenzó a cambiar mi cuenta, permitiendo, decepciones, miedos, tristeza. A veces, cuando sentía que estaba con la cuenta llena, ésta se bloqueaba automáticamente. No era mi capacidad de límite, pero sí mi cuerpo quien no sabía qué hacer y apenas paraba al acabar lleno de limitaciones, alimentado por la creencia de que todos eran perfectos menos yo.


 

Después de muchos años, trabajando en el consultorio y aprendiendo cientos de diferentes maneras de cómo “NO” ser feliz, fui desarrollando lo que llamo “aprendizaje por libre y espontánea presión” y me fui convirtiendo a lo largo del tiempo, en un especialista en aprender. Pareciera broma pero no lo es, realmente desarrollé algunos patrones que me ayudaron a entender que jamás necesitaría ser perfecto y que ser perfectamente imperfecto me hizo una persona especial, pues dejé de perder el tiempo buscando algo abstracto que en el fondo "si" existiera, sería única y exclusivamente, para complacer a los demás y a mi Ego.

 

Siendo así, soy disciplinado, soy un buen alumno, me esfuerzo por ser muchas cosas buenas, menos perfecto!

 

Anímate a quitar esta carga de tus hombros! No cargues con ese peso de la perfección y sé realmente feliz tal como eres...

 

Dentro de tu imperfección, encuentra las mejores versiones de ti mismo, pero por sobre todas las cosas, encuentra las más divertidas!


 

Autor:


Eric Pereira


Advertencias o recomendaciones

¿Te ha pasado?¿Has sentido el peso de tener que ser perfecto?¿Te atreverías a abandonar esa creencia y a buscar lo mejor de tu versión imperfecta?


 

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Comentarios
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Cristina   enviado el 09/04/2017
Me encanta eso de ser "perfectamente imperfecto". Lidiar con los patrones de perfección no es fácil, pensar que si no los alcanzas no estás bien. Qué libertad saber que está bien ser imperfecto, que está bien ser tu mismo, buscando tu mejor versión desde tu lugar en el mundo. Gracias Eric!


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