Teatro, investigación: "El actor-técnica 500", Federico Herrero, Nicolás Francisco Herrero, presentación del trabajo citado, en el foro internacional de directores/profesores de teatro.

 

Teatro, investigación: "El actor-técnica 500", Federico Herrero, Nicolás Francisco Herrero, presentación del trabajo citado en el foro internacional de directores/profesores de teatro.

Algunos conceptos desde mi punto de vista.

A partir estudios con distintos maestros y una destacada actividad, como director y profesor, Federico Herrero, dio comienzo a definir su sistema de las 500 reglas o técnica 500.

Comencemos por el diccionario.
Técnica: Del griego, τέχνη (téchne): arte, ciencia.
500 reglas al servicio y en función de los ejercicios sobre el trabajo técnico.
Federico Herrero afirma: El actor pone a prueba su capacidad de construir una presencia física que luego deberá encontrar en el momento de improvisar y crear materiales para un espectáculo.

En el entrenamiento, en los ensayos o en una situación escénica, la unidad básica y constitutiva del trabajo del actor es la acción, ya sea tanto física como vocal. Cuando un actor trabaja en los ejercicios y/o en una situación escénica, esta construyendo y transitando cadenas de acciones. Una técnica es un procedimiento o conjunto de estos, (reglas, normas o protocolos), que tienen como objetivo obtener un resultado determinado.

Federico Herrero y la siguiente idea: cuando pienso en la técnica en el trabajo del actor, pienso en su cuerpo y en los complejos mecanismos que son necesarios para que este funcione, y que le permiten crear diferentes estados, calidades y/o personajes. Cuando hablo del cuerpo del actor hablo de su aparato psico-físico; de la relación entre los impulsos nerviosos y sus respuestas.

En efecto, trabajar técnicamente para el actor es crear primero, a través del aprendizaje y el entrenamiento, y poner en juego después, una manera paradójica de pensar y comportarse.

El uso de nuestro cuerpo-mente en la vida cotidiana es un uso técnico que está condicionado por nuestra cultura, nuestro estado social o nuestra profesión.
Pero en una situación de representación el uso del cuerpo es diferente, lo utilizamos con un mayor grado de conciencia para construir un cuerpo-mente que no solo esta condicionado por nuestro medio y que pueda responder con esa técnica, sino que pueda reaccionar a diferentes premisas de comportamiento.

El trabajo técnico del actor se divide, a mi entender, en dos aspectos paralelos y complementarios.
Uno que llamo fundamentos de disponibilidad y otros, fundamentos de calidad o forma.

Los fundamentos de disponibilidad son aquellos relacionados con el desarrollo de las capacidades de movimiento del propio cuerpo, como la fuerza, la flexibilidad, la potencia, la coordinación, la reacción, el equilibrio y la precisión.

Puesto que la creación del actor es creación de formas plásticas en el espacio, este debe estudiar la dinámica del propio cuerpo. Le es indispensable, porque cualquier manifestación de fuerza (también en un organismo vivo), esta sujeta a las leyes de la mecánica, y naturalmente, la creación de formas plásticas en el espacio escénico por parte del actor es una manifestación de fuerza del organismo humano.

Los fundamentos de calidad o forma son aquellos relacionados a las características cualitativas del comportamiento y en definitiva son las que van a definir las poéticas de actuación.

Si bien podríamos trazar una línea progresiva, y de orden, en el trabajo de aprendizaje y practica del actor, que va de los fundamentos de disponibilidad a los de calidad, estos dos aspectos operan todo el tiempo de manera dialéctica y complementaria.

En efecto, cuando uno trabaja sobre un ejercicio que plantea una calidad de comportamiento y de energía particular, también esta trabajando sobre los aspectos mas cuantitativos como los citados. El entrenamiento tiene como objetivo adquirir nuevas formas de comportamiento y básicamente desarrollar una presencia física diferente y maleable.

Los ejercicios son consignas, muchas veces muy simples, que plantean una forma particular, un pequeño alfabeto o lenguaje. Al principio, el actor debe aprenderlos y repetirlos como se repiten las palabras cuando uno aprende a hablar, de una manera mecánica.

Luego serán incorporados al bagaje de recursos del actor y este podrá elegirlos. Una vez que el actor incorpora y domina las premisas cualitativas básicas de un ejercicio, puede comenzar incorporar premisas cuantitativas y modificarlas a partir de trabajar con diferentes ritmos, en diferentes direcciones del espacio, con una tonicidad muscular alta o una baja, en una clave mas terrena o aérea, etc.

Desde allí el actor logra una capacidad de organizar sus propias energías; por lo que, luego de un período de trabajo, ya no realiza los ejercicios que ha aprendido, sino que domina algo mas completo y profundo, es decir aquellos principios que subyacen atrás de las formas, y hacen que su cuerpo cobre vida en el escenario.
 

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